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Opus Dei: ¿un CAMINO a ninguna parte?

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CORRESPONDENCIA

 

Miércoles, 28 de Julio de 2021



¿Tamquam cadaveram?: la obediencia religiosa se sigue practicando.- InVeritate

Hola a todos,
En primer lugar, por favor, disculpen los problemas gramaticales. No hablo español y estoy utilizando el sitio web de traducción "DeepL". Quería compartir mis experiencias relativamente recientes con el Opus Dei (2016–2019) que ponen de manifiesto los graves problemas que sigue teniendo para funcionar como una orden religiosa a pesar de mantener con vehemencia que es totalmente laica y no religiosa.

Conocí la Obra en Estados Unidos como joven estudiante de posgrado. Con el tiempo pedí unirme como agregada. A pesar de intentar acercarme a Dios, de ser muy fiel a los medios de formación y al plan de vida, de ser apostólica y de ser entusiasta de las obras de misericordia, mi petición fue continuamente aplazada por las numerarias. Como me iba a trasladar a una nueva ciudad para empezar un nuevo programa de posgrado al año siguiente, me dijeron que debía esperar a ver dónde iba a vivir y que intentara "silbar" allí, ya que, según afirmaban, era mejor tener toda la formación inicial de los nuevos miembros en un solo lugar, a pesar de la evidencia de que eso no tenía por qué importar. Sin embargo, el tono de la directora cambió más tarde. Yo vivía a una hora de distancia de una residencia de estudiantes dirigida por la Obra. Iba allí todos los fines de semana y me quedaba a dormir. En esa época también trabajaba allí como recepcionista en la puerta principal durante varias horas los fines de semana. Un día, la directora de la residencia me preguntó si podía empezar a limpiar el oratorio después de la misa de cada domingo. Quise decir que no, pero me puse nerviosa y dije que sí. Más tarde volví y dije que en realidad no podía asumir las responsabilidades del oratorio, que se supone que son las responsabilidades de las numerarias de todos modos, porque tenía una cantidad de tiempo tan limitada en la residencia cada fin de semana, y gran parte de ella ya estaba ocupada trabajando en la puerta principal y ese tiempo estaría mejor empleado siendo apostólico con los residentes allí. Me propuse contribuir a la residencia planificando y organizando más programas y eventos culturales, intelectuales y deportivos. (En ese momento ya había planificado y organizado varios). La directora parecía visiblemente disgustada, y cuando más tarde volví a hablar con ella sobre mi deseo de unirme a la Obra, ya no me decía que debía esperar hasta que me mudara; ahora decía que no creía que yo tuviera el espíritu de la Obra. Me explicó su opinión de que cuando la directora te pide que hagas algo, no rezas sobre si debes hacerlo o no, o si tiene sentido para ti o no; más bien rezas sobre cómo puedes llegar a amarlo. En otras palabras, lo haces. Le respondí que, si bien eso era cierto en el caso de las numerarias, no lo era en el de las agregadas, ya que tenía pruebas de ello de otros miembros. Ella sostuvo con firmeza que, de hecho, era el caso de todos los miembros de la Obra.

Entonces me trasladé a un nuevo país, y aunque dudé durante varios meses porque veía problemas en la Obra, especialmente en cuanto a las tácticas para reclutar a los jóvenes, finalmente pedí unirme como agregada allí. Como estaba en otro país, esta otra región dijo que necesitaba la aportación de mi región de origen. Yo tenía previsto volver pronto a casa, así que la directora del nuevo país me dijo que podía ir a preguntarle a la directora de mi país qué diría sobre mi petición. Se trataba de la misma directora del episodio del oratorio... Aunque sabía que no estaba contenta con eso, no sabía hasta qué punto. Así que, casi un año y medio después de este episodio, le pregunté si daría su aprobación a que yo fuera al otro país. Me dijo que no, porque yo era escrupulosa y no entendía que la Obra es una familia. Bueno, sí, yo había pasado antes por una fase de escrupulosidad (¿quién no lo hace a través de la formación del Opus Dei?), pero 1) se acabó gracias a la ayuda de la Virgen, y 2) la mayoría de los miembros del Opus Dei parecen algo escrupulosos. Es casi inevitable con todas las reglas, y sin embargo pudieron ingresar. Cuando le pregunté a qué se refería con lo de no entender que la Obra es una familia, me señaló una estrecha amistad que tenía con un miembro y sugirió que sólo me unía a la Obra para ser como esa persona. Como si alguien pudiera comprometerse al celibato de por vida y al servicio de la Iglesia sólo por tratar de imitar a una amiga. Me fui, pero al reflexionar más tarde, me di cuenta de que el principal problema para ella parecía ser el episodio del  oratorio y mi falta de obediencia. Hasta ese momento, ella había dicho que yo podía unirme en la nueva ciudad. Sabía de mi escrupulosidad y de mi "amistad particular" (jerga del Opus Dei para la amistad real, humana, auténtica y vivificante) y no dijo que fueran obstáculos completos. Sólo después de que le dijera que no al oratorio, se puso definitivamente firme.

¿Qué demuestra esto? A pesar de que el Opus Dei insiste en que no es una orden religiosa, en él se sigue practicando la obediencia religiosa. ¿La vida de los primeros cristianos? De ninguna manera. ¿La vida de un jesuita del siglo XVI? Eso parece más cercano. Y no se trataba de una persona de 90 años que llevaba desde los tiempos de la Pía Unión; se trataba de una joven de menos de 30 años a la que claramente le habían enseñado la obediencia religiosa sin saberlo.

A través de esta y otras experiencias, he aprendido que el Opus Dei parece mucho mejor sobre el papel que en la práctica. ¿Quién no quiere santificar su vida y su trabajo, buscando la santidad en medio del mundo? Yo sí quiero. Pero, ¿quién quiere lanzarse al capricho de una persona sin apenas experiencia vital que lleva años viviendo en el "claustro" de los centros del Opus Dei? Pues yo no...

InVeritate

Traducción realizada con la versión gratuita del traductor www.DeepL.com/Translator

 





Algunos detalles sobre la fraternidad y la amistad.- Decepcionado_2020

Buenas a todos los lectores,

Quiero compartir con ustedes, algunas reflexiones sobre este tema que está tan insistente tratado últimamente en La Obra, nunca había existido la necesidad de publicitar la fraternidad y la amistad, sólo que a Fernando y a Mariano, se les sugirió a través de una consultoría gerencial que se hizo en Roma a todos los miembros del Consejo General, de ese servicio de asesoría gerencial, surgió la idea de hacer marketing en el OPUS DEI, y se estructuró un plan. Esto no es casual, y mucho menos SINCERO, ni muestra de una RECTIFICACIÓN, a los hechos siguientes hechos me remito:

1. Hace unos días, le encargaron a la tal Isabel, de la asesoría central, tertulias virtuales con las regiones, tratando de mostrar un clima de fraternidad, y camaradería, de interés las unas por las otras, nada más FALSO e HIPOCRITA, la tal Isabel con su sonrisa falsa, su mirada nada compasiva, SU MIRADA ES DE ASCO. Las tertulias virtuales dan verguenza, puras mujeres de edad, no hay sangre nueva, no hay jovenes, no hay vocaciones nuevas, el Opus Dei envejece y por la vía que va morirá.

2. Pidieron a los vicarios regionales que hagan reuniones con los centros sean virtuales o presenciales, para ver la situación vocacional y los recortes económicos, porque ni hay vocaciones, ni hay aportaciones que permitan seguir haciendo que los lujos se puedan mantener.

3. El Papa Francisco está mandando señales claras hacia los hermanos ricos del Opus dei, el Motu propio sobre la Misa en Latin. El tema tan ansiado por Fernando de la "Episcopalidad", y la orden de que el Opus se ubique, porque están desubicados.

4. Lo que han vendido a los fieles de la prelatura sobre la santidad personal, la santificación de las tareas ordinarias, la formación y la Oración "Piedad de niños y doctrina de teólogos", no sirve si no hay caridad, y no la hay.

La prelatura personal, es eso "Personal", no colectiva, por tanto, no necesitas ser del OPUS DEI para llevar una vida santa en medio del mundo, no necesitas sentarte como convidado de piedra a un circulo de estudios semanal, no tienes por qué sostener económicamente a una partida de manganzones. Que trabajen duro, como lo haces tú.

Yo me fuí y vivo feliz, voy a Misa a diario, rezo, santifico mi trabajo profesional, ayudo a todo el que lo necesita y me deshice de esos sentimientos y manipulación psicológica infernal de la que fui victima durante años.

Lo mejor que le puede pasar a la Iglesia es un decreto Papal que ordene que la prelatura personal se mantenga INDIVIDUAL PERSONAL, cosa que es deber de todo cristiano ser SANTOS o al menos buscar SERLO. Si eres capaz de vivir como Cristiano, como otro CRISTO, para qué carajo necesitas pertenecer al OPUS DEI, vive tu vida FELIZ, como otro Cristo y los chulos de los centros, flojos y manganzones que se vayan a la mierda. SI TE QUIERES IR VETE AHORA, EL OPUS DEI NO TIENE VOCACIONES, NO SE RENUEVA, SE ESTÁ MURIENDO Y ES UN HECHO QUE MORIRÁ.

Enhorabuena a Todos! Feliz Verano.

Decepcionado_2020





Soltar el sapo.- Persona

He leído el escrito del usuario "indagar" fechado el 14 de julio de 2021 titulado "Amor Institucional".

En el mismo afirma que "Incluso alguna vez el que daba la charla llegó a decir que "si alguien es homosexual, no puede estar en el Opus Dei". Y yo oyendo, y sufriendo porque pensaba que en cualquier momento se iban a dar cuenta y me iban a echar".

En mi caso, yo “solté el sapo” (esa es la expresión que recuerdo que uno de esos libros que en la Obra se recomendaban de lectura espiritual utilizaba para decir que tienes que contarlo absolutamente todo a tu director espiritual, especialmente aquello que cuesta más). Y lo dije varias veces, tanto antes de “pitar” a los 16 años (Cataluña, 1996) como mientras estaba dentro como numerario y como supernumerario, tanto a curas como a los numerarios con quien hacía la charla (iluso de mí). No fue un impedimento para ser aspirante a numerario, de hecho se le quitó bastante importancia, pero se me dijo que bajo ningún concepto debía yo considerarme homosexual y que no me tenía que obsesionar con esto. Sí es verdad que al cumplir 18 me dijeron que veían más bien mi vocación como supernumerario, el motivo que me dieron fue por temas familiares míos que no vienen al caso, pero siempre me he quedado con la sospecha de que lo que había dicho de mis inclinaciones sexuales tenía algo que ver. Evidentemente para un supernumerario sigue siendo un problema, incluso mayor, pero vete tú a saber con qué ideas abordarían ellos el asunto (quizá me veían como a una persona muy sexual y, por tanto, creían que el matrimonio con una mujer “me calmaría” en ese aspecto, no sé). El hecho es que seguí con el problema y la manera de abordarlo era la misma: yo tenía que pensar que no era homosexual. Un cura numerario me contó en una confidencia una anécdota personal de cuando hacía la mili, en tono de guasa, un encuentro que tuvo en algún bar con un travesti que se le insinuó o algo así, para venirme a decir que un maricón era eso, no yo.

Creo que he tenido mucha suerte de vivir en la época que he vivido y de tener acceso a ambientes distintos y poder salir del Opus, por una parte, y aceptar mi sexualidad, por otra. Continuar dentro probablemente me hubiera generado mucho autoodio e infelicidad.

No puedo decir que en este aspecto los miembros de la Obra obraran con mala intención hacia a mí, dentro de su manera de pensar, pero sí es cierto que no me hicieron ningún bien, impedidos por sus creencias, que por otra parte tampoco eran en ese momento exclusivas de ellos.

Entonces, en cuanto al comentario que oyó Indagar, es posible que cuando ese numerario dijo “si alguien es homosexual, no puede estar en el Opus Dei” lo que quisiera decir fuera “si alguien actúa externamente como una loca/camionera y tiene relaciones sexuales con personas de su mismo sexo, no puede estar en el Opus Dei” porque alguien que simplemente tiene inclinación sexual pero no lo externaliza, no se le considera homosexual y, por tanto, no le aplica esa frase. Pero también es posible que no, que si Indagar lo hubiera contado le hubieran echado directamente, también es posible que distintas personas dentro de la Obra obraran de manera distinta o que se tuvieran en cuenta otros elementos en cada caso... No lo sé. Al fin y al cabo, yo he acabado fuera. Me gustaría conocer otras experiencias de gente que lo contó, que “soltó el sapo”.

Persona




 

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