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CORRESPONDENCIA

 

Miércoles, 28 de Abril de 2021



El drama de la vida.- JasonJonas

                                                          EL DRAMA DE LA VIDA

En la dualidad de las cosas, desde la más básica existencia del bien y mal, podemos concordar que la vida, en muchos de sus aspectos, es drama. Aun a pesar de que alguien considere que su vida ha sido maravillosa (y puede ser cierto), esta ha conllevado en algún momento drama, porque las cosas evidentemente no siempre son todas maravillosas. Aún más, el solo mirar a los seres humanos más desfavorecidos que literalmente han experimentado en toda su vida solo el mal, podemos reafirmar el drama de esta realidad dual (es un hecho inobjetable).

Bueno, si la vida misma ya conlleva el ser así, ¿qué afán habría de sumarle más drama aun? Lamentablemente eso lo hice yo y eso lo sigues haciendo tu al unirte y/o seguir en el Opus...



(Leer artículo completo...)




Diamantes de Sangre (II).- Guillermez

Queridos amigos,

El otro día, hablando de los abusos laborales a las numerarias auxiliares, comentaba que el fin no puede justificar los medios. Que si los medios empleados son irregulares, inmorales o ilegales, el fin que se persigue acaba siéndolo también. Ahora, releyéndolo con calma, me doy cuenta que hay una conclusión lógica a todo esto que me salté. Paso a exponerla a continuación.

Volvamos al ejemplo de los Diamantes de Sangre. Imaginemos a una elegante señora que sabe que el brillante que lleva tiene ese origen. ¿Podrá mirarlo y disfrutarlo sin sentirse algo culpable? Perfecto, sí, llevo en mi dedo un pedrusco que es la envidia de la fiesta, pero ¿cuántas personas habrán muerto para encontrarlo? ¿Qué guerra se habrá financiado con el pastón que pagó mi marido? ¿No estoy siendo cómplice de esos abusos cada vez que me lo pongo?

Creo que la misma lógica se puede aplicar respecto al Opus Dei. Tengo una tía abuela que no soporta a Escrivá, pero va todos los domingos a Misa a una iglesia encomendada a sus curas ("hay que reconocerles que son los que mejor celebran", dice). Otro amigo, chileno, cuando está en Santiago sólo se atiende en la clínica de la Universidad de Los Andes ("son unos mafiosos, sí, pero nadie hace mejor las cosas que los del Opus"). Incluso mi cuñado, que sufrió durante años mil intentos porque pitara de numerario, ahora se ha apuntado a un círculo de cooperadores ("esto es distinto, no me van a pescar, sólo voy porque lo imparte mi amigo Pedro"). Y no digamos ya el caso de los ex que, aunque sufrieron mil perrerías entonces, ahora llevan a sus niños a colegios de Fomento ("merece la pena, es la mejor formación").

¿Recordáis la campaña de 2019 contra el cava catalán? Fue un mensaje super efectivo: "si ustedes hacen las cosas mal, yo no les compro el producto". Quizás lo mismo se debería aplicar aquí. Respaldar alguna actividad del Opus Dei viene a ser blanquear un sistema que ha destrozado -y sigue destrozando- a miles de personas en los cinco continentes. Sí, perfecto, qué bonitas son las iglesias que lleva la Obra, pero ¿de dónde salió el dinero para arreglarlas? ¿Cuántas viejas les legaron sus herencias, engañadas por el CARF? ¿Cuántos curas atienden esos lugares sin que se les pague un euro de Seguridad Social? Genial también que mi cuñado vaya al círculo de su amigo, pero ¿es consciente de que ha sido objeto de una campaña de acoso para que se apunte? ¿Sabe que yendo está respaldando que se ventile su intimidad a los cuatro vientos? ¿Es consciente de los abusos de conciencia que sufre a diario su amigo Pedro? Es más, ¿caben en su cabeza las condiciones laborales de las señoras que limpian ese lugar?

En mi humilde opinión, no se pueden blanquear las malas prácticas del Opus Dei. Colaborar con ellos, aunque sea en algo mínimo, es dar pábulo a que lo usen en su propio interés. Ocáriz utilizará ese dato cuando se reúna con el Papa: "sabe, Santo Padre, no estamos haciendo las cosas tan mal, en estos momentos hay X mil chicos yendo a nuestros círculos". Lo mismo hará la supernumeraria de turno con sus amigas: "imposible, ¿cómo va a haber abusos espirituales, si las misas en la Basílica de San Miguel están llenas a reventar?". También -por supuesto- los de AOP, en su lobby diario hacia periodistas incautos: "la Obra está en su mejor momento; en 2021 tenemos XXXX alumnos en nuestros colegios, señal de la confianza de miles de familias". Y ya no digamos en el mundo interno de los numerarios/as, cuando se animen unos a otros con los rumores de que el alcalde de Madrid va a círculo, Mel Gibson es amigo de tal cura de la Prelatura, o que Carlos Sainz llevó a su niño a Retamar.

Las malas prácticas no caben en un fin noble. Por eso, hace tiempo que decidí no colaborar con nada que huela -ni de lejos- a Opus Dei. No leo sus libros, no colaboro con sus ongs, nada por sus parroquias, sus revistas familiares no existen para mí. Lo siento mucho. Quizás sean proyectos magníficos, interesantísimos, super santos... pero respaldarlos supone hacer lo mismo con los medios abusivos, y cada vez es más evidente la inmoralidad de estos. Tal vez recapaciten si empiezan a ver vacíos sus apostolados. Será la única manera de que ya no les quepan excusas para cambiar.

Guillérmez


 

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