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Opus Dei: ¿un CAMINO a ninguna parte?

Los hijos del Opus
Índice del libro
Prólogo
Introducción
PRIMERA PARTE. ¿De qué hablamos cuando hablamos del Opus Dei?
I. Por una superación de la dicotomía secta-iglesia
II. El Opus Dei entendido como institución voraz
III. El carácter receptivo de los miembros del Opus Dei
SEGUNDA PARTE. La socialización de las segundas generaciones
IV. El proceso de socialización
V. Cuando el proceso de socialización se repite: la resolización
TERCERA PARTE. Caracterización del modelo de familia en el que socializan las segundas generaciones del Opus Dei.
VI. Matrimonio, familia y el lema de la sentificación
VII. Tipos de relaciones en el ámbito familiar
VIII. El ejercicio del rol dentro de la estructura familiar
IX. La familia y los otros agentes de socialización
Conclusiones
Bibliografía
FIN DEL LIBRO
 
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LOS HIJOS DEL OPUS: LA SOCIALIZACIÓN
DE LAS SEGUNDAS GENERACIONES DEL OPUS DEI

Autora: Esther Fernández Mostaza
Editorial: Mediterrania

TERCERA PARTE. Caracterización del modelo de familia en el que socializan las segundas generaciones del Opus Dei.

¿Qué queremos decir, como sociólogos, cuando hablamos de "familia"? ¿Qué es la familia? En la segunda parte de esta investigación presentábamos primero la familia desde el punto de vista del niño, para quien la familia es su mundo, su referente -en el sentido de que todos los significantes y referentes "significativos" se encuentran dentro de lo que denominamos esfera familiar-. Después hemos presentado la familia desde la perspectiva de los padres, de los progenitores, quienes la experimentan: a) como institución ya creada y externa a ella -con unas normas y modelos que ni siquiera se cuestionan, sólo se siguen-; y b) como espacio de libertad donde los cónyuges realizan su proyecto de familia. Según Berger & Luckmann: "habrá institucionalización siempre que se produzca una tipificación recíproca de las acciones, convertidas en habituales, de unos determinados tipos de actores. Es decir, que toda tipificación de este tipo es una institucionalización." [Berger & Luckmann, La construcció social de la realitat, 84]. Por esa razón podemos hablar de institución familiar.

En esta definición los autores destacan como esenciales dos elementos: a) el carácter recíproco de las tipificaciones institucionales; y b) el carácter típico no sólo de las acciones sino también de los actores en el seno de las instituciones. Con "carácter recíproco" se quiere expresar que se trata de acciones reconocidas e interiorizadas por más de un individuo y que permiten tanto la interiorización como la ejecución de roles -a veces conjuntamente y otras veces individualmente-. ¿Qué acciones tienden a ser recíprocamente tipificadas? Podemos responder que aquellas acciones que resultan importantes para sus protagonistas en su situación común.

Por otro lado, como ya hemos dicho, la socialización es "el perfeccionamiento de la institucionalización", en el sentido de que con la finalidad de transmitir a una nueva generación las formaciones sociales, antes se deben objetivar, han de parecer "reales", dadas, difíciles de cambiar. Lo cierto es que la inmensa mayoría de los padres transmiten a sus hijos un mundo institucional que contiene, ya de entrada, este carácter de realidad histórica y objetiva. Y el proceso de transmisión contribuye sencillamente a reforzar todavía más el sentido de la realidad de los padres.

"La biografía del individuo es como un episodio situado dentro de la historia objetiva de la sociedad. Las instituciones, como realidades de hecho, históricas y objetivas se le presentan al individuo como innegables. Simplemente están, exteriores a él, tozudamente reales, le guste o no. No las puede ignorar. Se resisten a sus tentativas de cambiarlas o de huir de ellas. Ejercen sobre él un poder coactivo, tanto por la pura fuerza de su realidad fáctica como mediante los mecanismos de control que suelen estar vinculados a las más importantes de todas. La realidad de las instituciones no es menos objetiva por el hecho de que el individuo no sea plenamente consciente de su finalidad o de sus modos de funcionamiento." [Ibid., 92]

Sin embargo, puede ocurrir que algunos segmentos de realidad que los progenitores han de transmitir a sus hijos en el proceso de socialización se encuentren todavía en un estado débil, sin aquella categoría de inmovilidad que hace de ellos una realidad histórica. No cuesta imaginar que para ellos el proceso socializador, a la vez que mecanismo de transmisión, actuará como sistema de refuerzo para asentar la nueva realidad que todo proceso de resocialización lleva implícita.

Dedicamos la tercera parte de esta investigación a la construcción del modelo (ideal) de familia opusiana, teniendo presente que nos referimos a unos procesos particulares: la socialización de la segunda generación. Esto es, la socialización de unos individuos -desde su nacimiento- dentro de la organización. Con esa finalidad, como ya se apuntó en la introducción al hablar de la metodología de este trabajo, la fuente básica de investigación es la colección "Hacer Familia". Como técnica hemos utilizado el análisis de contenido y las categorías que se establecen dentro del ámbito familiar (capítulo VII); b) el ejercicio de roles dentro de la estructura familiar (capítulo VIII), y c) la relación entre la familia y los otros agentes de socialización (capítulo IX). Pero antes dedicamos el capítulo VI para presentar la institución familiar a partir de los textos y comentarios escritos que sobre este tema a publicado la Obra.

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