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SILENCIAR LOS ERRORES

Enviado por José Antonio el 29 de octubre de 2003

 

Hay dos preguntas que jamás se plantean en la Obra, y que son de obligado planteamiento desde el punto de vista de las leyes de la Iglesia y del sentido común, a saber:

1ª/ ¿Acepta la Obra algún POSIBLE ERROR DE LA INSTITUCIÓN al elegir al pitable? Todos sabemos que no. El criterio es que la Obra no se equivoca (porque Dios no se equivoca...), todo lo más "se habrá equivocado alguna persona concreta en algún asunto concreto". Pues eso es otro disparate inaceptable. La Obra elige a los directores, por lo que la Obra debe asumir la responsabilidad de los errores de los directores. Culpa in eligiendo" (al elegir a las personas), y "Culpa in vigilando" (al vigilar el comportamiento de esas personas) se llama a ese tipo de responsabilidades desde la época del Derecho Romano. Esto lo ha asumido hasta la Iglesia, que recientemente ha pedido perdón por diversas causas... Sin embargo la Obra sigue el criterio de "sostenella y no enmendalla" (o sea, de reconocer errores, nada, y de pedir perdón, menos), no acepta que muchas veces se equivoca al elegir a los pitables, y no acepta que muchas veces se equivoca al elegir a los directores... y así le va... por cierto... ¿ese comportamiento es humilde?... ¿respeta la verdad?... ¿respeta las leyes de la Iglesia?... ¿es eso lo que la Iglesia quiere?... Por otra parte, ¿no dijo Jesús que la verdad nos hará libres?... entonces ¿porqué rehuye la verdad?...

Y 2ª/ ¿Acepta la Obra algún POSIBLE ERROR DEL ASPIRANTE al aceptar la "invitación" a seguir éste camino? Todos sabemos que no (salvo que esté ya loco de atar, o se demuestre su inutilidad durante muchos años). Y no lo acepta porque ello obligaría a analizar su libertad, la información que se le facilitó y la santa coacción con la que se le presionó, aparte de que pondría en tela de juicio la "gracia de estado" con la que supuestamente Dios hace "ver" a los directores si alguien tiene vocación... así que "más vale no meneallo..." (tengamos la fiesta en paz...) y el que tenga que ir al psiquiatra que vaya... (o sea, café con leche para todos, camarero...que no quiero quejas de nadie por discriminación).


MI PREGUNTA, dirigida a cualquiera que se plantee irse de la Obra, es: ¿estás haciendo lo que Dios quiere o lo que "ellos" quieren?. Ese es el asunto a resolver. La respuesta está en la conciencia de cada cual, y hay que buscarla apartando los criterios. La conciencia está por encima de los criterios, aunque digan otra cosa.

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