Gracias a Dios, ¡nos fuimos!
OPUS DEI: ¿un CAMINO a ninguna parte?

Tus escritos
Inicio
Quiénes somos
Correspondencia
Libros silenciados

Documentos internos del Opus Dei

Tus escritos
Recursos para seguir adelante
La trampa de la vocación
Recortes de prensa
Sobre esta web (FAQs)
Contacta con nosotros si...
Homenaje
Links

¿QUÉ ES PRIMERO, EL HUEVO O LA GALLINA?

YOHA, 14 de septiembre de 2005


A raíz de un caso de un “comentario” directo reciente – me supongo que no es el primero ni será el último que suceda – entre un ex numerario a su “director” en esta página y por los supuestos atropellos, faltas de delicadeza, cuentas por pagar, etc.; me atrevo a tratar de responder esa pregunta fundamental: ¿qué es primero, el huevo o la gallina?

Sé que no es fácil y que a lo mejor podría estar tocando un tema muy íntimo entre esas dos personas – no importa quienes sean; incluso podría aplicarse a mi persona y a algún hermano mío, a quien también yo en algún momento le atropellé con mis “consejos” – pero que se hace necesario para “perdonarse” uno mismo, en este proceso de recuperación de nuestra identidad.

Efectivamente, al tener el cargo de director u otro cargo de dirección, se nos decía que debíamos mantener a rajatabla el espíritu de la obra y que “no éramos nosotros” los que aconsejábamos; sino que era el mismo “Padre” (léase el consejo local)… y señores, nos los creíamos. En esa especie de atmósfera de todopoderosos que nos sentíamos, de poseedores de la verdad absoluta…. NOS LO CREIAMOS y actuábamos en consecuencia. No nos importaba más que cumplir lo que nos habían encomendado. Desde las cosas más insignificantes como “ve y le haces una corrección fraterna a fulanito, por que se durmió en la oración” hasta el caso de “te vas de la obra por que sí y además por la puerta de atrás”.

Podríamos decir – típico mecanismo de autodefensa – de que no éramos tan drásticos o que aconsejábamos a “nuestra manera”; no, no fue así y si somos sinceros tendremos que aceptar que el sistema nos imponía su ritmo y nos obligaba a hacer y decir las cosas de la manera oficial. Bajo el escudo de que no soy yo quién da el consejo… nos resbalaba todo; aún cuando sí nos doliera decirlo muy en el interior.

Pienso que la mayoría tiene en su cabeza nombres y apellidos concretos de personas declaradas por nuestro interior como “non gratas”; sí, aquella que nos revuelve las entrañas con solo recordarla. Aquel director, aquel sacerdote, aquel o aquel otro. Hasta aquí no hay problema, yo estoy afuera y “ese” – pobrecito – aún está adentro…

Pero resulta que no, que “ese” director ya no está adentro; y además resulta que está navegando por esta página también – como muchos seguramente - desde hace un tiempo atrás. Es uno de los nuestros ahora… y obviamente, hombre ni que fuera de palo, al leer lo que dice el primero, se siente mal, se siente aludido e incluso atacado. Ironías de la vida, ahora son dos ex numerarios EXACTAMENTE iguales – ya no son nada – ningún ligamen con la obra, ningún cargo; eso sí, mismos resentimientos de rechazo para con los directores, ambos sienten que la obra les hizo las mismas cochinadas que todos sentimos: abandonados, traicionados, engañados y desilusionados. ¿Qué es primero: el huevo o la gallina?...

Yo tengo la respuesta: el origen de todos nuestros problemas tiene un nombre: el opus. Desde cuando yo tenía la potestad de aconsejar a alguien si tenía vocación o no; es más, ¿existe la vocación al opus Dei?; y si fulanito estaba harto de estar metido en determinado centro y se quería largar, ¿quién era yo para decirle que lo pensara; peor aún, que si se iba se condenaría?... Le decía yo a ese ahora “ex numerario (anexo innecesario: director)” que si por mi fuera, iría a donde cada uno de esos hermanos - a los que aconsejé - a decirles que se fueran, pero ¡ya!... que hagan lo que les de la gana… que es mejor ahora que no después. Que fueran libres…. No lo hago, pues no soy sujeto de credibilidad probablemente para ellos aún – el lavado de cerebro es muy fuerte y no se escuchan razones – y de seguro no llegaría a nada.

¿Qué toca hacer ahora? Primero “perdonar” y “perdonarse” y luego si interesa la amistad – pienso que sí, pues ahora hay un sentimiento común en ambos por estar escribiendo en opuslibros - proceder a hablar. No hacer réplicas donde se ataquen a las personas… no vale la pena… y bueno, que viva la libertad, si tampoco quieres hablar con él; pues no lo hagas… ¿Qué es primero: el huevo o la gallina?

 

Arriba

Volver a Tus escritos

Ir a la página principal

Gracias a Dios, ¡nos fuimos!
OPUS DEI: ¿un CAMINO a ninguna parte?