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OPUS DEI: ¿un CAMINO a ninguna parte?

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SEÑALES DE VIDA Y REFLEXIONES SOBRE LA MEMORIA HISTÓRICA

AQUILINA, 3 de octubre de 2005

 

Hace bastante tempo que no he vuelto a intervenir. Eso no quiere decir que me haya despegado de nuestra web, ni mucho menos. Hay muchos motivos para mi silencio, y se me ocurriò que puede ser util que aproveche de un momento de disponibilidad inesperada de tiempo para hablar de esto, pués puede servir a otros que experimenten sentimientos contradictorios como me pasò a mì en las ùltimas temporadas. Por las experiencias de los demàs aprendemos sempre algo acerca de nosotros mismos.

Después de participar bastante activamente desde el comienzo, de recibir ayuda para mi evoluciòn personal, y en alguna ocasiòn de proporcionarla yo a los demàs, me cogiò un momento de cansancio. Antes, a lo largo de màs de dos años, casi no me causaba trabajo leer e intervenir. Las dos cosas, leer y escribir, me ayudaban a aclararme a mi misma, y averiguar còmo mis contribuciones ayudaban a mi misma y a los demàs me empujaba a estar al dìa y a invertir mucho de mi tiempo en la participaciòn en la web. También de vez en cuando, en los correos privatos (recuerdo algunos entrecambiados con Galileo y Alef) discutiamos acerca de cuanto podìa ser acertado invertir tiempo que a lo mejor se robaba a otras responsabilidades. Yo nunca llegué a percibir el tempo pasado en la web y por la web como un desperdicio o una falta de responsabilidad: “me hacìa falta” entender siempre mejor lo que me habìa pasado, aunque hubieran pasado ya los años, y hay momentos en la vida en los que aclararse a si mismos se vuelve lo principal.

Poco a poco las relaciones virtuales se han vuelto, en algunos casos, relaciones reales: me he ido encontrando con unos cuantos contactados en la pagina; con otros, con los que no llegué a encontrarme personalmente, se profundizò el trato por correo y por telefono. Todo esto me diò fuerzas realmente y decisivamente para superar también momentos de dificultad personal y laboral. En suma me ayudò –a mì que siempre he sacado una gran fuerza de las relaciones personal y de amistad- a intensificar mi red de amistades y relaciones significativas. Y también, como es normal en las relaciones humanas, hubo momentos en los que tuve que invertir energias emotivas para gestionar y encauzar tal cantidad de cariño y de amistad.

Desde algunos meses ya no me salìa tan espontaneo contestar a las intervenciones de los demàs o intervenir con iniciativa: la capacidad de muchos de los nuevos participantes de enfrentar con una inopinada profundidad tantos argumentos; la capacidad cada dìa mayor que se nota en la pagina de « componer el puzzle » del analisis practico y teoretico de que es lo que no funciona en la invenciòn opus dei; el volver a enfrentarse de los nuevos participantes con argumentos ya tratados anteriormente, lo pesado que me parecìa volver una vez y otra a referirse a intervenciones anteriores; en fin, la autentica necesidad que he experimentado de callar yo para poder leer con mayor atenciòn las aportaciones de los demàs, todo esto me ha llevado a la necesidad de continuar participando en la web de una forma que si no puedo llamar pasiva, sì tengo que definir màs callada y atenta.

Hasta este verano. Este verano, a lo mejor a causa de un cambio de trabajo que en el comienzo me ha chupado todos mis recursos interiores y exteriores, “he perdido la inocencia” de mi participaciòn en la web. Hasta agosto de este año podìa presumir de no haberme perdido ni una sola puesta al dìa de la web. En estos ùltimos meses ya no he logrado màs mantener la misma atenciòn, y desde septiembre màs de una vez me ha pasado saltarme alguna intervenciòn, no leer la pagina por varios dìas seguidos y después no lograr recuperar totalmente.

Estoy feliz de esta evoluciòn personal. Hubo momentos en el pasado en los que me preocupaba el temor de volverme adicta de forma compulsiva. Ahora ya no tengo este temor, y puedo dar testimonio que esta pagina ayuda de la misma forma ya que participes de forma màs activa, ya que no logres escribir tan a menudo. Que no hace falta tomar decisiones tan radicales: de participar siempre o de no volver a entrar nunca màs. Que os tengo a todos, y sobre todo a los promotores de la web, el mismo cariño ya que participe con frecuencia, ya que me calle por largo rato. Me imagino que lo mismo esté pasando a muchos otros de los antiguos participantes.

De paso quisiera añadir mi contestaciòn a los tantos que en estas ùltimas temporadas nos han escrito de forma critica aconsejandonos de olvidar nuestro pasado y mirar al presente y al futuro, dejando a Dios de juzgar nuestras vivencias pasadas.

Yo, y unos cuantos màs por ahì, he participado en el año 1975 o 1976 a un UNIV en Roma en el que el tema del congreso de universitarios era sobre “la memoria historica”.

Con esto quiero decir que en el mismo opus saben muy bien que olvidar y mirar para adelante, sin comprender nuestro proprio pasado, no es la soluciòn para nada.

Una persona, o una sociedad, sin memoria historica, no aprende de sus errores y vuelve una y otra vez a caer en los mismos. Reflexionar, entender, comparar, criticar, ahondar en nuestro pasado, es necesario para vivir un mejor presente y, con esto mismo, construirnos un futuro màs conciente, libre y sereno. Puede ser que en algunos de nuestros testimonios haya un poco de amargura, de resentimiento, hasta de odio. Este es debido a los caracteres, y màs aùn, creo yo, al etapa de evoluciòn personal de cada cual. Pero ninguna debilidad o error personal nos puede quitar de encima la responsabilidad que cada uno de nosotros tiene de dar testimonio del bien y del mal que encontrò en su vida, y sin quitar la libertad de los demàs, tomar partido personalmente.

Este de tomar partido puede ser muy dificil a veces. En estos años de participaciòn a la web he ido tomando conciencia de la raiz de la resistencia interior que siempre experimento al momento de dar claramente testimonio de mi paso por la obra. Mi juicio acerca del opus dei es muy claro al momento de preguntarme que es lo que yo quisiera para mi hija: si mi hija se acercara a la obra yo sé que pondrìa todos los medios a mi alcance para alejarla de allì, porque sé que cualquier cosa que pudiera aprender en la obra –formaciòn doctrinal, vida de piedad, compromisos con los demàs o con Dios- no la irìa a volver mejor ni màs feliz. Entonces, si lo tengo tan claro, que es esta resistencia interior que experimento cada vez en el momento de aclararme hacia fuera? Yo creo que hay màs de una contestaciòn acertada. Una es la especie de “imprinting” que todos tenemos a tratar la “madre guapa” como los hijos de Noé a su padre borracho. Que lo acertado sea tapar las miserias de nuestra progenitora. Cuanto todo esto sea ficticio e sin fundamiento lo pueden explicar bien muchos escritos de esta web, sobre todo los de Ebe. Otra dificultad es esta que tenemos dentro muchos de “tomar partido”, especialmente los italianos que en general somos a menudo mucho màs diplomaticos y conciliantes. Tener el valor y la honradez de decir a los muchos amigos buenos y rectos que hemos tenido en la obra, y que alguna vez seguimos teniendo : « Mira, yo sigo queriendote y respetandote, no juzgo acerca de tu buena fé, pero los resultados de lo que practicais –de lo que practicamos juntos en el pasado- son malvados ». Y por esto mismo aceptar el riesgo de perder su amistad y su cariño. Escoger un campo y cortar con todo lo que queda fuera, y en el caso saber dar cuenta de nuestra decisiòn y enfrentarnos con a violencia o el desprecio de las reacciones.

Por ùltimo, puedo confirmar una noticia que saliò hace algunos dìas segùn la cual, a raiz de lo que opuslibros està provocando, en la obra se està actuando una politica de recuperar el trato con algunos ex. Creo que es lo que me està pasando a mì. Hace algunos meses me buscaron del ICU y yo me preocupé un poco por lo que querìan de mì, después de tanto tiempo y después de tantas intervenciones mìas en esta web que son muy explicitas para gente que me conociò tan bien y tan de cerca. Cuando fuì allì, me pidieron escribir un comentario como ex voluntaria para ponerlo en una de sus publicaciones (como cuento en mi “Reconstrucciòn” al año de salirme de la obra, como ex en buen plan que era yo por aquel entonces, participé a un programa de voluntariado en Armenia después de terremoto de 1988). Me imaginaba que me iban a hacer algùn comentario acerca de mi participaciòn en la web, pero me equivocaba. Por otro lado, estando allì con el presidente y el secretario general (un ex vocal de san rafael y un actual vocal de san rafael de la comisiòn central) no puedo creer que no sabian nada de mi participaciòn a esta pagina. Accedì a su pedido pensando que si me juzgan lo bastante de confianza y creible como para publicar mi intervenciòn en su folleto, no me pueden en el futuro desmentir si voy a escribir y testimoniar acerca de la obra. He escrito este comentario de corazòn y con sinceridad, bajo la inspiraciòn que me diò por el entonces la lectura del libro de Jacinto, “Metamorfosis del cristianismo”, pero sin acabar de asombrarme por esta vuelta de “memoria historica” ;-) que sòlo consigo explicar con la nouvelle vague de los ex.

Un recuerdo cariñoso para todos, y especial para todos los amigos que saben que son especiales para mì.

 

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