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MANIPULACIÓN DE LAS PERSONAS

Galileo, 3 de noviembre de 2003

 

Me ha emocionado leer el testimonio de Aquilina, que muestra a mi entender, todo el proceso -desde las causas a las consecuencias- de la incorporación, pertenencia y salida de una secta. Yo no veo el opus Dei exactamente como una secta destructiva clásica, pero si que tiene muchas características sectarias en sus modos de actuar que en algunos casos, no infrecuentes, implican una manipulación de las personas hasta extremos destructivos. Aquilina "logró" anular cualquier divergencia racional respecto al "espíritu" de la institución y canalizó toda su energía a favor de ese espíritu. Seguramente por eso llegó a una edad tan temprana a esos cargos de responsabilidad que menciona.

Creo que existe en el opus Dei una especie de selección natural orquestada por los directores, y que no se basa en la santidad, docilidad al Espíritu Santo, ni en nada parecido; a saber, las personas más "dóciles" a los directores, más propensas a dejarse manipular y a volcar todo su entusiasmo en la "causa", con una inteligencia menos crítica, consiguen puestos de dirección por parte de los directores superiores, que de esta forma se evitan problemas, se autopromocionan y además eligen personas similares a ellos mismos (se clonan); como estos directores representan al prelado estos rasgos se subliman y "divinizan", por lo que pasan a ser modelo para los demás: los directores nunca se equivocan, y si se equivocasen, tú obedeciendo nunca te equivocas. Nunca se reconocen errores de funcionamiento en la dirección, si acaso sólo personales. Yo he visto errores gravísimos que han comportado salidas de la institución, enfermedades mentales, fracasos profesionales... Esta selección natural implica una clasificación de los miembros en 2 grupos, los que son "seleccionados" y los que no (siempre hablo de numerarios/as):

GRUPO 1.- aquellos que han "optado" por la renuncia a la racionalidad y a la crítica, y logran canalizar toda su energía hacia la "vocación" logran rápidamente cargos y son puestos como modelos de los demás, se incluyen habitualmente los sacerdotes (aunque muchos pasan luego al 2).

GRUPO 2.- los que no renuncian a una cierta racionalidad o bien dirigen sus energías también hacia otros ámbitos, no suelen pasar de los consejos locales. Ahí encontramos toda una "fauna" (a la que nosotros también pertenecimos porque nos hemos salido) que comprende los que se ponen la coraza y dicen que sí a todo, pero van a la suya, los que no logran aplastar su esfera emotiva-sentimental, y arrastran los consabidos problemas de "pureza", los que tienen la suerte de poder encerrarse en su trabajo profesional independiente lo cual comporta tener un ámbito de visión analítica-crítica de la realidad y ciertamente constituye un buen antídoto a los intentos manipuladores internos, los que van a la delegación a "criticar" cosas que no van y en teoría te escuchan y te lo agradecen, pero es falso: les da pánico, los que están enfermos, los que llevan una doble vida descarada, los aburguesados, los infantiles-inmaduros que con 30-40 años tienen una visión tan simple de la realidad, los ancianos prematuros que con 30 años los fines de semana los pasan como un jubilado de 70, los que se sienten fracasados, los obsesivos, etc, etc...

Del grupo 1 se pasa fácilmente al 2 cuando por la gracia de Dios un día te revelas y te plantas (pensaban que ya te tenían y no era así) y renace en tu interior la semilla de la libertad, cuando te quemas o te queman, o te gastas, o enfermas, o le caes mal a alguien. En cambio del grupo 2 difícilmente se pasa al 1: haber estado en el 2 es una mancha en el expediente que todos tenemos (lo siguen guardando). Que quiere decir esto: pues que el grupo 1 mengua y el 2 aumenta. Del 2 se sale mucha gente fuera del opus Dei, a algunos les gustaría echarlos (sobretodo a los enfermos, no los aguantan) y no se atreven y del 1 los que se salen han pasado previamente al 2.

¿Cómo se mantiene el 1?, pues con las nuevas incorporaciones, o te pillan joven y maleable o difícilmente entras en este grupo. El "turnover" (recambio, reciclaje...) en el opus Dei es rapidísimo, de modo que los cambios generacionales no duran como en la vida real, sino mucho menos porque te quemas, te gastas, a no ser que seas el delegado del prelado por ejemplo, que siendo una persona bastante mediocre (el que yo conocí) todo el mundo le reía las gracias, viajaba en avión de un lado para otro y descansaba en las habitaciones reservadas al padre en casas de retiros, comisión, etc. Menuda vida!!!...

¿Todo este rollo a que viene? Pues a que el opus Dei vive con una gran aceleración, ha conseguido muchas cosas en poco tiempo (prelatura globalizada, san Josemaría, 120.000 favores del fundador, 80.000 miembros (2.000 del grupo 1 o guardia pretoriana o republicana de Saddam, y el resto del grupo 2), pero intuyo que se va a "quemar" y descomponer muy rápido (la rapidez de esas cosas se mide en décadas), los métodos utilizados son tan antinaturales que no perdonan. Por otro lado lo que he explicado implica que es IMPOSIBLE cualquier reforma o cambio desde abajo (algunas personas que han dejado su testimonio lo han intentado, y así les ha ido), todas las personas que pueden cambiar algo están en el grupo 1 (y si se mueven pasan al 2) y estos están sometidos al espíritu fundacional, del que no se puede cambiar ni un ápice.

Entiendo que sólo hay dos posibilidades de cambio, que aparezca un prelado tipo Gorvachev y la guardia pretoriana no lo inhabilite por enfermedad mental o liquide con veneno, e introduzca los cambios desde arriba, o que alguno de los próximos Papas tome cartas en el asunto de verdad e incluso pueda llegar a "intervenir" el opus Dei y nombrar un prelado de fuera de la obra para que reconduzca la situación. Supongo que el Papa tiene facultades para esto, y creo que se ha dado algún caso. Si alguien lo conoce sería interesante.

Algún día contaré el "infierno" que tuve que aguantar durante un año y medio, desde que decidí salir, hasta que salí de facto, y el proceso anterior hasta este punto. Doce años después creo que las heridas están bastante cicatrizadas y esto me ayuda a ser más objetivo, pero la memoria a veces me falla porque durante muchos años he "olvidado voluntariamente" todo aquello. Creo que me salvó el trabajo profesional que nunca dejé.

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