Bienvenido a Opuslibros
Inicio - Buscar - Envíos - Temas - Enlaces - Tu cuenta - Libros silenciados - Documentos Internos

     Opuslibros
¡Gracias a Dios, nos fuimos
Ir a la web 'clásica'

· FAQ
· Quienes somos
· La trampa de la vocación
· Contacta con nosotros si...
· Si quieres ayudar económicamente...

     Ayuda a Opuslibros

Si quieres colaborar económicamente para el mantenimiento de Opuslibros, puedes hacerlo

desde aquí


     Principal
· Home
· Archivo por fecha
· Buscar
· Enlaces Web
· Envíos (para publicar)
· Login/Logout
· Reportar problemas técnicos
· Ver por Temas

     Gente Online
Están conectados 45 usuarios anónimos y 0 usuarios registrados.

Eres un usuario anónimo. Puedes registrarte aquí

     Login
Nickname

Password

Registrate aquí. De forma anónima puedes leerlo todo. Para enviar escritos o correos para publicar, debes registrarte con un apodo, con tus iniciales o con tu nombre.

     Webs amigas

Opus-Info

Desde el Opus Dei al mundo real

ODAN (USA)

Blog de Ana Azanza

Blog de Maripaz

OpusLibre-Français

OpusFrei-Deutsch


     Sindicar contenido
RSS
direcci?n RSS

A?adir a Mi Yahoo!

A?adir a Google

¿Qué es RSS?


 Correos: Reflexiones de Navidad tras salir de la obra.- E.R.

040. Después de marcharse
E.R. :

hola amigos,

Enquanto não escrevo a minha história, envio dois textos que escrevi logo que me afastei da obra, como forma de desabafo, se quiserem, podem publicá-lo no site.

(Los originales los ha enviado E.R. en portugués)

Reflexiones de Navidad (fragmento de un texto escrito durante la primera Navidadal poco de salir de la Obra)

Desde el principio creí estar haciendo lo acertado,
al mismo tiempo, sabía que nadie lo aprobaría.
Era una decisión tan importante...
Tuve que escoger rápidamente, y en silencio.
Me sentí tan débil, sin voz.
Hice lo que creía era bueno,
era el único camino, y Dios quería¡ tanto!
La vida estaba llena de problemas
la humanidad tan cruel,
que cuando encontré la oportunidad
de tener una vida digna,
sin envidia,
sin maldad,
sin competición,
pelea,
dolor y tristeza,
abracé esa idea con todo mi corazón.
Las personas no comprendían,
y yo tenía tanta certeza!
(aunque fuera incapaz de convencer a alguien...)
Un día leí en alguno de aquellos libros,
Que para convencer
era necesario estar convencido.
Entendí bien y luché mucho para convencerme.
Cuando estaba allí, yo creía ser muy feliz,
aunque pasara todo el tiempo preocupada,
porque mis padres me preguntaban demasiado.
Ellos no aceptaban mi actitud
y yo veía aquello todo como una provocación de Dios.
Pasábamos el poco tiempo que teníamos juntos
discutiendo, llorando, llorando.
Yo sufría porque ellos tenían razón.
Solía decir a mi directora,
que si le sucediera a mi hija yo haría lo mismo.
Pero... ¿cómo podía?
Luché mucho en esta dualidad.
Vivía preguntándole a Dios,
y todo mundo hablaba en mi oído sin parar.
Así, yo ni tenía tiempo de pensar:
Mi conciencia era un no.
Me pesaba cuando lastimaba mi familia,
pero pesaba mucho más si intercambiaba mi elección por mi conciencia.
Como nunca fue posible conciliar las dos partes,
estaba siempre tensa, con dolor de conciencia.
Tuve fuertes dolores en el estómago,
Casi no comía,
Y andaba como loca por la calle,
Con miedo de atrasarme en mis compromisos.
Caminaba mecánicamente, sin reflejos.
En el primer mes adelgacé cuatro kilos,
Estaba flaca, pálida, cansada.
Las personas comentaban que parecía que no estaba bien,
Pero debía sonreír siempre, a pesar de todo
(aunque no siempre era posible, y ahí, me corregían)
Yo, que siempre fui tan alegre,
tuve que luchar para fingir una cara simpática,
que no revelara mi dolor:
Dolor de odiar a mis padres,
de querer que ellos asumieran mi vida.
Dolor de perder a mis amigos,
de no ser querida...
Sin embargo, el mayor dolor de todos fue el de sentirme muerta.
Yo ya no era la misma, cambié mis ideas...
Mis conceptos habían sido intercambiados,
pasé a defender cosas que hacía poco tiempo combatía,
Cosas con las que siempre estuve en desacuerdo.
Cambié mi modo de ser,
De vestir,
De hablar,
De sonreír...
Y lo más curioso es que me sentía libre!
Como fue que creí en aquello?!
Aún hoy me sorprendo,
cuando tengo que explicar lo que pasó en mi mente.
Tal vez nunca lo consiga.
Sólo comprende quien también pasa por eso,
y allí, las palabras no sirven para mucho.
Un día desistí de todo, jugué fuera mi "sueño".
Fue ahí que descubrí,
que no existe otra forma de vivir,
sino la que conocemos.
Esto me entristeció y perdí la esperanza.
La vida de repente perdió el sentido,
Aquel ideal que me llenaba de buenas intenciones se hundió,
Me sentí inútil...
No había nada que me satisfacíera.
Las cosas no tenían lógica,
no había razón para que sucedieran.
De hecho parece que exagero,
sin embargo, yo había entregado mi vida,
dejando de ser dueña de mí.
Tuve que retomar las riendas,
y recomenzar a vivir.
Cada día descubría algo incorrecto,
y pasaba, de nuevo, a no entender.
Repensé mis conceptos y percibí que eran absurdos!
Pero una vez, cambié...
Hoy me siento perdida,
A veces prefiero no opinar.
Parece que existen dos "Dios".
Tengo siempre dos opiniones, la de antes y la de ahora.
Siento culpa,
Culpa de todo lo que hice con mis padres,
Eso camina como una sombra detrás de mí.
Hoy Dios y yo estamos en silencio.
Él mira hacia mí, yo le miro a él... ninguno dice nada.
Intento hacer un Dios nuevo,
Lejos de todo lo que creí en otros tiempos.
Es muy difícil negar aquello
por lo que entregué mi vida, un día.

Nota: Cinco años después de haber escrito este texto, que fue para mí una manera de desahogarme, puedo afirmar que ya me reencontré con este mundo. Soy muy feliz por haber salido de la Obra y nunca me arrepentí de eso. Descubrí a Dios nuevamente y tengo la certeza de que hoy estoy más próxima de él que antes. Las personas de la Obra suelen decir cosas horribles sobre aquellos que salen, pero tengan certeza: ¡vale la pena!

-------------------------------------------------

Flores secas

Vi mujeres vagando en silencio
como zombis, de ojos mortecinos.
Son mujeres de cera que esconden sonrisas.
Tristes señoras, tristes - felices.
Pálidas niñas,
Llegaron de un mundo abierto,
Y cayeron en un mundo cerrado,
Atrapadas en la soledad de sus encargos.
Tan fuertes y tan exactas,
siguiendo sus planes de vida,
sus mundos son esquemas en la agenda.

Lindas flores, pero secas,
arrancadas (o pescadas?) de un jardín,
y guardadas en un libro para que se sequen.
Pasan ocultas por la ciudad,
No miran, no se paran en la calle,
Sus mentes ya no piensan:
Trabajan, obedecen y se callan.

Viven para qué?
Trabajan para quién?
Pobres mujeres valientes, de alas cortadas...
De manos esposadas y heridas escondidas
esconden las lágrimas tras sus anchas sonrisas.

Son niñas, muy niñas y desde muy pronto aprenden:
A sufrir a escondidas,
A llorar con el rostro debajo de la almohada.
Al día siguiente piden perdón con un pecho que explota de dolor.
Y con tanta tristeza,
Sueltan carcajadas, en las tertulias,
Y todo parecer que es paz en aquel lugar.
Quisiera poder abrir aquella pesada puerta
y soltar todas estas flores al viento,
para que conozcan el significado de la palabra libertad,
y sientan lo que es vivir en "pax".

E.R. (Brasil)


Publicado el Lunes, 12 enero 2004



 
     Enlaces Relacionados
· Más Acerca de 040. Después de marcharse


Noticia más leída sobre 040. Después de marcharse:
El arte de amargarse la vida.- Paul Watzlawick


     Opciones

 Versión imprimible  Versión imprimible

 Enviar a un amigo  Enviar a un amigo

 Respuestas y referencias a este artículo






Web site powered by PHP-Nuke

All logos and trademarks in this site are property of their respective owner. The comments are property of their posters, all the rest by me

Web site engine code is Copyright © 2003 by PHP-Nuke. All Rights Reserved. PHP-Nuke is Free Software released under the GNU/GPL license.
Página Generada en: 0.155 Segundos