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Exceso de hipocresía

Por J.S., 28-1-2003

 

Recientemente Javier Echevarría dió ciertas declaraciones, publicadas en www.opusdei.org que me han dejado estupefacto. Durante un viaje a Argentina, recordó lo que Escrivá dijo en su visita a ese país en 1974, unos meses antes de morir, lo cual copio en inglés, como fue publicado, y luego lo traduzco:

"May you not say a disturbing word to anyone. May you know how to walk arm-in-arm with those who do not think as you do. May you never mistreat anyone." http://www.opusdei.org/art.php?w=32&p=5158 "Que nunca digas a nadie una palabra que disturbe. Que aprendas a caminar del brazo de aquellos que no piensan como tu. Que nunca maltrates a nadie."

No cabe dura que Escrivá estaba ya delirando o por fin se estaba arrepintiendo de la forma en que él y su organización trataron a miles de personas que optaron por la verdadera libertad de los hijos de Dios: la libertad de buscar a Dios y no al "Santo Escrivá" y a su organización. Esta dicotomía entre pensamiento y vida es uno de los aspectos más deprimentes y asquerosos del Opus Dei. ¿Pensará Echevarría que los insultos de Escrivá a Maria del Carmen Tapia, las amenazas de condena eterna a quienes abandonamos el Opus Dei, la pillería de no pagar seguro social y prestaciones sociales a las numerarias auxiliares, y otras tantas canalladas o "santas pillerías", son ejemplo de cristiandad y amor mutuo?

Y luego nos preguntamos la causas del descalabro mundial: Definitivamente no es falta de valores, sino exceso de hipocresía y de "santos" de pacotilla (hechos en casa).

¡Se necesita de nuevo a Cristo para que los saque del templo a latigazos!

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