Gracias a Dios, ¡nos fuimos!
Opus Dei: ¿un CAMINO a ninguna parte?

Correspondencia
Inicio
Quiénes somos
Libros silenciados
Recursos para seguir adelante
La trampa de la vocación
Recortes de prensa
¿Qué es el Opus Dei? (FAQ's)
Contacta con nosotros si...
Correspondencia
Diario de a bordo
Tus escritos
Homenaje
Links

CORRESPONDENCIA

 

22-septiembre-2004

Nueva web en pruebas

 

(de ADEL/Alonso) Mi mensaje del otro día

Hola Orejas,

Bueno, ya han pasado unos días, así que puedo escribiros esto. Supongo que os acordáis del mensaje que os envié el viernes pasado (17 de septiembre) diciendo que mi padre se estaba muriendo y que no me dejaban ir a verle porque no tenía dinero....

Bueno, lógicamente, esto es falso (en parte, como explico al final).

Solamente quería probar hasta qué punto os dedicáis a hablar, a criticar y a maldecir, pero no movéis un dedo. Si yo pensara como vosotros y me hubiera creído el mail que envié, me habría faltado tiempo para ofrecerme a pagarle un billete o lo que hiciera falta, incluso a hacer una colecta entre todos los de la Web. No para dar dinero, que trae los problemas que trae y podría ser un timo, sino para pagarle el billete o algo así. ¡Eso sí que sería cristiano y humano! Pero ya veo que no, que a vosotros os va el hablar y el calumniar, pero sacrificarse para ayudar, nada de nada....

La historia, como he dicho, era falsa en parte. Es decir, exactamente eso me pasó a mí cuando yo era de la Obra (la dejé hace 7 años). Mi padre enfermó y se temió por su vida. Yo nunca pagué nada por vivir y mantenerme en Santillana (el Centro de Estudios de Madrid donde estaba), ya que mis padres eran muy humildes, y la enfermedad de mi padre se llevaba el poco dinero que entraba en casa. Nada más enterarme de la noticia y contárselo al director, le pidió a un numerario que me llevara al pueblo de donde soy (Pedroñeras, en la provincia de Soria, mi pueblecito del alma, pero donde no hay más comunicación que el coche privado). Estuve unos días en el Hospital de la S.S. Adolfo Suárez de Soria, donde falleció mi padre, rodeado de toda su familia, entre ellos mi hermana (numeraria auxiliar) y yo (numerario). El día anterior, confesó y comulgó, Sacramentos que recibió de don Jaume, cura de mi grupo de Santillana, que se desplazó ex-profeso para ello desde Madrid a Soria (en Soria no había labor por entonces, y la labor se atendía desde Pamplona en verano).

Una vez fallecido mi padre, el director me dijo que mi obligación estaba ahora en mi casa de Pedroñeras, con mi madre y mi hermano pequeño, y ahí estuve una semana. Para la vuelta, me fui en taxi desde Pedroñeras a Soria (10 km. o así) y de Soria a Madrid en autobús de Continental Auto. Obviamente, lo pagué con el dinero que me dejaron sacar de Santillana antes de irme a Soria a ver a mi padre.

Espero firmemente que ya que publicásteis mi primer mensaje, publiquéis éste también, ya que prueba, no solamente que la Obra sí es una familia, que te cuidan y que te ayudan, que entienden tus problemas y los de tu familia de sangre, sino que el famoso dulcísimo prepcepto del que tanto hablaba Nuestro Padre, se cumplía sin problemas. Y ya que también prueba que vosotros, los asiduos a la Web y los que la mantenéis, los Orejas y el resto, no os importa la gente un bledo, solamente os importa calumniar, insultar e inventar contra la Obra.

Supongo que más de uno, al ver mi nombre, no solamente os acordaréis de mí, sino que si hay alguno que estuviera en Santillana (o en Amura, quizás) por aquella época, sabrá perfectamente que la historia que cuento es cierta.

Un saludo,

Alonso del Olmo Vega (publicad mi nombre, por favor)

(Nota de la web:
- La gente, todos, nos hemos volcado contigo. Te han ofrecido apoyo y consejo, y también ayuda económica, para hacer el viaje. Incluso se te han reenviado correos privados de amigos que querían saber a dónde podían enviarte dinero.
- Siendo una historia cruél la que contabas, difícil de creer para los de fuera, la gente de la web te ha creido, lo cual indica hasta qué punto la experiencia de los que hemos estado en la Obra nos hace pensar que la historia que contabas era factible. En algunos casos algunas personas han vivido situaciones similares.
- Con tu actuación, Alonso, demuestras que consideras la mentira y el engaño como un medio legítimo para lo que tú piensas que es "desenmascarar" a la web. ¿Qué has desenmascarado?
- Aquí actuamos de buena fe y seguiremos intentando ayudar, a pesar de que se cuelen correos como el tuyo. Las respuestas que se te han dado, no te servirán a ti, pero servirán y ayudarán a otros.
-Y por último: eres un mentiroso y has jugado con los sentimientos ajenos. Un numerario como tú, con tu actuación, ha dejado en muy mal lugar a la obra, pues una vez más, ha demostrado a través tuyo que utilizar la mentira no importa si con ello se consigue algo. ¿Qué has conseguido sino poner a los numerarios en ridículo y que quien te lea piense que también son malas personas?. Seguro que muchos de ellos al leerte, no se verán representados por ti.

Y como dice Otaluto, paz para todos.)


(de José Carlos) Aclaración a Satur


Huy, perdona Satur: de verdad que no quise decir que lo que escribes no viene a cuento. Sinceramente te lo digo: solamente era un comentario sobre tu sentido del humor, que yo también celebro: meter la frase "te sienta bien ese vestido gris" a Conchita Regojo o como se llame, así de repente, salida de no sé sabe dónde, para alguien que recuerda las canciones de Perales fue una risa; y lo que quise decir es que cuando sacas gracias así aparecen sin venir a cuento, y ahí está lo divertido. En absoluto quiso ser un comentario sobre todo lo que dices, que ya sabes que he apreciado públicamente otras veces y me da mucho que pensar.

Perdón por el malentendido, colega, y no gastes energía en mí que no vale la pena.

Un abrazo,
José Carlos


de Tomás López - En adelante firmará con el nick "Pentium")

Carta a todos. RECONDUCIR EL DISCURSO

Después de leer vuestras respuestas a mis dos anteriores correos, he estado pensando y recapacitando sobre los mismos. Lo primero que os querría decir es que, quizás, fui demasiado tajante en mis afirmaciones, tratando de echar por tierra de un plumazo todo lo que aquí se escribía. Quiero que sepáis que nunca fue mi intención ofender a nadie, burlarme de nadie, insultar o ridiculizar. Si alguien se ha sentido molesto –creo que sí-, pido públicamente perdón. Sin embargo –tampoco me voy a echar un quilo de cieno encima-, muchos de vosotros –seguramente- tampoco habéis obrado en vuestros testimonios con total objetividad hacia la Obra y si aquí se trata de ser honestos, os invito de corazón a que lo consideréis.

Voy a tratar de explicarme, si me dejáis.

Por diversas circunstancias –cada uno/una las suyas- la mayoría de los que aquí hemos escrito, digamos, que no lo hemos pasado del todo bien en la Obra: bien porque vimos que no era nuestro sitio, bien porque nos insistieron reiteradamente a formar parte de ella sin tenerlo claro, bien porque hubiera personas concretas con nombres y apellidos que, llevadas por un “santo celo”, quisieron hacerlo bien pero el resultado fue otro,… por lo que sea, ahora no voy a entrar en los motivos, puesto que habría tantos como personas que lo han dejado. A lo que voy: que por lo que fuera, no lo hemos pasado del todo bien. Lo acepto. Pero también considero que sería injusto decir que toda nuestra vida en la Obra -fuera ésta de meses o de años- resultara ser un infierno. Si hacemos un poco de memoria, en muchas ocasiones nos lo hemos pasado humanamente bien y, seguramente, en muchos casos, sobrenaturalmente también. No obstante, eso con frecuencia tendemos a olvidarlo.

Desconozco, sinceramente, si en la Obra hay personas que estén por motivos humanos y aguantan años y años. Afirmarlo con rotundidad sería, por mi parte, un juicio temerario. Si así es –repito, no lo sé-, no es mi problema, Dios les juzgará. En cualquier caso, no creo que duren mucho tiempo dentro, pues renunciar a tantas cosas, a un amor humano, y a todo lo hermoso y lícito que tiene la vida, simplemente por motivos, ya no digamos humanos, pero sí quizá “poco sobrenaturales”, además de ser una locura, no hay bípedo que lo aguante.

No obstante, en la Obra también hay gente –conozco muchos casos- que está toda su vida segura de su camino, que es fiel al espíritu, que vive su entrega con total libertad y, además, es feliz, muy feliz. Y eso debemos respetarlo, como quien es franciscano, dominico, claretiano, de la trapa o cartujo. Por poner un ejemplo, yo, personalmente, no logro entender cómo se puede ser feliz, por ejemplo, siendo cartujo, pero la realidad de las cosas me dice que hay personas que lo son. ¡Pues bravo!, que sean felices y que lleguen al Cielo, pues eso es lo que de verdad importa, por lo menos a mí. ¿No os parece?

Dicho todo esto, querría hacer pensar en algunos aspectos concretos y, os lo aseguro –de veras-, siempre de buen rollo, como ahora se dice, y de todo corazón:

1. En alguna de vuestras respuestas se me ha insultado también y se me ha ridiculizado. Bien podríais decir: “empezaste tú primero”. De nadie he recibido disculpas. Mirad con qué palabras he iniciado mi carta. Dicho sea de paso, el tema del tan manido desodorante, era una manera de hablar, para tratar de decir, que en la Obra me han enseñado desde cosas muy humanas, hasta cosas muy sobrenaturales como, seguramente, a muchos de vosotros y vosotras y, entre ellas, a vivir la caridad.

2. También se ha dicho que he contestado con violencia, con menosprecio, con ridiculez, etc., y que no lleva a nada devolver mal por mal. Aceptada la moción. Pero pensad que algunos de vosotros –no todos, claro-, también habéis devuelto mal por mal. Personas de la Obra obraron mal con vosotros. De acuerdo, los directores también se equivocan, faltaría más. Conmigo también hubo personas concretas, con nombres y apellidos, que obraron mal conmigo o que llevados, como antes he dicho, de un “exceso de santo celo”, pero con buena intención, no me supieron dirigir correctamente. Pero eso no nos tiene que llevar a devolver mal por mal. El mal engendra mal, la violencia engendra violencia. ¿No os parece? Exigís que se os trate bien, pero algunos de vosotros no todos, en esta página, no tratáis bien y quizás os dejáis llevar por cierto rencor. De veras, de corazón, os invito a que lo consideréis. Tampoco hay que olvidar –por lo menos en mi caso- que también hubo personas que obraron conmigo bien, muy bien, que me comprendieron, me “supieron llevar” y me ayudaron. Es de justicia –ya no digo caridad- reconocerlo.

3. No devolvamos mal por mal. ¿Qué vamos a adelantar con eso? Vamos a ver, muchos de nosotros seguimos siendo cristianos católicos, y amamos a Dios y queremos llegar a ver cumplida nuestra Salvación. Por tanto, de lo que se trata es de que seamos buenos cristianos y, buen cristiano, es el que se parece a Cristo y Cristo es Dios, pero también es Hombre. Por tanto, apliquémonos –yo me lo aplico o trato de hacerlo- lo que dice el Padrenuestro: “así como nosotros perdonamos a nuestros deudores”.

4. Otros comentáis –no lo pongo en duda- que cuando os fuisteis, los que hasta la fecha habían sido vuestros “hermanos o hermanas” no os reconocieron, os trataron con desprecio, no os saludaban por la calle, etc. A mí también me ha pasado con algunos, pero no con todos. Con otros muchos (directores y no directores, jóvenes o menos jóvenes) me tratan con cariño, con AMISTAD DE LA DE VERDAD. A los segundos, les agradezco ese trato y sería injusto negarlo. A los primeros, ellos sabrán lo que hacen y si hacen juicios temerarios, si inventan “mi historia”, si piensan, si dicen, si murmuran, o si no viven la caridad ¡¡qué me importa a mí!! Dios y yo sabemos muy bien lo que hice y porqué me fui y estoy convencido que obré con rectitud, como muchos de vosotros, pues no me considero mejor que nadie, aunque os lo hubiera podido parecer en mis correos anteriores. Si ellos juzgan, es su problema. Repito, Dios les juzgará a ellos. De entrada, me parece que obran con cierta inmadurez, pues no conocen la verdad.

5. Respecto a esto último, por ejemplo, os contaré que por la labor que desarrollé durante algunos años, traté y conocí a muchos supernumerarios jóvenes. Cuando me fui, equivocadamente, pensaba que “todos eran mis amigos” y que no tendrían ningún inconveniente en “ayudarme” a que me siturara en determinados ambientes con chicos y chicas. Pronto descubrí que no son así las cosas. Con algunos, lo único que nos unió, durante un tiempo determinado, fue participar de la misma vocación. Cuando uno de los dos –o sea yo- rompió, se acabó lo que se daba. Con otros, por el contrario, he seguido y sigo viéndome, haciendo planes familiares, tomándome un refresco o quedando para comer. ¿Por qué? Porque cuando los dos éramos de la Obra, además de participar de la misma vocación, éramos amigos de verdad y no “amigos particulares”, sino amigos de los de verdad, amigos –como digo yo- de aquellos a los que les puedes contar la más íntima de las intimidades, porque son AMIGOS. Ah, y ellos siguen como supernumerarios y aquí no pasa nada. Lo mismo me pasa con algunos numerarios o agregados, con los que tengo verdadera amistad humana. Y ninguno de ellos me ha invitado a formar parte de la Obra ni nada que se le parezca. Simplemente, hay amistad verdadera.

Creo que me estoy alargando demasiado y no querría “saturar” el servidor. Pienso haber resumido con mayor o menor acierto, mis impresiones, mis convencimientos. De nuevo, de veras, disculpad si he sido ofensivo y, repito, no fue nunca mi intención. Nunca es tarde para rectificar. Por lo menos eso creo yo.

Un saludo

Tomás López
(a partir de ahora "Pentium")

P.D.: Por cierto, Atticus, no acierto a saber quién eres. ¿Hemos vivido en la misma casa? He pensado quién podrías ser, pero no consigo acertar. Dame alguna pista, me haría ilusión reencontrarnos, amigo.


(de Amapola)

La primera vez que me puse el cilicio atado fuertemente a la pierna, y pasé con él a limpiar la residencia de los numerarios, tuve que hacer verdaderos esfuerzos para evitar cojear. Muchas de mis compañeras desconocían que yo ahora era del Opus y, por supuesto, ignoraban totalmente (como hasta entonces lo había ignorado yo), la existencia de aquel diabólico instrumento, así que para nada debía de dejarles que notaran mi mortificación. Pero era muy, muy dificil no cojear.

LA PRIMERA Y ÚLTIMA VISITA DE MI MADRE

Un día tuve una grata sorpresa...

[...]

(Nueva entrega de Amapola a su escrito "4 años en el Opus Dei como numeraria auxiliar")


(de dany)

Estimada Emeve:

He leído con detenimiento y varias veces el correo que mandaste el pasado 10 de septiembre y deseo contestarte; no perdonando ni mucho menos atacando, sino dándote mi punto de vista a tantas preguntas que planteas, o… tal vez, ampliando todas ellas.

Te confieso que soy mejor orador que escritor, pero intentaré plasmar lo que quiero decirte, sin afán de aburrirte (tal vez lo consiga) ni de enseñarte lo “que tienes que creer”, sino lo que yo pienso. Debo señalar que soy un Aristotélico – Tomista, por convicción razonada.

Voy a ir puntualizando lo que más me llamó la atención, no seguiré el orden de tus puntos como los desglosas necesariamente. Por lo que temo que esta carta sea algo extensa.

1. ¿Qué es tener ideas propias? No creo que la respuesta sea en el sentido Cartesiano (de René Descartes) de la duda metódica, sino en el sentido de: HACERLO PROPIO, es decir, PARTE DE MI. Con el tiempo y con la madurez, uno puede ir enriqueciendo o cambiando esas ideas. Además el ser humano tiene una dimensión espiritual, con lo que enriquece esas ideas por su propia espiritualidad (con estas frases sé que estoy dando por sentadas muchas ideas, pero esto no es un tratado de antropología ni metafísica).

2. En este sentido, repetir lo que otros dicen pueden ser mecánico, como un disco, pero puede ser que sean ideas propias, aunque no necesariamente únicas, y no pierden la autenticidad. Es cierto lo que señalas querida Emeve, los que dicen que se calumnia en estas páginas, están calumniando. Si alguno de los que escriben lo están haciendo – calumniando – creo que es un asunto que deberá arreglar con su conciencia. Formación tenemos todos los que fuimos de la Obra, eso me consta.

3. Alguien decía el otro día una frase muy interesante, algo así como que: La Obra sigue existiendo porque la gente del Opus Dei reza mucho. Y es verdad, también nos consta a todos. También es verdad que el mal no prevalece sobre el bien, pero existe y Dios sigue siendo Padre.

4. En este mismo sentido, si Dios es Padre (verdad que tenemos que detenernos a aceptarla en nuestro interior), ¿qué pasa en el Opus Dei y la canonización de su Fundador? ¿Cómo el Papa se la jugó? Esas son tus preguntas Emeve y me atrevo a justificarlo: Es muy importante distinguir el ESPÍRITU de LA NORMA. Es algo en lo que he insistido pero no he profundizado, como me lo señaló hace unas semanas mi amigo José Carlos (lo conocí en estas páginas por tanta insistencia de que éramos la misma persona). Ahora voy a justificarlo.

5. ¿Qué es el ESPIRITU? Y conste que no hablo del “buen espíritu” con que se nos insistía. Es aquello de la “llamada universal a la santidad”. Son aquellos valores que, por inspiración divina, Josemaría Escrivá puso de nuevo sobre “la mesa” de la sociedad cristiana. Así como todo lo que ello implica y que Cristo vino a enseñarlo, así como muchos otros personajes de la Iglesia. Para que este “contenido espiritual” se conserve en la Iglesia, Dios quiso que se fundara el Opus Dei. Y a Josemaría Escrivá le gustó (o no, eso no puedo afirmarlo) hacerlo.

6. ¿Qué es la NORMA?, es la fundación propia de la Institución Opus Dei. Sus objetivos y sus finalidades. Sus constituciones y sus vademecums. Sus glosas y sus catecismos. Sus costumbres y normas. Todo ello, por inspiración divina o no. Recordando que soy Tomista, traemos a colación lo que dice el Santo de las “Summas” con respecto a la ley: Las hay de dos tipos: Naturales y Positivas. No voy a repetir lo que se dice de una y de otra, pero existe la ley Divino – Positiva, así como existe la ley Positiva de la propia Iglesia (recordemos la inquisición y las conquistas), también existe una ley Opusdei – Positiva que, pudiendo tener inspiración divina en lo esencial, tiene mucho de la personalidad del propio Fundador.

7. Así tenemos un Espíritu de inspiración divina emanada de la Sagrada Escritura y una Norma que redactó un ser humano conforme una inspiración divina (mayor, menor o ninguna según la postura de cada uno), que evidentemente contiene aspectos que muchos rechazamos. Y está dirigida por personas, muchos de nosotros fuimos directores, que por más buenas intenciones cometen sus errores como los cometemos nosotros todos los días. Finalmente, es Dios quien juzgará si ese fin justifica o no sus medios (yo creo que el fin no justifica los medios).

8. Ahora bien, ¿es que la NORMA se contrapone a la ley natural o a la ley divina? Hasta donde sé, no. Tiene afirmaciones y aseveraciones muy criticables, pero perfectamente opinables. Si no se oponen a la ley de la Iglesia ni a la Ley Natural, luego la persona que las formuló puede perfectamente ser Santo y estar gozando de Dios. Y si tomamos en cuenta el ESPÍRITU (el mensaje), es, como decía San Josemaría, “viejo como el Evangelio y como el Evangelio nuevo”.

9. ¿La Obra de Dios o la Obra de Escrivá, como tú dices, tiene origen divino? Mira, yo puedo afirmar por conocimiento directo o por lo que me cuentan otras personas, las cuales merecen mi confianza. Por lo que conozco del ESPÍRITU del Opus Dei, te puedo decir que sí es de origen divino, pero por lo que conozco de las NORMAS del Opus Dei, te puedo decir que, siendo muchas muy prudentes y sabias, otras contienen errores que se pueden y se deben corregir… situaciones que la propia Ley Civil no aprueba. Si tengo que opinar por lo que he leído y escuchado de personas que merecen mi confianza y respeto como el Santo Padre, Cardenales y Sacerdotes, te afirmo que el Opus Dei tiene un origen divino en el ESPIRITU y que la parte esencial de la fundación del Opus Dei en su NORMA también, pero sigue teniendo el contenido humano, falible y complejo.

10. Evidentemente el Espíritu Santo (si crees que existe como yo lo creo), no puede “quedarse dormido” por que su propia naturaleza no lo permite. Y la Iglesia ha demostrado en 2,000 años su origen divino en diversas manifestaciones que ahora sobra comentar.

11. En cuanto a que “atacar al Opus Dei es atacar a la Iglesia”, no he reflexionado en este tema, pero con lo dicho te puedo decir lo siguiente: Si el Opus Dei tiene en ESPIRITU un origen divino y en la NORMA una inspiración divina con mucha participación humana – falible – ATACAR al Opus Dei puede ser atacar a la Iglesia, pero seguro que es atacar a Dios. Criticar esas Normas Humanas y señalar los errores con afán de hacer que ese Opus sea más Dei, considero es un acto de caridad y de justicia. Contar anécdotas de directores que leen cartas o sacerdotes que reaccionan con exabruptos no deja bien parado al Opus Dei, como no deja bien parada a la Familia González que, luego de invitarme a su casa un fin de semana, salga a gritar a los cuatro vientos que el patriarca de dicha familia sale a caminar en calzoncillos por los pasillos de la casa en las noches. Por lealtad no podría hacerlo. La familia González no existe en la realidad, pero el Opus Dei sí. Pero si en la Familia González se hacen sacrificios humanos u orgías por las noches… ese es otro asunto, y de todos modos no podría decirlo a los cuatro vientos, sólo a quien pueda interesar.

12. Ahora bien, quiero contar mis vivencias en el Opus Dei, ese es mi problema y entra en mi ámbito de libertad.

13. Señalas algo que no sé que decir: “En el Opus Dei no nos enseñaron a ser buenos católicos”… ¿Qué es ser buenos católicos? Fíjate que me has hecho pensar mucho en ello y te podría decir muchas cosas pero no creo que convenciera a nadie. Con estos pensamientos me ha venido a la cabeza la parábola del hijo pródigo, que todos conocemos, y me he quedado pensando en el hijo mayor, que se encabritó mucho cuando le hicieron el banquete al hermano. ¿Qué importa ser hijo pródigo mientras seas hijo? Esa es mi respuesta de “ser católico”. Porque el mayor fue peor que el pródigo, yo quiero ser pródigo, pero hijo. Así veo ser Católico. Todo lo demás es consecuencia de lo mismo. Emeve, no te conozco, pero si revisas que tan buena hija de Dios eres, y que significa eso, tal vez estemos en el buen camino. Y conste que los buenos hijos no dicen sí siempre, pero se esfuerzan por hacer lo que su Padre les pide, aunque sea a regañadientes. Pero de estos temas no sé mucho y aquí lo dejo.

14. Con todo esto que comentamos, la Iglesia no puede ser mala, además porque la Iglesia somos todos los bautizados. ¿Qué tengo que hacer para que esta Iglesia sea mejor? Esa es la pregunta que me hago ahora y la pongo en estas líneas. Pero no es tan simple, porque además la Iglesia tiene una Cabeza visible y una jerarquía, así como Pastores (buenos y no tan buenos). Pero partimos de un punto esencial y es que la Iglesia es el Cuerpo Místico de Cristo y si ese Cristo es Dios, luego la Iglesia, es parte de Dios. Razón suficiente para aceptar lo que nos enseña y profundizarlo, o rechazarlo y actuar en consecuencia.

15. Pasando al tema de la Canonización de San Josemaría yo te haría otras preguntas: ¿Cómo investigó la Iglesia la vida de San Josemaría? ¿Realmente se hizo tan mal? ¿Porqué la Iglesia no llamó a los detractores a declarar? ¿Se dejó llevar el Papa por lo de “vox populi, vox Dei”? ¿Cuáles son los criterios que se toman para la canonización de una persona? En fin, hay cosas que no conozco y no entiendo, yo sé que, en mi caso particular, le debo a San Josemaría muchas cosas y las atribuyo a su intercesión. Para mí, eso es suficiente.

16. Entre las cuestiones que planteas dices: “… lo que pasa es que no todos estamos llamados al Opus Dei, sino sólo algunos elegidos, que los que nos salimos o nos sacaron tenemos otro camino…”, sé que no he copiado todo, pero esto me sirve para comentar el resto de tu párrafo: Pienso que el ESPIRITU que volvió a poner sobre “la mesa”, el Opus Dei, todos los no religiosos estamos llamados, seamos o no del Opus Dei. Ahora bien, con respecto a la NORMA específica de pertenecer a la Institución Prelatura Personal Opus Dei, ahí sólo están llamados los que tengan esa vocación y quieran aceptarla. Por ello, entre otros muchos motivos, decir NO al Opus Dei, en cuanto a pertenecer a la Prelatura, no puede poner en riesgo la salvación de nadie. Decir no a Dios en cuanto a la llamada a la santidad, pues evidentemente sí la pone en riesgo, pues si no quiero ser Santo, no puedo salvarme.

17. Adicionalmente a lo señalado, el Camino a la Santidad en el Trabajo Profesional es un camino de la Iglesia, no del Opus Dei. El camino de santificación en el Opus Dei, es vivir conforme a sus NORMAS y a su ESPÍRITU y evidentemente, nadie tiene asegurada la santidad salvo que sea fiel a ello, pero contando con que es Dios quien salva y que cuenta con nuestra libertad (espero no haber dicho una herejía).

18. Sólo para completar la idea: Si Dios es Padre, Dios no puede dejarnos solos. Recordando a Santa Teresa, Dios le dijo cuando ella se reveló de lo mal que le iba en la vida, algo así como “Así trato a mis amigos”, y la Santa responde: “Por eso tienes tan pocos amigos”. Estoy convencido que Dios nos trata con más dureza en ciertos momentos porque nos quiere mejores, como haría un Padre con sus hijos que no están dando el ancho. Dios no quiere nuestro mal, pero tampoco nos va a dejar que nos pongamos en riesgo, como ese padre que no deja al hijo jugar con un cuchillo, mi hijo lloró el otro día que se lo quité, seguro, piensa: “mi papá no me quiere”, pero es todo lo contrario.

19. Dices: “no hay forma de compatibilizar el daño que hace el Opus Dei a sus ex miembros, su doctrina cara adentro y una iglesia santa. O el Opus Dei es algo bueno, o la Iglesia no lo es”. Yo te diría más bien que, con sus errores el Opus Dei debe ser bueno para los que tienen esa vocación (por algo hay algunos que duran toda la vida) y a algunos ex miembros nos tratan mal por ignorancia o por falta de vida interior, porque hay miembros del Opus Dei que nos tratan bien y de los que siempre conservaremos un cariño muy especial. Muchas veces hemos comentado con otros: “Fulanito, sí vive el Espíritu del Opus Dei”. He leído como algunos cuentan de situaciones en las que el propio Fundador trataba mal a los que se habían salido de la Obra, ese sería uno de los motivos por los que decía: “Rezad por mi, pues soy un pecador que ama con locura a Jesucristo”, no lo sé.

20. Junto contigo, y muchos en estas páginas, estamos de acuerdo que los Directores del Opus Dei debería aceptar comentarios y críticas positivas para mejorar. Y cuando pienso en la soberbia, le pido a Dios, nuevamente lo señalo, no ser como el hermano del Hijo Pródigo; ese sería un gran castigo. Por eso creo que debemos tener la disposición del alma para acoger a los que hayan hecho mal y no condenarlos.

21. Los que calumnian y “hackean” esta página, no se han detenido a pensar que “el fin no justifica los medios”, actúan por pura reacción hormonal, como ese muchacho de la Obra que una vez decidió bañar a los niños de una escuela vecina sólo porque estaban de fiesta de fin de curso y hacían ruido
por lo que él y otros no podían dormir. Sólo que lo hizo del piso 7 u 8 y con la manguera contra incendios. Al día siguiente el escándalo fue asombroso (esto me lo contó un argentino, creo que pasó en Buenos Aires). Al día siguiente salió hasta en la prensa el lamentable acontecimiento. ¿Es inmadurez? No lo sé, lo que sí sé es que hacen mal. Y lo mismo digo para los que calumnian al Opus Dei, pues es lo mismo pero visto desde el otro lado de la moneda.

22. Emeve, la verdad que entre los correos que escribes, este me llamó la atención. He señalado en diversas oportunidades que no juzgo al Opus Dei, NORMA, pero si quiero vivir el Opus Dei, ESPIRITU. Que no son las normas de piedad, ni los círculos, ni los retiros, ni nada de eso. Entro con total disposición para conversar contigo y seguir leyendo tus correos, está a tu disposición mi correo. Ya sé que no suele gustar lo que digo a muchos, no sé si sea tu caso.

Bueno, podría seguir escribiendo, pero ya es suficiente. Te mando un beso y espero que lo escrito no te confunda más. Yo siempre he pensado algo que me ayuda: Lo simple siempre es lo mejor. La sencillez se traduce en hacer las cosas simples.

Saludos a todos y perdón por aburrirlos,

Dany


(de Tibete)


Estimada Ami,

Fiquei sensibilizada com a tua carta e só espero que possas compreender a minha língua (escrevo em português porque não me atrevo a escrever em castelhano – não há nada pior para um espanhol do que um português a tentar falar castelhano... quanto mais a escrever!!!! – não arrisco! Por favor, alguém que traduza, se for caso disso).

Começo por te pedir desculpa, Amy, por esta mensagem não ter surgido logo, mal enviaste a tua. Isso deve-se ao simples facto de ter ficado a reflectir sobre o que seria mais útil dizer-te. Em boa verdade, fiquei desconcertada porque revi no teu relato o início da minha saída de casa. Penso que se te contar aquilo que se passou comigo te poderá ajudar. Contudo, farei o meu relato partindo do princípio que sabes que SÓ TU podes decidir sobre a tua vida...

Também fui supernumerária (durante 6 anos), mas não era casada, nem tinha os compromissos que tu tens. Contudo, a idade e a experiência de vida que tenho neste momento permitem-me estar à vontade para te aconselhar. Quero dizer-te que a minha saída de casa demorou mais ou menos um ano e começou pelos sentimentos que tu relatas agora. Quero também dizer-te que nesse período emagreci 13 kilos!!!! Portanto... prepara-te, minha amiga...!

Vou contar-te resumidamente, o que se passou comigo.

As minhas primeiras dúvidas surgiram-me da mesma maneira que tu retratas: “Siento que no soy feliz, que no soy yo misma”. Era um sentimento genérico de desconforto, de não estar bem. Nem eu mesma sabia definir bem aquilo que sentia. A única coisa que sabia era que não estava bem.

Não sei se tu já disseste isso na charla fraterna ou na direcção espiritual. Recordo que quando eu o fiz, a resposta foi que eu andava a pensar muito em mim, a centrar as coisas em mim, não estava a ser humilde, nem a viver a humildade – em resumo, era uma orgulhosa e egoísta. Deveria dedicar-me à lista de S.José e à Intenção Especial – fazer proselitismo, muita mortificação, muito abandono de mim mesma, jaculatórias permanentes, presença de Deus, e sobretudo, rezar ao Nosso Padre.... (não sei se ainda existe a Intenção Especial. Durante o tempo em que eu fui do Opus Dei, a Intenção Especial foi uma constante a par com as diferentes Intenções Mensais. Na altura, ninguém sabia o que era a Intenção Especial, mas todas as pessoas de casa tinham de se mortificar e rezar por ela em primeiro lugar. Penso eu que se tratava da passagem do Opus Dei ao estatuto de Prelatura – conseguido poucos meses após eu ter saído de casa).

Continuando, lutei para não ser nem orgulhosa nem egoísta - os meus propósitos eram não pensar em mim, dedicar-me aos outros, aniquilar-me em nome de Deus. Aumentei as mortificações corporais e fui escrupulosa no cumprimento do plano de vida. Mas foi terrível porque, sem saber, já estava a lutar contra mim mesma! Mesmo assim, já cheia de dúvidas, continuei a fazer o que o OD me dizia para fazer!! E organizei cursos... E organizei palestras... e fui preceptora de muito boa gente.... Tudo isto numa localidade onde não havia um Centro... elas (as numerárias) vinham da capital, com muito sacríficio! e eu tudo fazia para que fossem bem recebidas!


Contudo, continuava a não ser feliz. Tal como tu, Amy, disse: só quero ser uma pessoa normal, “una vulgar pecadora”. E acrescentei: “se calhar não tenho vocação...” A resposta foi laminar: “Na vocação não se toca”. Mais uma vez, calaram-me e continuei nesta luta aparentemente perdida! Cumprimento do plano de vida, proselitismo....

O drama maior veio depois. Aconteceu na oração da tarde (30 min) – vi Deus dum lado e o Opus Dei do outro!!!!!!!!!! – tenho de dizer de fiquei perplexa! Esta dissociação deitava abaixo tudo aquilo que eu me tinha construído e em que tinha crescido.... Zanguei-me com Deus por me fazer ver esta dissociação!! Mas era patente! O Opus Dei e as coisas associadas (amor e adoração exasperadas ao Nosso Padre e ao Padre – na altura, era D.Álvaro del Portillo) não tinham nada que ver com ......uma coisa muito simples....... amar a Deus!

Foi a partir deste momento que eu tive a certeza de que queria sair de casa. A partir daqui as relações entre mim e com quem fazia a charla e a direcção espiritual passaram a ser... mais hostis. Eles(as) acabaram por perceber que me tinham perdido, por mais que fizessem.

Devo dizer-te, Amy, que neste processo fui sendo atendida por pessoas cada vez mais importantes dentro da hierarquia do Opus Dei. Quanto mais eu ia afirmando a minha saída, mais importantes eram as pessoas que me atendiam!

Digo-te tudo isto para perceberes que, a partir do momento em que tens dúvidas, tudo farão para te manterem. Mas vais ter de saber lidar com isso! E, sobretudo, tens de saber aquilo que queres. Afirmas que tens compromissos – os teus filhos estão num colégio do Opus Dei, tu és a directora dum centro educativo.....mira, Amy.... o que é que isso importa para ti? Amy, digo-te com toda a sinceridade e contra tudo o que no Opus Dei te poderão estar a dizer – pensa em TI, no que TU queres, para TI.- Isso não é falta de humildade, nem de orgulho, nem de soberba.

Os filhos, o marido, os pais, os tios,....os outros não importam! Solo tu lo sabes lo que tu quieres para ti y para tu vida!

Un abrazo lleno de fuerza

Tibete

(Nota del oreja: se va a traducir el correo de Tibete, una buena amiga portuguesa, y el próximo día lo colocaremos en español)


(de Cooper)

Para José Carlos

"Finalmente, me parece que los que limitan su perspectiva a contar lo que ocurre en determinados países sin adquirir una visión más global, o hacen una labor investigadora pobre o escriben con ideas preconcebidas: en vez de informar, editorializan"

Con este párrafo terminaba Jose Carlos su último escrito. ¿Será verdad que solo vemos las pajas en el ojo del vecino y no la viga en el propio? ¿O será, como sugiere Satur, que los finales de Jose Carlos tienden al troncazo?

José Carlos tu te empeñas en hablar de USA, solamente, por lo que además haces una labor investigadora pobre, ¿Escribes con ideas preconcebidas? ¿Editorializas? Dejo las respuestas para ti.

En fin Jose Carlos, ¿Qué te parece un buen espejo? Te lo compras, te estudias, vas un poco mas allá, indagas tus anhelos, te ries un poco de ti mismo y seguimos adelante tan amigos.

De todos modos quiero contarte la imagen que tengo de ti. Es la de un caballero solitario que defiende una fortaleza bravamente, contra toda evidencia, o casi toda, con su espalda contra la puerta. Pero la puerta está cerrada, tanto para él como para los atacantes. El caballero tambien está fuera. Los de fuera no lo van a machacar, porque ven la situación, ¿Pero la ve él?

Con cariño

Cooper


(de Salvador)

Estimado Satur:

Con algunas excepciones tus escritos me parecen muy serios. Desde luego lo es el de 21-9-04.

Sostienes que "el humor (...) es hijo de la imaginación" y que "cuando uno no tiene imaginación todo se lo toma muy en serio", cosa que no es necesariamente así porque hay otras causas. Entre la gente de "orden" es frecuente que se "lo tomen muy en serio" aquellos que viven (de) el "espíritu de seriedad". Sartre lo caracterizaba "considerar los valores como datos independientes de la subjetividad y por tranferir el caracter "deseable" de las cosas, de la estructura ontologica de las cosas, a su simple constitución material" y lo veía como un ejemplo de mala fe.

Ese no reconocimiento del otro (ese no ser escuchado, saludado, atendido en su especificidad, contestarle, en fin no dialogar), que la persona no sea tratada como un sujeto si no como un instrumento de la realizacion de unos valores, ¿no se hace sino en nombre de la seriedad que tienen determinados valores que ese otro parece no reconocer "como se debe"?

A qué responde la "seriedad" (pulcritud, amplitud, arquitectura y decoración) de los edificios emblemáticos si no a ese "espíritu de seriedad". Responde a la ilusión óptica, al deseo, que la relación con su materialidad te ayuda a ser "serio", que la misma materialidad responde a la "seriedad", la encarna.

Los señores del "espíritu de seriedad" son muy poco serios, porque, como dices, la religión cristiana es una religión seria, es decir, ajena al "espiritu de seriedad" y aquellos que no tienen imaginación o carentes de sentido del humor.

Cordialmente,

Salvador



NOTA: cuando el oreja que está de guardia contesta a alguno de los correos, en asuntos del opus, su comentario va en cursiva y es la opinión personal del oreja que contesta. Lo hace expresando su opinión como uno más de los que escribís, no como línea editorial de la web. Sus opiniones son igual de personales -y criticables y respetables- como las opiniones que se vierten en los correos que se reciben. Cuando el tema al que responde el oreja es una pregunta en relación a cuestiones técnicas, sugerencias, inclusión de nuevas secciones... etc., lo hace en nombre de los orejas que creamos la web, la mantenemos y la actualizamos.



Arriba

Correos Anteriores

Ir a la correspondencia del día

Ir a la página principal

 

Gracias a Dios, ¡nos fuimos!
Opus Dei: ¿un CAMINO a ninguna parte?