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ARMÉMONOS DE SENTIDO COMÚN

AUSTRALOPECITUS, 16 de enero de 2005

 

Inspirado en la frase de combate de nuestro amigo Santi Mata se me ocurren algunas ideas:

1. Es algo extraño que con frecuencia aparezcan personas que dicen no tener nada que ver con el Opus Dei y que lo defienden con uñas y dientes. Casi siempre con argumentos muy propios de los que son de la Obra, como es el de que la Obra es una institución aprobada por la Iglesia y la Iglesia no aprueba instituciones que cometen injusticias. Lo mejor del asunto es que estas personas a veces ni siquiera confiesan la Fe Católica, son “buenos agnósticos” o “gente de otra religión que admira el Catolicismo”, según ellos. Lo que me llama la atención es que estas personas se atreven a juzgar nuestras historias dentro de la Opus como si hubieran estado ellos dentro de ella, usan los mismos argumentos que uno aprendió en su momento para defender a “nuestra madre guapa”. Ya es curioso que los argumentos para defender la institución son casi todos inculcados por los medios de formación usando frases de Escrivá que en general son afirmaciones que no se apoyan en hechos reales sino en supuestos criterios de libertad que luego se contradicen con el contenido de los vademécums y otros escritos del propio Escrivá destinados solo a los que están dentro de la institución...

2. Para mi estos correos no merecen mucha atención, ya que una de las premisas de este sitio web es que para conocer realmente al Opus Dei hay que haber estado dentro de la institución. Realmente esos emails son para flipar, como dicen allá en España. Esta gente juega a ser juez de causas que no conoce de primera mano y ni siquiera de segunda mano.

3. Creo que hay que darle importancia a cada correo según su supuesta procedencia: primero hay que escuchar a los que entraron al Opus, luego a los que conocieron la Obra por algún tiempo apreciable y luego a los que apenas han oído hablar de este. Es lógico que los que escriben correos para manifestar su desacuerdo con opuslibros deberían dar alguna información de su grado de relación con la prelatura y ser algo respetuosos con los que han tenido experiencias mas profundas dentro de la obra.

4. Lo que no corresponde al sentido común es que gente que apenas conoce la obra se atreva a juzgar los testimonios de la gente que sufrió adentro tomando en cuenta que el hecho de que tanta gente escriba en este sitio denunciando las mismas experiencias negativas es algo que le da credibilidad al sitio.

5. El hecho de que haya gente de la Obra que confiese estar contenta con su vocación y que afirme que la obra nunca ha abusado de ellos sicológica y moralmente es harina de otro costal. El argumento de estos sería, como no pueden negar la existencia de opuslibros, que los hechos abusivos expuestos en este sitio son errores de las personas y no achacables a los directores regionales y/o centrales y a las doctrinas respecto de la vocación al Opus de Escrivá y de Del Portillo. Pero a este tipo de argumentos ya se les ha dado respuesta abundante aquí a mi parecer, basta tomarse el trabajo de leer las secciones tus escritos y libros prohibidos de este sitio web. En especial se puede decir que los escritos de ebe son muy claros y contundentes si uno no renuncia a su sentido común, ebe sustenta sus argumentos utilizando frases de Escrivá y del Del Portillo que son de uso diario dentro de la obra para mantener el estricto control mental al que son sujetos los que están dentro de la prelatura.

6. Por eso yo disculpo a aquellos que contestan un poco duro a esas personas que son tan atrevidas que juzgan a los demás sin conocimiento directo de sus circunstancias y de su historia personal.

7. Para mis los orejas demuestran un gran respeto de la libertad de expresión publicando este tipo de correos y les honra bastante ya que casi por sentido practico yo seria partidario de no publicarlos. Ya que los que defienden la obra se jactan de obrar de frente, yo propongo que cuando un correo sea de una persona que defienda la obra o que ataque a opuslibros como un sitio de personas enfermas, de mala voluntad, rencorosas o lo que sea, solo se publiquen aquellos que provengan de gente que por lo menos haya estado en contacto por algún tiempo con la Obra y que se identifique con su nombre y su lugar de origen. Esto no seria parcialidad ya que, repito, la gente que defiende la Obra se jacta de ser muy frentera y de no tener ningún temor de dar la cara cuando es necesario. Como diría Santi Mata: los anónimos se tiran. Apliquémosles su cuento.

8. Sobre el derecho de confidencialidad que tiene un denunciante cuando se enfrenta a una corporación poderosa, del tipo que sea civil o religiosa, este esta muy defendido en sociedades democráticas y se basa en el hecho de que el denunciante solo pide que se investigue mas a esa corporación, no que se le condene sin un juicio justo. El denunciante aporta datos que el conoce por su experiencia dentro de la corporación y que deben salir a la luz por el bien común de la sociedad. En ese sentido, opuslibros solo actúa como un aviso a navegantes, pero no prohíbe a nadie el contacto con la Obra. Solo se quiere ayudar a quienes se sienten coaccionados para entrar o para no salir de la obra, o sea a que no se coarta la libertad de nadie solo se le brinda apoyo a quienes sienten recortada su libertad respecto a decidir su salida de la prelatura. Según una de las consignas del opus, las personas que se sienten coaccionadas a pertenecer a ella no tienen que estar allí, por que según esa consigna no dan la talla. O sea que antes le hacemos un favor a la prelatura, y todavía no agradecen.

9. Además, algunos que escriben acá ya no lo hacen anónimamente y pienso que cada día serán mas personas las que se atrevan a salir del anonimato para darle mas peso a sus denuncias.

 

 

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