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CORRESPONDENCIA

 

Miércoles, 15 de Diciembre de 2021



Te deseo el mejor regalo de Navidad.- JasonJonas

En mi primer escrito en Opuslibros, hace 3 años y medio, decía primero que en mi experiencia de 8 años dentro del Opus (en plena juventud) no me arrepentía de haberlos vivido allí; y también decía después que jamás me he arrepentido de haber salido justo cuando decidí hacerlo, sin postergar ni un día más en ello.

Me detengo ahora brevemente a detallar mi primer dicho. Esa afirmación siempre ha sido para mí “a posteriori”. Desde el primer día en que no fui numerario, siendo tiempo pasado y no pudiendo hacer nada al respecto, es que he concluido en dicha afirmación. Los viví allí y punto, con todos sus aspectos positivos y negativos como los hay en todo en esta vida. Considero que fui un tanto afortunado porque al final no me fue tan mal allí, pero reconozco que sí lo fue para tantos otros y eso me entristece. El mal sufrido por otros afecta, cuanto más en el haber compartido un mismo engaño, que eso es lo que es y hace el Opus.  

Pero la reflexión que hoy me hago, después de haber comprendido bien esos años y del cómo ocurrió todo aquello, es que la experiencia del Opus jamás tuvo que haberme sucedidoindependientemente de su resultado. Es decir, yo jamás tuve que haber sido atrapado por un dizque “amigo”, yo jamás tuve que haberme “entregado a Dios” específicamente en ninguna institución, yo jamás tuve que haberme dedicado a labores proselitistas en ningún culto organizacional, yo jamás tuve que dejar de convivir con mi verdadera familia durante años, y yo jamás tuve que dejar de vivir mi juventud como debía, con todo lo que eso implicó en el trayecto (así haya sido bueno o malo). En pocas palabras: Jamás tuve que haber sido del Opus.

Ninguna manifestación religiosa, por más que pretenda estar “haciendo el bien”, puede erigirse con el derecho moral (dizque divino) de manipular a nadie en razón de sus propias creencias o de cualquier objetivo de bien. El Opus es una “perfecta” estructura de manipulación, porque añade convenientemente el evangelio hacia sus fines y hacia su propia moralidad y doctrina (la de su consternado y obsesionado fundador). Yo, como muchos, fui manipulado en todos los sentidos posibles y eso no debió suceder jamás. Por eso el hecho de reflexionar que tan bien o mal me fue allí en todos esos años es una mera derivación de lo que nunca tuvo que haber sido... He ahí la cuestión…

Aprovechando nuevamente esta época navideña donde remembramos que el hijo de Dios se hace hombre, te deseo de todo corazón -a ti que lees Opuslibros- el que seas libre, tan libre como se pueda ser en esta vida, con esa verdadera libertad de consciencia y actuación que nos ofrece el niño Jesús en su promesa de vida y redención. Y de aquí que este mismo deseo se traduzca encarecidamente en que jamás tengas nada que ver con el Opus, que es una forma de irrumpir tu propio camino, aquel que solo decides tú para ti.

El Opus indudablemente quiebra la vida del ser humano en todas las dimensiones en las que Cristo quiere que seas feliz, con tu personalísima y única relación con Él. Aquella que, como hemos dicho tantas veces, tenga que ver con tus éxitos y tropiezos, con tus tristezas y alegrías, pero tuyas -¡tuyas!- y no de un grupo de personas que se cree elegido y superior, y que solo es un pobre grupo que da pena y una gran lastima (tal vez así ha sido siempre).

El Opus, en resumen, es un conjunto de personas engañadas engañándose y engañando a los demás. El Opus al final convierte a todos sus miembros en gente intransigente y soberbia, con un fanatismo religioso que actúa siempre manipulando la consciencia y que en los hechos lo hace hasta de forma perversa. El Opus se aferra en subsistir mundanamente idolatrando a su idealizado y cuestionable fundador, empañando a la Iglesia en todo ese afán.

Reflexiona profundamente en esto: Tú no necesitas al Opus. La Iglesia no necesita al Opus. El Opus no fortalece a la Iglesia. EL OPUS SÓLO SE NECESITA A SÍ MISMO.

Yo como padre jamás he permitido que mis hijos tengan absoluto contacto con el Opus, de ningún tipo. En ocasiones les he transmitido mi propia experiencia para que sepan identificar cualquier indicio de manipulación en todo ámbito, PEOR aún con la imagen “de bien” como se da específicamente en esta triste institución. Y esto no es por tener resentimientos contra ellos -que en consciencia de verdad yo no los tengo, aun a pesar de mi reflexión- sino por el objetivo cuidado y paternal preocupación de alejarlos de cualquier ambiente donde haya una toma de consciencia, como de cualquier secta se tratara. Su libertad -la mayor que sea en esta vida y que es su mayor valor en la vida- el Opus se las arrebataría completamente. Eso hizo conmigo los años que viví allí independientemente de la valoración que pueda yo tener al respecto, y eso sigue haciendo el Opus bajo el umbral del Evangelio. El Opus no es entrega a Cristo, es un engaño total de vida.

Para concluir de mi parte amigo y amiga que lees Opuslibros, aprovechando nuevamente la época decembrina, este es el mayor y mejor regalo de Navidad que te deseo de mi parte: Deseo para ti siempre el que jamás tengas nada que ver con el Opus. Nunca de los Nuncas… Y en la desfortuna de toparte con ellos, deseo que sepas encauzarte para que salgan de tu vida sin demora. Considera mi deseo en la más clara intención de quien desea evitarte el mal en cualquier aspecto de la realidad que habitamos los seres humanos, y que, en este caso, es completamente manifiesto en el Opus que se cierne como uno de los mayores manipuladores de consciencia que existen en la religión.

Que Jesús niño te conceda hoy y siempre semejante dicha.

¡Feliz Navidad y lo mejor para tu vida!

JasonJonas




 

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