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CORRESPONDENCIA

 

Viernes, 19 de Febrero de 2010



Sobre los juicios de opinión absolutos.- Mineru

Querida Agustina:

 

Permite que me dirija a ti de forma concreta y personal, a los solos efectos de evitar que ningún lector se sienta ofendido, ni agraviado, por lo siguiente.

 

A propósito de las trifulcas literarias que, de tanto en tanto, se producen en el seno de cualquier grupo humano, como fruto de la pasión y de la vitalidad que los diferencian de los organismos muertos, me apetece traer a colación un extracto de las líneas escritas por Raimundo Panikkar, que Alberto Moncada recoge en su libro “historia Oral”, y que cualquier lector puede consultar íntegramente.

 

Del extracto entresaco estas opiniones que hago mías por convencimiento:

 

Juicios absolutos, además de no ser casi nunca verdaderos, tienen el gran inconveniente de impedir la redención, el perdón, el cambio.

 

Cuando vemos sólo el mal ajeno nos traicionamos a nosotros mismos: descubrimos nuestros pecados ocultos.  Se puede sacar bien aun de algo que diste mucho de ser perfecto.

 

Uno acaba por volverse como lo que se odia. El puritanismo, de la clase que sea, es contraproducente. Se autodestruye.

 

Las realidades humanas son muy complejas. La victoria nunca lleva a la paz.

 

Este es el fragmento del que hablo:

“Recuerdo que hace unos años, cuando ya hacía tiempo que había salido del Opus Dei, cenando a tres con una alta autoridad académica y política del mundo europeo, al preguntarme si pertenecía a la Obra, le contesté dando un juicio demasiado tajante sobre el Opus. Me arrepiento de haber dado un juicio tan simplista; sin tener entonces ocasión de matizarlo, la conversación pasó a otra cosa. Las cosas de la realidad son complejas. No existe el mal absoluto ni siquiera subjetivamente. La vida puede tener sentido incluso en un campo de concentración. Lo irritante de Soljenitsin para los soviets no fue su cristianismo o su anticomunismo, sino su elegancia y grandeza espiritual, que, al no jugar el juego de sus perseguidores, les demostraba que no le podían doblegar. No sé si me explico. Se puede sacar bien aun de algo que diste mucho de ser perfecto. No todo lo nazi era malo, por decirlo brevemente. Muchos jóvenes se han liberado de las drogas y de la obsesión sexual, siguiendo a maestros y escuelas que dejan por otra parte mucho que desear. No todo es malo en Dinamarca. Cuando vemos sólo el mal ajeno nos traicionamos a nosotros mismos: descubrimos nuestros pecados ocultos.

Pero aduzco estos ejemplos por una razón más profunda que la de decir que a cada uno le va según lo que espera y aporta. Juicios absolutos, además de no ser casi nunca verdaderos, tienen el gran inconveniente de impedir la redención, el perdón, el cambio. Si sólo nos empeñamos en mantener vivo el recuerdo del holocausto de los judíos, sólo conseguiremos facilitar su repetición. Uno acaba por volverse como lo que se odia. El anticomunismo es otro ejemplo. Quemar nuestros pasaportes de españoles, europeos, cristianos, creyentes, humanos, por las barbaridades que se han cometido por los respectivos grupos sólo puede terminar en la autoinmolación. El puritanismo, de la clase que sea, es contraproducente. Se autodestruye. Hacer sólo crítica negativa de la Obra es tirar piedras sobre el propio tejado.

Aun suponiendo que el Opus Dei contuviese rasgos anticristianos (según criterios cristianos) e incluso antihumanos (según normas humanísticas) la simple denuncia y condena sólo exacerbaría las posiciones y a la postre quizá las invertiría. Pensamos en la evolución del marxismo, por ejemplo, que de posiciones dogmáticas pasa a posturas críticas, o de la Iglesia católica, que pasa de condenar la libertad y defender la tortura del hereje a convertirse en defensora de la libertad y de los derechos humanos. Las realidades humanas son muy complejas.

En resumen, hablar sólo bien de la Obra, o sólo mal de ella, o enjuiciarla como un conglomerado de cosas, algunas buenas y otras malas, me parece metodológicamente inapropiado (¿qué criterios se aplican?) y filosóficamente sin fundamento (¿bajo qué presupuestos se juzga?). Es igualmente inadmisible el silogismo pueril: "La Iglesia es buena, la Obra está aprobada por la Iglesia, ergo la Obra es de Dios." Inválido sería, también, el argumento contrario de criticar al Opus Dei por ser una obra religiosa y considerar la religión como mera superstición o institución maléfica.

En una palabra, uno puede dar su opinión sobre lo que sea, pero esta opinión es doblemente subjetiva, esto es, refleja al sujeto con su autobiografía y está influenciada, ya desde su punto de partida, por el interlocutor que se tiene en la mente, el cual a su vez tiene también su contexto, que condiciona el diálogo. Y la dificultad aumenta, como cuando en este caso, las emociones son altas. Me he pasado cuarenta años con mi profesión de comprender al otro (cultura, religión, filosofía). Me hace cierta gracia aplicar mis ideas al caso concreto del Opus. La victoria nunca lleva a la paz.”

 

En definitiva, las realidades humanas son muy complejas y la victoria nunca lleva a la paz.

 

Esta es, también, sólo mi opinión, que no tengo por juicio absoluto, en absoluto.

 

Recibe un fuerte abrazo de,

 

Mineru.





12. Canciones de Casa.- Luxindex

12. CANCIONES DE CASA

 

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Ver Canciones  del Opus Dei (en argot interno, "Canciones de Casa")





Observación.- Mauricio Azálgara

Estimados todos:

Pienso que es necesario manifestar una observación acerca de la página web que ustedes presentan.

Me parece que se deben tener en cuenta lo siguiente:

- El Opus Dei participa de la Iglesia fundada por nuestro Señor Jesucristo (una, santa católica y apostólica), y cuentan con la debida aprobación pontificia. Respecto a esto, me parece que se debe respetar y amar a nuestro Señor Jesucristo en esta institución particular del Opus Dei. En este sentido odiar al Opus Dei puede considerarse como odiar a la misma Iglesia Católica, y por ende a Dios mismo Dios, es nuestro Señor Jesucristo, y esto puede ser muy peligroso no para el Opus Dei, ni siquiera para nuestro Señor Jesucristo, sino para vosotros mismos.

- Me parece que se debería considerar las palabras de Don Bosco acerca de la manera de hablar de los demás: "Del prójimo o se habla bién o no se habla". Pienso que el espíritu de esta frase es no faltar a la caridad que debemos a nuestro prójimo.

Os exhorto a:
- No faltar a la caridad que debemos todos al Opus Dei; no faltar a la caridad que debemos a nuestra Iglesia Católica; y no faltar a la caridad a nuestro Señor Jesucristo.

Saludos

 

Mauricio Azálgara Bedoya





Felicitacion por varios escritos.- Daniel_M

Hola a todos:

Escribo para felicitar a Cooper por su escrito del 17 de febrero, muy bien redactado, y sobre todo, fundamentado. Explica sus ideas con gran claridad y de forma razonada y certera.

También felicito a Gervasio por el suyo del mismo día. Aparte de dar algunas lecciones de teología básica, llama a las cosas por su nombre y la actitud de cierta persona por lo que realmente es.

Estimado Aloisius, cuando no se tiene ningún argumento para rebatir el fondo del razonamiento ajeno, constituye un pobre recurso dialéctico criticar la forma. En mi escrito anterior, me basaba en la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea, aprobada por el Parlamento Europeo. Los sermones suelen darlos los curas basándose en la Biblia. Yo me baso en unos principios jurídicos aprobados democráticamente, si esto no te gusta, me da igual.

Una cosa es dar “una opinión” de los principios de una religión y otra, muy distinta, ironizar y burlarse de ella. Y de eso ya dije bastante en esta web, así que encuentro irrelevante tu afirmación sobre “pedir respeto a las creencias de cada uno”. Da la impresión de que te fastidia no tener la razón.

Hay otros dos que escriben, y cuyos escritos carecen del menor valor argumentativo. Tanto que no merecen siquiera que se les mencione.

Atentamente,

Daniel M.  

Nota de Agustina.- Quiero recordate, Daniel, que no ha habido ni vencedores ni vencidos. La polémica sobre Iglesia sí o Iglesia no, se cerró. Atomito puede escribir cuando quiera si el tema no se va al margen del opusdei y tú también, si procuras no dar doctrina. Un abrazo. 





No sé qué hariamos sin Gervasio y sin la web.- Australopitecus

Hola a todas y a todos,

El ultimo envio de Gervasio me parece que da en el clavo del tema: censura o no-censura that''s the question? con el perdon del bardo!

Abrir un blog hoy en dia no cuesta un maravedi y me parece que la solucion aportada por Gervasio les va bien a Atomito y a Daniel M. Es mas podrian montar un blog juntos para facilitar el intercambio de argumentos :-)

Como a muchos otros me encanto el envio de Jacinto Choza. Aunque extraño que no escriba mas aca, como otros. Comprendo que en el justo medio esta la virtud y Jacinto solo publica algo cuando lo que tiene que decir esta maduro. No sigue el mal ejemplo de algunos (yo incluido) de publicar todo lo que se le pasa entre los dos huesos parietales!!!

Retomando lo dicho por Carmen Charo en mi caso, tambien le agradezco a todos las mentes pensantes de opuslibros sus aportes. En mi caso tambien le debo mucha de mi paz vital y emocional a los escritos de opuslibros y eso me permite enfrentar otros problemas personales de mayor importancia. Es bueno eso de hacer duelo por un tiempo de lo pasado por el opus dei, pero algun dia con algo de suerte se pueden replantear los problemas vitales como si no se hubiera pasado por el opus. Mi vida todavia es como un laberinto del que no se la salida, pero opuslibros me dio la oportunidad de buscarla sin anteojeras.

En fin no se que me fume hoy!!!

Saludos,

Australopitecus


 

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