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CORRESPONDENCIA

 

Miércoles, 26 de Mayo de 2021



El Catre de San Benito.- Zartan

A través de OpusLibros me he ido enterando de algunas condiciones de vida de las nax. Durante mi casi un cuarto de siglo al interior de la organización, mi conocimiento sobre las nax era mínimo, siempre ha habido por mi parte un cariño real aunque impersonal, unas ganas de ayudarles en lo que me fuera posible y de darles las gracias.

Lógicamente esas ganas de agradecer todo lo que han hecho por mi se ha quedado simplemente es eso: en ganas. Solamente tengo contacto con una ex que me consta que me ha servido con el mismo cariño que lo hizo mi madre, estamos en contacto por facebook y sigo sus publicaciones con gran interés. El resto… imposible darles las gracias personalmente.

El haber leído aquí que las tenían en “camarillas” me ha dejado con los ojos a cuadritos, he alucinado mas que con un chute de LSD. No termino de hacerme idea de cómo es ese invento y me imagino un espacio reducido, con una cama, una micromesa, una luz en el techo y… bueno, algo como de novela de Dickens pero, además, sin puerta, con una sola cortina que te separa del mundo exterior. Una puerta, aunque sea sin llave, te da una cierta privacidad. Para entrar se supone que antes se golpee, pero una cortina no se puede golpear y si lo haces no suena. Es una barrera psicológica que, al quitarla, te quita ese mínimo de privacidad que todo el mundo necesita.

Lo grave para mí no es la materialidad, no es que sea un espacio mínimo o sin ventanas, es el concepto que hay detrás. En mi deambular por distintos centros, me ha tocado vivir mas de cuatro años en una sala de estudio donde, al llegar la noche, había que correr una mesa para poder abrir la cama plegable. Era un sitio de paso, era un híbrido entre sala de estudio secundaria y un pasillo entre dos partes del centro. Me daba igual y era muy útil para mantener la salud, simplemente no podías tener fiebre y quedarte en cama.

Luego, en otro centro en que viví, teníamos otra cama plegable que al extenderla no tomaba el aspecto que uno espera de una cama: una superficie plana. Era mas parecido a la representación de las cotizaciones en bolsa, por aquí una subidita, por aquí una depresión. Y cuando te tocaba dormir en ese engendro descubrías los muelles. Malditos inventos que cedían cuando dejabas caer tu peso corporal sobre ellos y cuando lo retirabas se quedaban comprimidos, como agazapados, esperando a que iniciaras a conciliar el sueño para, en ese preciso momento, volver a su dimensión mayor con un CLANG que te volvía a espabilar. Un personaje de ese centro con muy buen humor le puso el nombre de “putífero catre de san Benito” aunque creo que san Benito lo hubiese desechado por maléfico. Ese artilugio tenía vida y voluntad propia y solo pensaba en cómo no dejarte dormir.

En esos dos casos lo material era absolutamente indeseado, todos lo conocíamos y lo calificábamos como algo que, lo antes posible, había que cambiar. Pero las “camarillas” no eran consideradas como algo transitorio, seguramente habría indicaciones sobre sus dimensiones y muebles que tendrían, es muy posible que, desde el estudio de arquitectos de Villa Tevere, se haya elaborado un planito de cómo se deberían construir estos “cosos”, o que en algún vademécum recóndito esté su descripción pormenorizada. Era algo fundacional, algo del espíritu. El choque entre lo transitorio y lo permanente.

Si os habéis fijado, al hablar de las “camarillas” hablo siempre en pasado, no creo -no quiero creer- que eso siga siendo actual aunque, por lo que leo, veo que hay referencias recientes. Es una idea que posiblemente reflejase la realidad de las condiciones en las que vivía el “servicio” de las familias en los primeros años del siglo veinte, pero que hoy -solo pensarlo- te produce mal sabor de boca.

El problemo gordo o problema gorda, es que las camarillas no vienen solas, vienen junto a tratar a las nax como personas casi incapaces de querer o entender. Sigue siendo un concepto heredado del siglo XIX que consideraba a las personas dedicadas al “servicio doméstico”, como pobrecitas -normalmente venidas del pueblo- a las que la familia pudiente amparaba, les daba un rincón donde tener sus cuatro cosas, las alimentaba y vestía con lo que sobraba de la verdadera familia y les daba la oportunidad de sentirse útiles y, mientras tanto, ir juntando su sueldecito mensual para después, pasados los años, se pudiera comprar una casita en su pueblo con un campito para cultivar.

Por favor, que alguien me diga que eso de las camarillas se quedó en los años cincuenta o sesenta. Por favor, lo necesito.

Desde mi selva, un montón de abrazos a todos
Zartán





Creadas por Dios para servir...LES.- Sinculpa

Hoy reflexiono acerca de la vocación...

Recuerdo que en la obra nos decían que habíamos sido creados por Dios para ser fieles del opus dei y que además sólo así seríamos felices... Pienso entonces... las numerarias auxiliares, según ellos, fueron creadas por Dios, para: lavarles los calzones, las medias, las sábanas; limpiarles los baños, las duchas; cocinarles rico, variado y a horario; arreglarles y plancharles la ropa; sacarles su basura y la lista sigue... (Aclaro, las numerarias hacen limpieza en sus centros, los numerarios no...) ¿En serio Dios les creó a las numerarias y numerarios, personas para que les sirvan siendo además felices y no haciendo ruido (como ellos dicen)?

Creo que la Iglesia debería revisar a fondo esto, tomar cartas en el asunto... y deshacer esta estructura determinista, machista, de manipulación de la persona y la vocación... Conozco vocaciones de servicio en la Iglesia pero, sirven a, enfermos, niños, ancianos, a personas vulnerables y vulneradas... NO a señoritos y señoritas (numerarios y numerarias) sin vulnerabilidad alguna y con los medios económicos, para que en todo caso, pagar a particulares por ese trabajo. CADA QUIEN QUE ME LEA, SAQUE SU CONCLUSIÓN...

Cuento que fui de las servidas, numeraria por casi, casi 30 años...

Saludos!!!
Sinculpa





Abusos institucionales.- Sergio DUBROWSKY

 

Querida Agustina,

 

No sólo las numerarias auxiliares han padecido abusos institucionales: también otros fieles intelectuales. Acabo de bajar del sitio Academia.edu un excelente trabajo de Jacinto Choza donde pueden apreciarse las mismas tensiones existenciales de las que hay numerosos testimonios en Opuslibros. Te lo adjunto para hacerlo accesible a los lectores.

 

 


Necrológicas (PDF)

 





Estaban desearlo venderlo...- BONL

Queridas amigas/os,

Ayer de forma causal, iba callejeando y cuál es mi sorpresa, me fijo en una manzana entera donde se están construyendo unas magnificas casas (dejo foto),  caigo en la cuenta de que ahí estaba antes el conocido "Besana", semillero de vocaciones de nax y agregadas, era un barrio trabajador, donde prendieron fácilmente estas vocaciones.

Estaban deseando venderlo, les dan unos buenos milloncejos, que en justicia deben dedicarse a las agregadas que siguen viviendo en esa zona, mayores y que necesitan una muchísimo mejor atención económica y asistencial y todas las ex nax que han dejado su vida en la Obra, pero estos planteamientos no entran en sus planes, siguen pidiendo dinero -ellos son pobres (así nos lo han inculcado en los 40 años que estuve dentro)- para mantenimiento Torreciudad, Saxum, etc....

Es mi deseo que la Iglesia pare tantos agravios e injusticias, que no vuelvan la cara ante el sufrimiento de tantas personas que hemos dejado mucha vida para el crecimiento de la Cosa, convertida en una secta.

 

BONL





Retrospectiva.- fantasioso1

RETROSPECTIVA
Fantasioso1, 26/05/2021

La mía es una historia entre mil. Solicité la admisión a los 16 años pensando que estaba haciendo lo mejor, salvar al mundo, ser santos y ser feliz. No era de una familia destacada, así que fui de esos que tuvo que tocar la puerta para entrar. Hay que decir que yo me lo busqué; aunque hoy día me parece más bien fruto situaciones de laboratorio ensayadas. Estaba dispuesto a todo. Ilusionado. Nadie de mi familia entendió lo que hice. Tuve que enfrentar obstáculos que resultaron en desgaste, incomprensión y rompimiento. Así llegué al centro de estudios…



(Leer artículo completo...)



 

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