Bienvenido a Opuslibros
Inicio - Buscar - Envíos - Temas - Enlaces - Tu cuenta - Libros silenciados - Documentos Internos

     Opuslibros
¡Gracias a Dios, nos fuimos
Ir a la web 'clásica'

· FAQ
· Quienes somos
· La trampa de la vocación
· Contacta con nosotros si...
· Si quieres ayudar económicamente...

     Ayuda a Opuslibros

Si quieres colaborar económicamente para el mantenimiento de Opuslibros, puedes hacerlo

desde aquí


     Principal
· Home
· Archivo por fecha
· Buscar
· Enlaces Web
· Envíos (para publicar)
· Login/Logout
· Reportar problemas técnicos
· Ver por Temas

     Gente Online
Están conectados 39 usuarios anónimos y 0 usuarios registrados.

Eres un usuario anónimo. Puedes registrarte aquí

     Login
Nickname

Password

Registrate aquí. De forma anónima puedes leerlo todo. Para enviar escritos o correos para publicar, debes registrarte con un apodo, con tus iniciales o con tu nombre.

     Webs amigas

Opus-Info

Desde el Opus Dei al mundo real

ODAN (USA)

Blog de Ana Azanza

Blog de Maripaz

OpusLibre-Français

OpusFrei-Deutsch


     Sindicar contenido
RSS
direcci?n RSS

A?adir a Mi Yahoo!

A?adir a Google

¿Qué es RSS?


 Correos: Contestación a José Carlos.- Aquilina

140. Sobre esta web
Aquilina :

Aunque me haya propuesto no volver a contestar a José Carlos -no por desprecio hacia él, sino por la convicciòn de que no es posible dialogo con lenguajes tan distintos- esta vez su ultima intervenciòn me ha provocado auténtica rabia. Encuentro tus argumentaciones, amigo mìo, inaceptables en una web en la que todos intentamos poner nuestras capacidades intelectuales y afectivas al servicio de la comprensiòn y de la elaboraciòn de esperiencias màs o menos dramáticas.

Tù intentas dar de ti una imagen de ecuanimidad y magnanimidad que, sin embargo, no tiene en absoluto fundamentos ni racionales ni experienciales.

Empiezas argumentando que prefieres callarte a criticar. Y, en cambio, todos tus mensajes son de críticas y relativizaciones más o menos prolijas a nuestras intervenciones en esta web. Acaso, por ser personas singulares, ¿tenemos menos derecho al respeto y a la prudencia que tienes hacia unas istituciones, por cuanto espirituales y confesionales, ellas puedan tener? Continuo citando tus palabras: "Creo que, moralmente, uno arriesga más diciendo cosas negativas que callándose". Esto es cierto si se reduce la moral en "no hacer" el mal, pero muchos estamos convencidos que es màs moral "hacer el bien", y esto a menudo es incompatible con el silencio. Si Jesucristo se hubiera conformado con tus máximas de prudencia (actuar moralmente callando por no difamar, callarse cuando no podìa alabar, no atacar una instituciòn espiritual) no tendrìamos ni los evangelios ni la redenciòn. Y no vale argumentar que El es el Hijo de Dios y nosotros no, porque la encarnaciòn se dio para que los hombres tuvieramos un modelo a imitar. En todo el evangelio no vas a encontrar ni una sola exortaciòn e mediar con lo justo y lo injusto, a cubrir la falta de caridad y el desacierto institucional.

Continuo citando tus palabras: "Aquí en Boston hemos vivido una época muy triste en la historia de la Iglesia local, pero no me veo entrando en demandas contra la diócesis ni sacando sus defectos en la prensa: por mi forma de ser y por lo que pienso de la Iglesia". Perdona, pero si tu puedes actuar de esta manera es unicamente porque no fue tu hijo la víctima de estos episodios. Ya hablé en otro escrito mìo (20.1.04) de mi posiciòn mental hacia la Iglesia, y creo ser buena hija de la misma si te digo que, mientras no me escandaliza que en el interior de la Iglesia pasen cosas semejantes porque son miserias que siempre han existido y siempre existiràn, ni me atrevo a juzgar la culpabilidad de los que causaron estos escandalos, que pueden tener muchas atenuantes que yo desconozco, sì me escandaliza, y mucho, la actuaciòn del Papa y de los obispos que no tomaron posiciòn contra estos hechos ni actuaron rápidamente para limitarlos y reparar al daño que causaron, sino màs bien se limitaron a ocultarlos por evitar el escandalo.

Me parece una injustificable simplificaciòn la tuya de reducir la obra a "las líneas maestras del espíritu del Opus Dei (la santificación del trabajo, el apostolado de amistad, la vida de piedad, etc)" a "sus prácticas fundamentales (misa diaria, oración mental, medios de formación, tertulias, etc)" y en fin a "a los criterios variables, tampoco tengo ningún problema con muchos de ellos; respecto a los que puedan causar dificultades, pienso que hay mejores formas de modificarlos que la presión mediática o jurídica". De esa manera tu acabas negando, con una actitud que al final resulta de desprecio, que la realidad es algo mucho màs complejo y ambiguo que los testimonios que esta web atestiguan. Y después te haces la "pobre victima" si la gente te contesta con talante ofendido y enfadado. Yo no sé si en castellano se dice de la misma manera, pero en italiano, en lenguaje psicologico, se habla en este caso de "scontare" (en el sentido de "rebaja"): cuando hablas en esa manera tu estàs "rebajando" todas las experiencias dramaticas de los demàs, reduciendola a un "sucediò tan solo..." que provoca la rebeliòn y el ataque hacia tu persona.

Y ademàs: ¿cual serìa la mejor forma, alternativa a la presiòn mediatica y jurìdica, de modificar los aspectos criticos que hay que modificar? En qué te metes, José Carlos? Cual puede ser un medio mejor de aquel que hace hincapié en las opiniones, en los razonamientos basados sobre testigos personales, y el otro que hace hincapié en el derecho, entendido como la mejor racionalizaciòn posible, reconocida por las partes, de mediar las relaciones entre las personas? ¿Cómo puedes despreciar y minusvalorar tales instituciones que son básicas en las sociedades civilizadas? Y si estàs convencido de que hay medios mejores de eso -que estàs en tu derecho a tener ideas distintas- ¿por qué te obstinas en participar en una web en la que la mayorìa tenemos otras "opciones fundamentales" que las tuyas, y quieres forzarnos a sentir como tù sientes, cuando todos nos rebelamos contra eso?

Continùo citándote : "En cuanto a la aplicación de esos criterios a personas o situaciones concretas (tema de los muchos testimonios que con tanto sentimiento llenan esta web), sigo una elemental medida de prudencia: no estuve presente cuando ocurrió lo que se describe, no conozco todas las circunstancias, y por tanto me abstengo de juzgar". ¿No estabas presente tù cuando a los demàs nos sucedía todo lo que hemos relatado en nuestros testimonios? Y cuando cuentas las cosas santas y nobles que caracterizan a la obra en todo el mundo, ¿en qué experiencias tuyas te apoyas? ¿Estabas presente? O sea, que tu única experiencia, forzosamente limitada por ser tuya, te es suficiente para juzgar la rectitud de la instituciòn, y las numerosas experiencias relatadas en estas páginas, que abarcan años y décadas tan distintas,¿ no son suficientes para sintetizar una hipotesis de evaluaciòn? Pero, ¿de verdad que no te das cuentas de que tienes dos pesos y dos medidas ?

Pero lo que màs de todos estos argumentos me molesta y me enfada, es tu actitud de pensar que eres el unico mayor de juicio en medio de un rebaño de menores mentales: que lo que tu puedas decir, que tus testimonios, que tus juicios van a influir negativamente en personas que de esta manera se van a alejar de Dios, de su vocaciòn, de la Iglesia. ¿Qué es este miedo a la verdad? ¿Qué es este sentido de superioridad hacia los demàs que, segùn tus temores, pueden quedarse escandalizados por vivencias que en cambio tù, con tu cordura y tu fuerza interior, puedes llevar sin perder tu animo? ¿Quién te ha puesto mayor entre los demàs hombres, juzgando lo que pueden conocer y lo que hay que esconderles? ¿Quien te otorga el derecho de juzgar lo que es justo no solo para tì, sino también para los demàs?

Me ha ilusionado leer en la correspondencia del 23 de febrero una frase muy acertada de J.O. "En fín, me estoy enrollando y no quiero (bueno, si no quisiera no me estaría enrollando, lo de hacer cosas que no quiero ya se pasó)." Aquì todos queremos ser mayores, responsables de nuestros actos. Los que, como tù, pretenden influir en el bien y en el mal sobre la actuaciòn de los demàs, encarnan una actitud "fascista" que tan a menudo se encuentra en el opus. Es un fascismo que no tiene necesariamente una conotaciòn politica, se puede encontrar tanto a la derecha como a la izquierda, y tiene como denominador comùn esta idea que hace falta un "padrecito" (no pienso solo en Escrivà, sino también en Stalin y en Hitler) que sepa lo que està bien para las masas ignorantes y desviadas. Un "padrecito" que ve y provee al bien para sus hijos, mientras estos viven beatamente sin hacerce cargo de su salvaciòn, sin sentir la responsabilidad de averiguar personalmente si lo que le estàn proporcionando como camino de salvaciòn es tal o lleva a algùn abismo, intelectual, espiritual o los dos.

Yo reivindico para todos nosotros el derecho-deber a volvernos mayores espiritualmente. El deber de substraernos a la tentaciòn de enterrar el talento por miedo de que, cuando Dios nos lo vaya a pedir, lo hayamos desperdiciado. Yo tengo la persuasiòn de que Dios me vas a perdonar màs facilmente mis equivocaciones en las tentativas de agradarle, que un miedo hacia El que me va a paralizar.

Otras palabras tuyas, Jose Carlos : "Como todavía creo que Dios puede llamar a un alma a una vida de entrega feliz en el Opus Dei, temo que mis palabras puedan alejar a alguien de esa llamada, o alentarle a tirar la toalla; o peor aún, por mezclar las cosas y no distinguir, me da miedo de que lo que yo diga pueda apartarle de Jesús y de su Iglesia. 5. Temo también..." Yo ya estoy harta de tus temores de hacer daños a los demàs con lo que tu puedas hacer o decir. No me lo creo que una persona que de verdad tiene vocaciòn la va a perder si escucha mi testimonio o el tuyo; que alguien que està desde hace años en el opus se va a salir porque escucha mis palabras o las tuyas, o que lo que yo digo va apartar alguien de Jesus o de la Iglesia. Vocaciones tan debiles, si existieran, no van a hacer felices ni a salvar a nadie. Me asusta, Jose Carlos, que una persona adulta como tú pueda desconfiar tan hondamente de su juicio, se manifieste tan incapaz de conocer la realidad y de clasificarla escogiendo entre bien y mal, y ademàs quiera imponer a los demàs esta actitud de temor generalizada. Como no te consideras buen juez en causa propria, no consideras a los demàs idoneos para juzgar sus experiencias, con palabras tuyas "prefiero abstenerme a errar". Pero de esta manera no se va a ningún lado. Tu miedo a equivocarte, a escandalizar a gente que no tiene problemas de escandalizarse con estas tonterias, es la dimostraciòn que el interior de tu cabeza -aunque tu no te des cuenta- siga dentro del opus, y es la razòn por la que siempre tus intervenciones provocan reacciones tan destempladas en los otros Orejas.

Yo no estoy lo bastante serena para juzgar si este mensaje mio pueda ofenderte. Que conste que yo confìo en tu buena fé, estoy segura de que eres sincero y consecuente con tus posiciones, pero espero también que alguien, alguna vez, consiga sacarte de tu "turris eburnea" mental. Y sobre todo que logres entender por qué provocas en nosotros ciertas reacciones.

Aquilina


Publicado el Martes, 02 marzo 2004



 
     Enlaces Relacionados
· Más Acerca de 140. Sobre esta web


Noticia más leída sobre 140. Sobre esta web:
Manual para entrar en Opuslibros sin dejar rastro en el PC.- Skyman


     Opciones

 Versión imprimible  Versión imprimible

 Enviar a un amigo  Enviar a un amigo

 Respuestas y referencias a este artículo






Web site powered by PHP-Nuke

All logos and trademarks in this site are property of their respective owner. The comments are property of their posters, all the rest by me

Web site engine code is Copyright © 2003 by PHP-Nuke. All Rights Reserved. PHP-Nuke is Free Software released under the GNU/GPL license.
Página Generada en: 0.173 Segundos