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Opus Dei: ¿un CAMINO a ninguna parte?

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CORRESPONDENCIA

 

Miércoles, 15 de Enero de 2014



¿El Opus Dei ha cambiado?.- E.B.E.

Queridos lectores miembros de la Prelatura, que leen esta querida web Opuslibros: al parecer el Opus Dei ha cambiado mucho desde que existe Opuslibros. Pero yo les pregunto:

·         ¿Pueden, numerarios y agregados, dejar de hacer el testamento como lo hizo vuestro santo fundador (testamento que se exige a la hora de la Fidelidad)?

·         ¿Pueden leer las Constituciones (1950) y los Estatutos (1982) en idioma vernáculo?

·         ¿Tienen a disposición varios ejemplares de las Constituciones (1950) y los Estatutos (1982) en idioma vernáculo para que todos puedan leer y meditar, como se hace en tantas otras instituciones de la Iglesia?

·         ¿Pueden, numerarios y agregados, disponer de su salario como les parezca mejor, decidiendo qué proporción destinar a los apostolados? Pues en los Estatutos no hay nada que obligue a entregarlo todo (como se ha exigido siempre, a pesar de que las normas fundamentales -Estatutos- no lo ordenen).

·         ¿Pueden elegir el director espiritual y cambiarlo cuando mejor les parezca?

·         ¿Pueden confesarse con un sacerdote que no sea del Opus Dei e incluso pedirle consejos espirituales?

·         ¿Pueden elegir cada cuánto tener esa dirección espiritual, ya sea semanal, quincenal, mensual, etc., o no tenerla?

·         ¿Pueden decidir cuándo usar la mortificación corporal del cilicio y las disciplinas, no usarla por un tiempo, o no usarla en absoluto (ya que los Estatutos no especifican qué morficicación corporal practicar, sólo hablan de "ejercicios de mortificación corporal"?

·         ¿Pueden negarse a abrir sus conciencias delante de los directores?

·         Siendo, según la última edición del Catecismo, que el Opus Dei dice funcionar como una jurisdicción eclesiástica más, ¿Pueden, numerarios y agregados, cambiar de ciudad sin pedir permiso a sus directores, como lo hacen los demás cristianos corrientes de una jurisdicción eclesiástica?

·         ¿Pueden, numerarios y agregados, disponer libremente del tiempo de vacaciones, ya sea asistiendo a los cursos de formación organizados por la Prelatura o tomando un descanso de otro tipo, con los padres, hermanos, amigos, etc.? (pues en los Estatutos no se establece la obligatoriedad de asistencia a los "Cursos Anuales",  aunque sí la obligación de obtener una solida formación, lo cual podría darse durante el año).

·         ¿Pueden, numerarios y agregados, realizar un viaje cultural al exterior -con financiamiento propio- sin necesidad de pedir permiso a la Delegación o Comisión Regional?

·         ¿Pueden, numerarios y agregados, viajar al exterior para realizar estudios de perfeccionamiento profesional -doctorados, etc- sin necesidad de aprobación de los directores de la Comisión Regional o Delegación?

·         ¿Pueden, numerarios y agregados, disponer de sus salarios para ayudar a sus padres o algún hermano o han de pedir permiso y realizar el trámite de “ayuda familiar” donde es el Opus Dei el que determina cuándo ayudar y cuánto ayudar?

·         ¿Pueden, supernumerarios, negarse a responder frente a los directores si en sus vidas han solicitado un aborto o cooperado en ello? ¿Pueden tratar el tema del aborto sólo con el sacerdote, sin hablarlo con los superiores del Opus Dei?

·         ¿Pueden, numerarios y agregados, elegir el psiquiatra o el psicólogo, si creen libremente que lo necesitan?

·         ¿Pueden elegir entre psicólogo y psiquiatra, es decir, sin pasar necesariamente por el empastillamiento?

·         ¿Pueden asegurarse de modo absoluto que no se hacen informes de conciencia, como se han hecho siempre?

·         ¿Pueden tener acceso a los decretos secretos del Prelado, donde, aparentemente, se enmiendan aspectos jurídicos claves del régimen de vida dentro de la Prelatura?

·         ¿Pueden, finalmente, formular todas estas preguntar a los directores, sin que ello suponga un problema de "mal espiritu"?

·         En caso afirmativo: ¿qué respuestas obtendrían? ¿Podrían pedir más explicaciones?

Todas estas preguntas se pueden formular a partir de la lectura de las Constituciones y de los Estatutos (más no a partir del "Catecismo de la Obra" , curiosamente).

¿Será por ello que los directores no quieren que los miembros lean por ellos mismos las normas fundamentales que rigen la Prelatura (sino su Catecismo)? ¿Para qué el Opus Dei cambió de forma jurídica en 1982, si le iba a traer tantos problemas? ¿Acaso pensaron que se trataba de un simple cambio de cáscara nada más, de cara al resto de los Institutos Seculares que "le hacían competencia"? ¿No se dieron cuenta de que un día los miembros empezarían a examinar los Estatutos y a ver las incoherencias entre lo que viven y lo que manda la ley, entre las libertades ausentes y las cargas injustas? ¿Es posible que la forma jurídica de prelatura personal sea una trampa para la misma Prelatura? ¿Con los decretos secreto del Prelado se arregla todo ello? ¿Es justo ocultar esos decretos a los miembros? ¿Los miembros no demandarán su publicación en algun momento? ¿Tienen pensado los superiores del Opus Dei cambiar nuevamente la forma jurídica en un futuro no tan lejano?

Hay más preguntas por elaborar, estas son un ejemplo. Una vez que puedan responder afirmativamente estas preguntas, se podrá empezar a hablar de cambios trascendentes dentro del Opus Dei.

E.B.E. 





Las salitas de recibir.- curial

Quisiera contar un sencillo sucedido, hasta anodino, pero que ilustra, creo, el secretismo vigente en un centro del Opus. La salita de recibir funciona como una esclusa que separa del resto de la casa y por ello sus puertas y compuertas han de estar bien cerradas.

En mi primer año de vivir en un centro, vinieron de lejos unos tíos que habían velado mucho por mí durante mi infancia. En vez de la visita del centro que esperaban, dentro su normalidad mental, les hicieron pasar a una pequeña salita de recibir, cerca de la puerta. Como mi tía era una pizaca claustrófoba, abrió la puerta o una rendija, la cual le fue cerrada hasta tres o cuatro veces por algún numerario lleno de celo.

Mi tía se limitó a decir que nunca volvería a poner los pies en una casa del Opus y que nos veríamos fuera de ella, tal como sucedió en efecto. Estaba tanto dentro de la horma que la cosa me chocó pero no me llevó a cuestionarla ante los directores.

curial





Sacerdotes/directores con el corazón ácido como el vinagre.- Unocomocualquiera

Sacerdotes/directores con el corazón ácido como el vinagre 

CIUDAD DEL VATICANO (Agencias) — El papa Francisco advirtió contra la formación de los religiosos en las congregaciones católicas como “pequeños monstruos”, que terminan con el “corazón ácido como el vinagre”, porque no fueron hechos para estar con el pueblo.

Similar a lo que en las corporaciones llaman “la carrera de la rata”, existe una cultura dentro del Opus Dei de hacer mucho por querer subir en cargo dentro de la Prelatura. Por un lado creo normal la ambición de querer mandar y figurar. Pero por otro encuentro desproporcionado el querer hacerlo no por querer servir sino por querer poder y estatus. Me parece que parte de este sacar de quicio una “sana ambición” se debe en parte al culto prelaturiano de veneración hacia los directores. Ellos representan la voluntad de Dios hacia los fieles, mandan y desmandan sobre la vida de los numerarios, que están obligados a obedecer sin rechistar y a comerse sus propias críticas. Entre algunos numerarios existe la clara intención de querer quedar bien a toda costa con los directores. Por eso cuando un director visita el centro, se les recibe con fiesta, se programan actividades especiales, se les introduce a la gente más selecta de sr para que se vayan con una gran impresión. Con suerte, esos numerarios serán promovidos a lugares de más favor y mando...



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La infidelidad de salir de la Obra.- Nicanor

Érase una buena mujer, de buenas intenciones y buen corazón que un buen día se dio cuenta de que el secreto de su confesión estaba en boca de otras personas. Traicionada en su intimidad pensó en huir, pero ¿era ella una equivocación de Dios?

Un sacerdote me escribió:

“Me parece que salir de una institución es un proceso personal de mucha tensión, pues, en algún momento se volvió un proyecto de vida total y que con el tiempo - por diversos motivos - se vuelve inconsistente con nuestros más profundos deseos y metas que nuestra consciencia advierte. Por experiencia propia este proceso no es inmediato y lleva consigo momentos de confusión y sufrimiento interior. Me parece muy bien que, como nos está hablando el Papa Francisco, debemos focalizarnos en no tener miedo a la misericordia de Dios, que es el atributo más grande de Dios: su amor misericordioso. Y es la misericordia de Dios la base de nuestra vida como creyentes. Es una obra de misericordia ayudar al necesitado, al confundido, al herido... y gracias por ayudar a quien necesita (…) Lo importante es que, como dice el Papa Francisco, no podemos decir que condenamos a nadie - sea cual sea su condición -, pues la vida de cada persona es única y valiosa a los ojos de Dios”.

Al salir de la Obra no se muere, sólo queda una cicatriz para recordarte que puedes ahora ayudar a otras personas.

Nicanor

nicanor.wong@gmail.com





Para Agustina y su mamá.- Aquilina

Desde cuando esta página ha empezado a existir, junto a los testimonios y a las profundizaciones acerca del tema que nos interesa, no han faltado las ocasiones de reunirnos, más o menos virtualmente, alrededor de algunos de nosotros que pasaban por algún momento especialmente difícil por razones de enfermedad o de la muerte de algún ser querido. Habitualmente es Agustina que comunica estas noticias, o que se hace responsable de dar a conocer la comunicación hecha por alguien más enterado que toma la iniciativa de difundirla.

En esta ocasión es precisamente ella la persona afectada por una circustancia especial de estas: hace unos pocos dias falleció su mamá, y espero que ella no deje de publicar este breve mensaje y se deje arropar, al menos un poco y dentro de las posibilidades de este medio virtual, por el cariño y la participación de todos nosotros a su luto.

Yo creo – y más de unas veces se lo he comentado a ella- que se requiere una gran dosis de generosidad para dejarse ayudar y apoyar por los demás, porque todos deseamos, además de recibir, poder entregar. De ella todos hemos recibidos mucho, y es el momento de intercambiar cada uno de la forma que mejor le sale: con oraciones y sufragios, con participación personal, con presencia de amistad y de cariño.

Estoy muy segura de interpretar los sentimientos de todos enviandole un grande abrazo lleno de cariño y de agradecimiento,

Elena


 

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