APARTADO III Charla nº 8
El Opus Del consta de dos Secciones
1. El Opus Del consta de
dos Secciones -una de hombres y otra de mujeres-, bajo el régimen del Prelado, y
con perfecta unidad de vocación, de espíritu y de fines, aunque cada Sección tiene sus apostolados propios.
No hay ninguna
interferencia ni promiscuidad entre las dos Secciones: ni en el
régimen, porque el Prelado y sus Vicarios tienen, para cada Sección,
sus propios organismos de gobierno en los tres grados: general o
central, regional y local; ni en el régimen económico, porque
el de cada Sección es independiente; ni de hecho, porque se evita
en absoluto todo trato entre personas de las dos Secciones.
2. Sin embargo, las hijas y
los hijos de Dios en el Opus Dei "se sienten formando parte de un solo
hogar" (De nuestro Padre). "En
la Obra, las dos Secciones son como dos borriquillos que tiran del carro, en
la misma dirección. No son dos fuerzas contrarias"
(De nuestro Padre), sino paralelas, que se encuentran en el corazón del Padre y
en el Amor de Dios.
Con la fórmula jurídica de
la Prelatura se ha reafirmado todavía más claramente la unidad de
toda la Obra y, por tanto, de las dos Secciones, bajo el gobierno y dirección
del Prelado.
3. "Hijas mías, (...)
deseo deciros una cosa: yo no quería fundar ni la Sección de
varones ni la Sección femenina del Opus Dei. En la Sección
femenina no había pensado nunca. Os aseguro con una seguridad física -así, física-, que
sois hijas de Dios" (De nuestro Padre). "La fundación del Opus Dei salió sin mí; la Sección de mujeres contra mi opinión
personal, y la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz, queriendo yo
encontrarla y no encontrándola" (De
nuestro Padre).
Sin esta voluntad expresa
de Dios -que tanto hemos de agradecer-, la Obra hubiera quedado
manca; sin la Sección de mujeres no hubiera sido posible que el
espíritu del Opus Dei llegara a
tantos rincones de la tierra; hubiera sido
irrealizable esta siembra
de paz y de alegría que el Señor nos ha confiado: en
el hogar, en la familia y las profesiones
propias de la mujer.
Las mujeres miembros de la
Obra, desarrollan, en la sociedad, labores semejantes a las que realizan los
varones; desempeñan,
como sus iguales, toda clase de tareas profesionales, sociales, políticas, etc. "Pero, además -les dice nuestro Padre-, os
incumbe la tarea de atender la Administración de todas nuestras casas, de una y otra Sección: apostolado de
apostolados, vuelvo a escribir, con segura conciencia de no exagerar: tarea que es un servicio a toda la Obra y un
verdadero trabajo profesional" (De
nuestro Padre).
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Todos hemos de agradecer
entrañablemente la labor de Administración, porque es como la espina
dorsal de la acción apostólica de la Obra; un servicio directísimo a Dios; y
su buena marcha contribuye en gran parte al impulso de todos
nuestros apostolados. "Todas las hijas mías que se ocupan de
las Administraciones -servicio directísimo á Dios, apostolado de apostolados-
tienen en el corazón de este pobre Fundador, pocas veces
empleo esta palabra, pero ahora lo hago queriendo, un puesto
maravilloso, porque lo tienen en el corazón de Jesucristo" (De nuestro
Padre). "La Administración es el oficio más
sobrenatural, es facilitar toda la labor apostólica. En ese trabajo
sois como los ángeles de la Obra. Primero atendieron la Administración mi madre
y mi hermana Carmen; y ahora vosotras, que estáis muy dentro
de mi corazón" (De nuestro Padre).
La Administración es
imprescindible para mantener el calor de familia que el
Señor ha querido para nuestros Centros.
Aunque muchas se dediquen
profesionalmente a trabajos muy diversos, todas las mujeres
miembros de la Obra aman con particular cariño los trabajos
de la Administración. Allí encuentran la compañía de la
Santísima Virgen y se saben servidoras de Jesucristo y de sus
hermanas y hermanos.
9. En la Obra, como es una
familia -de lazos más fuertes y más profundos que los de la sangre-,
en modo alguno hay clases. Por eso les dice nuestro Padre a
quienes dirigen los trabajos de la Administración:
"Insistid también en la idea, bien conocida por vosotras, y
bien vivida en todo el mundo, de que las Auxiliares son auxiliares vuestras y
vosotras auxiliares de las Auxiliares; todas sois auxiliares unas de
otras" (De nuestro Padre).
10. Los miembros de la
Obra, de una y otra Sección, que hacen vida en familia, han
de agradecer con obras la labor de sus hermanas de la Administración, en las
que deben ver a la Santísima Virgen, a su propia madre y a sus hermanas:
Respetando, en primer
lugar, la absoluta separación:
"La Administración perfecta, que es según mi corazón, ni se ve
ni se oye" (de nuestro Padre). Se deben vivir
estrictamente, con cuidado exquisito, las Regulae
internae pro Administrationibus, cuyo cumplimiento constituye un grave
deber para las Directoras y Directores.
Ejemplos: cerraduras de las puertas, comportamiento en el comedor, etc.
Procurando no aumentar el trabajó de la Administración, sino
tratar, en la medida de lo posible, de
disminuirlo, evitando que -por descuido nuestro- su trabajo comporte
desagrado: ventilación, lavado de ropa, delicadeza en las
conversaciones en el comedor, etc.
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