Se le trata como un invitado en hotel de 5 estrellas.- Junio
Fecha Viernes, 21 abril 2017
Tema 010. Testimonios


Me sonrío cada vez que veo lo poco que saben los numerarios de la administración y en esta vez Novaliolapena lo certifica. Me acuerdo de pocas cosas concretas. Han pasado solo 6 años desde que lo dejé y dentro estuve 43 años y parece mentira lo que se olvidan las cosas pero lo intentaré.

Como dije el otro día al Padre se le trata en los centros a los que va como si fuera un invitado de un hotel de 5 estrellas, pero no su casa. Se le abre la cama, se le estira el pijama por la noche, por la mañana se levanta la directora y una auxiliar antes que todo el mundo para ponerle las mejores flores en el altar y cuando celebre Misa las tenga frescas. Después mientras el Padre celebra Misa con un Custodio, el otro Custodio celebra a la administración a la misma hora para que no se aleje del Padre mucho tiempo.

Dos personas, la cocinera que viaja con el Padre - hay una numeraria en España especializada en su dieta y en lo que puede comer- y otra numeraria auxiliar, no asisten a esa Misa para poder preparar el desayuno. A veces han ido a la calle a Misa para poder atenderle adecuadamente (aunque había mas curas en ese Centro que en toda la cuidad si te descuidas) de hecho nos reíamos al contarlo porque decíamos "en casa del herrero cuchillo de palo": Ir a Misa a la calle con la casa llena de curas.

Mientras el Padre desayunaba, podía tomar pocas cosas pero se le hacían infinidad de detalles para hacérselo fácil: una mesa llena de cosas distintas para que el Padre pudiera desayunar y con los que desayunaba no les faltara de nada. Pasaban a su habitación la numeraria que le sigue, la numeraria auxiliar que cocina (la mejor cocinera de la delegación que se traslada a esa casa y no se separa de la numeraria y una de la Asesoría también pasea por todos esos sitios para der su visto bueno). En la habitación del Padre limpiaban, le hacían a cama con nuevo juego de cama, le ponían nuevas toallas, recogían el pijama y la muda y se la llevaban para lavárselo diariamente...

Mientras está el Padre en la casa esas dos personas no salen nunca, ni hacen paseo, ni salen a nada, de hecho todos los días hacen una lista de los alimentos que van a necesitar y se lo dan a una de la asesoría o a la directora y manda a alguien de su confianza o lo pide a otro centro para que se lo acerquen por si llama el Padre por el telefonillo, estar. Porque lo importante es que siempre estés, sí!!!! siempre debes estar. Se trae la ropa a la administración, lo lava la auxiliar dedicada al Padre y se lava a mano la muda, se seca, se plancha y por la loche se vuelve a llevar para ponérsela en la cama y en el armario la muda. Puede decir que solo tiene 2 mudas.

Después en la cocina la plantilla de la casa sigue su vida y en la cocina hacen el menú para el resto, pero en el momento que necesitan la cocina las personas dedicadas al Padre, le dejan los fuegos y se apartan para que no les falte de nada. También el mantel de la mesa, las servilletas son nuevas cada vez. Quizá estoy mezclando una delegación de chicos donde le atendí y en una casa de retiros donde también le atendí... pero queda claro que se vivía esos días por y para el Padre. Las flores por la casa, en la mesa ... en la sala de estar.... siempre frescas.... y buenas.

Recuerdo en una ocasión que un numerario de la Comisión al ver que poníamos el estrado para la tertulia del Padre con flores frescas y tenían que durar los 3 días de las tertulias, me indicó que no sabía como nos atrevíamos porque ni Valencia que es la tierra de las flores lo hacían. Le contesté con la misma autoridad que él había manifestado al dirigirme la palabra: Valencia será la reina de las flores, yo me fio de mi clima, que no defrauda" (en confianza os diré que pasaba a regar creo que cada 3 horas...) para no defraudar a ese numerario tan autoritario.

Lo dejo porque me alargo, pero ya se ve que cuando el Padre está fuera de Roma así vivíamos, en un ¡ay!. Ya contaré cómo se hacía en Roma. Hasta la doncella del Padre, si el Padre llamaba y estaba confesándose, se salía del confesonario diciendo al sacerdote: ¡llama el padre!... Atendía al Padre y volvía a por la absolución.

Junio

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