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EXPERIENCIAS PROPIAS SOBRE MÉDICOS DE LA OBRA

PENÉLOPE, 27 de junio de 2005

 


Estimado Ramón:

Me ha encantado el esfuerzo que has puesto en informarnos sobre el asunto Polaino. Necesitaba más información y tú me la has dado. Muchas gracias...

¿Te cuento algunas experiencias propias sobre médicos cuando estaba dentro?

Primera: A la edad de 13 años, sufrí un "eritema nudoso". Tenía ronchas rojas por las piernas y abultadas. Total, que tratamiento de penicilina, Benzetancil 1.200.000. Ya desde pequeña siempre padecía anemias, etc. pero desde entonces, me dí cuenta que "muy fuerte de salud" no iba a ser... En fin, que cuando "pité" a los 15 años, aún no cumplidos, me pusieron después de estar durante varios meses "disfrutando" del ambiente de adscrita, me dijeron que yo para agregada. Total, que yo puse bastante empeño en que no, que lo mío era ser n. Total, que bueno, por fín, dados mis pataleos, hablaron con no sé qué médico de "la otra sección" y por supuesto "a través del sacerdote" se enteraron las jefas de que sí, bueno, que podría seguir de nume...porque se me pasaría, o quizás, simplemente tendría que descansar un poco más que las demás y yá está.

Segunda: Por supuesto, cuando me fuí al centro de estudios, de eso del descanso nada de nada. Y lo de ir al médico, porque mi madre andaba todavía detrás. Más, el primer año, como tenía que trabajar para mantenerme, estudiaba de noche y se me aplaudía eso como una gran heroicidad..Total que dormía 4 ó 5 horas.

¡Ah! Un día que tenía cita con mi médico privado, por supuesto pedida con un mes de antelación, avisada mi madre, que también venía además de la numeraria de turno "para que se viera que éramos famila", me dijeron que tenía que anularla porque teníamos no sé qué conferencia en el centro y aquello era una "actividad apostólica" que había que apoyar y por supuesto era más importante lo apostólico que mi médico. En aquella época, no sé por qué, se me hinchaban mucho los piés...

Tercera: Durante la carrera, en verano, para "ganarme" el sustento, me iba a trabajar a las administraciones de los Colegios Mayores de Chicos. Desde que terminaba los exámenes hasta septiembre. Fueron 3 veranos. En ninguno de ellos, desde que empezaba a trabajar, me venía la menstruación...

Cuarto: Cuando vino el Papa a Santiago de Compostela, me puse enferma allí de varicela.

La directora que venía en el autobús era médico. Por supuesto, no cambiamos para nada el ritmo de la "convivencia". Subí al monte del Gozo, con la caminata aquella, cuando me brotaban ya por el cuello los granos. Estuve durante toda la noche aquella que no sé si tú la viviste, pero no he pasado más frío en mi vida. temblaba como una loca, estoy segura de que tendría fiebre. Luego, a la mañana siguiente, La Sta Misa y al autobús, ya con toda la cara deformada...por supuesto caminata además cargada con no sé qué bolsa de la "convivencia"...

El viaje de vuelta fue tremendo. Me cuidó una cooperadora que era la única que se atrevía a acercarse. Las dos de mi centro, me dijeron que a ellas ni las tocase que no la habían pasado...Además estuvieron muy entretenidas coqueteando con el chófer.

Cuando llegué al centro "mi casa". Por supuesto no vino ningún médico a verme. Uno, por teléfono, super, con eso fue suficiente. Me recetó por teléfono... Total que pasé 15 días en cama, sin fuerzas, no podía destapar ni una tapadera de un yogurt... Yo tenía entonces 21 años. Pasé todos esos días sin visitas porque "se contagiaba". Horas y horas desesperada, mirando por la ventana, sin poder levantar la cabeza de la almohada... Y muerta de hambre... porque yo no sé a quién se le ha ocurrido eso de que los enfermos comen menos... Me daba la comida la administradora que era de otro centro, porque ella sí había pasado la varicela. Me tiraban las pastillas a una altura prudente por encima mía para no tocarme, ya que la dire entonces se iba a una convivencia a Austria y no se la quería "perder". Muchas veces pienso que debería de haberme ido de la Obra cuando ´vi aquello. Pero me lo tomé "santamente" en expiación de mis pecados". seguramente aquello era para bien... etc etc..

¡Ah! Uno de los días, no tuve fuerzas para hablarle a la que asomó su cabeza por la puerta para darme de comer y hasta las 16.30 o así, no comí...

Cuando salí a la calle a Misa a los 15 días, me cogió un señor por la calle, al que yo no conocía de nada, me zarandeó y me dijo "¡¡¡Niña come!!!, ¡¡¡Niña come!!! Menos mal que luego me cambiaron de casa y la otra dire me permitía comer bocadillos a media mañana. Ella era médico y en esa ocasión tuvo más luces.

Más cosas...por supuesto de lo del reuma ya me cansé de montar el show para ir al médico, porque me habían cambiado de ciudad...así que dejé de ponerme las inyecciones...y ni idea del título aslo ni nada. Hasta los 11 años después no volví a mi médico, con la consiguiente bronca por parte de éste. Por supuesto "en mi casa" ni se acordaban de que tenía reuma, etc. etc.

Más cosas: me nombraron del Consejo Local. Lo pasé bastante mal, porque me dí cuenta de que no se estaba gobernando bien en el centro y que había que pararle los piés a la dire. se los paré, con toda la venia de la dele, pero me costó una casi depresión. Pedí que me llevaran a un médico. Me llevaron, por supuesto, super. Este se limitó a decirme que seguramente yo era escrupulosa y que intentara hacer las cosas por mí misma y no preguntar qué debo hacer o cómo debo hacerlo. Total que tuviese más capacidad de decisión. Yo pensé para mis "adentros" ¿cómo puedo hacer eso en el sitio que estoy, si tengo que pedir permiso hasta para respirar?

Más cosas: Una vez, pasados ya muchos años desde aquello, fui a una revisión anual, a la consulta de una médico agregada. Al decirle que me notaba que me cansaba muchísimo y desproporcionadamente, me dijo que pidiera permiso para acostarme antes (por supuesto en la tabla) y que si me decían que no, que aquello era la Cruz, porque como en la vida hay Cruz, aquello era la cruz del Señor.

Total que no había manera de que nadie prescribiese que yo me cansaba más de lo normal, que tenía que dormir en colchón, etc. Por las noches me despertaba de noche del dolor en las articulaciones y no podía mover las extremidades. Eso sí lo conseguí por las "bravas" al final de mi tiempo allí.

Más cosas. cada vez que me cambiaban de centro, tenía una sentada con la dire de turno para decirle todo el tema de mi salud...Por supesto me decía que le dijera cuándo me quería ir a la cama antes y sin problema. Y luego, cuando llegaba el día, no veas la cara de extrañeza que me ponía, con la consecuente charla sobre la "fortaleza" el dia de mi charla...Total venga quebraderos de cabeza, venga a sentirme mala, muy mala, muy débil, muy malísssima.

Mido 1.85 y de los 60 kilos no he pasado nunca. No veas lo canija que me quedé....

Ahora, he vuelto a acudir a mi médico con tranquilidad y me quiere ver cada seis meses... No me dice nunca que deje de ir... ¿por algo será, no? digo yo...

He engordado con los pucheros de mi madre. Y todavía se me ve muy muy delgada. La gente me dice que ¿cómo estaría?

Pero sobre todo lo que noto es la posibilidad de dormir más sin que te remuerda la conciencia como si hicieras algo malo. Me lo noto hasta en el carácter. Antes estaba irritable, agotada, lo veía todo negro. Ahora soy mucho más optimista y tengo más capacidad de ser agradable con los demás.

Bueno, me he saltado el capítulo de una operación que tuve mientras estaba allí...

Perdóname que te haya dado el pestiño, pero se me ha puesto "de pié" todo esto cuando he leído lo que "deben" hacer los médicos.... por aquello de ir siempre de médicos de favor...



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