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CORRESPONDENCIA

 

Miércoles, 17 de Enero de 2024



¿Qué hay de santificable en expulsar a las personas del trabajo?.- Ana Azanza

Buenas a todos los lectores:

agradezco de corazón a Gómez sus dos últimas contribuciones que me han impresionado profundamente. Tanto la primera "avatares de la Sabana", en la segunda "historia de los primeros colombianos" ejemplifican el carisma y la dedicación principal de la institución a la que "no pertenecimos": facilitar la vida del prójimo. Y que cada cual entienda lo que quiero decir.

¿Qué hay de santificable en la labor de expulsar a las personas del trabajo? ¿es necesario para entrar en el cielo aprovecharse de los donativos de un numerario millonario y seguidamente dado que esa persona abandona dejarlo en la indigencia?

Yo no sé si alguien en la Congregación para la Doctrina de la Fe lee con asiduidad esta web, yo sí lo hago, llevo 20 años haciéndolo, y no dejo de llevarme sorpresas que me dejan sin palabras de lo ilimitado de la maldad humana, en personas que proclaman precisamente todo lo contrario y no solo pretenden dar ejemplo de santidad, sino que ascienden a los altares, ya están en ellos.

Perdón y penitencia deberían de pedir todas las autoridades eclesiales de tantos años atrás que tenían en su mano atajar tanto descalabro y no lo hicieron. Ni un dedo movieron para poner freno, opus era mucho opus. Pero todo llega a saberse, aunque por el camino se haya quedado la vida entera de muchos, precisamente la de los que se entregaron con mayor ingenuidad y fe con arreglo a una formación católica recibida en su familia. Cuanto despropósito.

Y que todavía haya dudas sobre el carisma y la figura jurídica, a mí ya no me cabe ni una ni media duda. Puesto que todos los desastres no son "errores ocasionales", son comportamientos sistemáticos impulsados desde Roma, la sede central, la cabeza y el corazón del invento. Al menos eso es lo que se desprende de los escritos de Gómez.

En particular me ha llamado la atención que el Prelado hoy beato se molestara en la noble acción de solicitar a las autoridades académicas de la Sabana que no quedara ni medio ex numerario ni media monja trabajando allí. ¿De veras esa es la función de un Prelado a quien llamábamos Padre y así lo considerábamos?

Si estuviéramos hablando de una multinacional ansiosa de beneficios, estas cosas pasan, pero en una institución que se dice religiosa, católica, apostólica y romana es impresentable.

Ya se da por hecho que si te vas y estás trabajando en una obra corporativa peligra tu trabajo, y que ese es el fundamento de la fidelidad a la vocación de más de uno.

Sin embargo, pensaba en mi ingenuidad y poco despeje que la función de poner de patitas en la calle, tarea sucia donde las haya, estaba reservada a la "clase de tropa". En este caso los directivos de esas instituciones.

Sospecho que de aquí en adelante nos aguardan nuevas sorpresas, es como si tras mucho picar piedra ¡al fin! se abren las compuertas y quedan a la luz los nobles hechos mondos y lirondos después de tanto velo y apariencias, presentación impecable en sociedad. 

Recuerdos a los funcionarios romanos que algo tendrán que hacer con la denuncia presentada el 26 de junio de 2023, no puede ser que caiga en saco roto. Del caso "opus dei" deberían de sacarse profundas lecciones para el modo de funcionar de la curia romana, no es posible que una multinacional del sufrimiento se ponga en marcha durante un siglo con todas las bendiciones sin que se llegue a saber la verdad.

También quería hacer referencia al otro escrito de Gómez sobre las Siervas del Plan de Dios. En efecto la institución Sodalicio de Vida Cristiana pide perdón. Pero dicho "mini opus de origen peruano" está ya siendo inspeccionado de cerca por dos monseñores romanos, Scicluna y Bertomeu que pasaron el mes de julio en Lima recibiendo a víctimas y que se han leído las publicaciones de ex miembros como el periodista Pedro Salinas. 

Tiene un vídeoblog en you tube "Bitácora Maleña" en el que este verano fue desgranando los episodios de la misión Scicluna Bertomeu. La petición de perdón no ha sido iniciativa privada de las dichas Siervas, previamente han recibido su correspondiente tirón de orejas.

Si del 21 al 24 de febrero de 2019 el Papa convocó un fin de semana romano sobre abusos sex en la Iglesia, se impone otra reunión sobre ¿caraduras en la Iglesia? ¿falsos profetas? el título es lo de menos, pero la crisis de instituciones fundadas por falsos santos es ya un elefante en medio del pasillo. Hay que hacer auténticas contorsiones para seguir como si nada hubiera pasado con respecto a la vigilancia de los carismáticos que se dicen portadores de un "mensaje especial" para la Iglesia y lo único que hacen es caer en el culto a "su" personalidad y en el copia y pega de las peores prácticas sectarias que se han visto.

Muchas gracias Gómez por tus contribuciones que son un pedacito de la "verdadera historia del Opus Dei" que no quieren que sepamos. Y que dejan a la altura del betún las "investigaciones" de los llamados “Institutos históricos San Josemaría” que se han apresurado en constituir. Puro cuento. Ojalá otros ex de más países se lancen a descubrirnos como tú has hecho de modo resumido capítulos de esta verdad incómoda.

Saludos

Ana Azanza





Alcalá de Henares.- Mediterráneo

Escribo este post en nombre de una exnumeraria auxiliar de habla inglesa que vive en Alcalá de Henares, y a la que le gustaría contactar con ex miembros de la institución para comparar testimonios y realidades vividas. Indispensable hablar inglés.

Interesad@s, por favor escribir a sellingheritage@gmail.com

Gracias.

Mediterráneo

 

“Pues que de todos los bienes, /en mi ignorancia lo infiero,/ que le dio al hombre altanero/ su divina Magestá/ la palabra es el primero,/ el segundo es la amistá” – José Hernández, “El gaucho Martín Fierro”. 





Hacer justicia. Borrador de una sugerida carta del Prelado.- Nocompensa

El último escrito de Gómez “Una serie de sucesos infortunados de un ex miembro del Opus Dei” entre otras situaciones relata la de un exnumerario de Colombia con más de 80 años que no recibe pensión del Estado. Recuerdo el triste y valiente testimonio aquí de quien firma como “Condiciones”, que con avanza edad estaba sin pensión tras toda una vida dedicada a los trabajos internos en la Obra. Cada vez que leo algo así se me parte el corazón y se me revuelven las tripas al ver la impunidad de la Obra ante estas situaciones de injusticia que ha creado y que no ha pedido perdón ni ha reparado. Si esto sucede en una “Obra de Dios”…

Igual que esta persona de Colombia, hay centenares de personas en el mundo en esa misma situación. Lo que más eco ha tenido en los medios de comunicación ha sido la situación de exnumerarias auxiliares en Argentina. Me pregunto ¿cuándo veremos en España (por ser la más numerosa en estos casos) a un bufete de abogados con la iniciativa de iniciar una demanda colectiva contra el Opus Dei por todos los exmiembros que han estado en trabajos internos y por quienes no se ha cotizado ni se les ha pagado salario alguno y tampoco se ha contribuido a Hacienda por su trabajo? En varias colaboraciones en Opus Libros hice estimaciones acerca del número total de numerarias auxiliares, numerarias y numerarios en trabajos internos de la Obra o en labores internas en centros. Las cifras son muy elevadas de lo que la Obra ha dejado de pagar en salarios, en cotización a la Seguridad Social y contribuciones a la Hacienda Pública. Aquí hay dos responsabilidades: la de la Obra con el Estado español y de la Obra con todos y cada uno de los afectados. Aunque legalmente mucho haya “prescrito”, sin embargo, cara a Dios esas injusticias no prescriben y el daño aún existente en esas personas ni prescribe ni desaparece con el paso del tiempo, al contrario, se agrava por la necesidad de sobrevivir económicamente día a día con esa losa encima.

La postura de la Obra es no abordar el tema: ni interna ni externamente. Hacer como el avestruz. Dejar que el tiempo transcurra y que esas personas afectadas o bien se vayan muriendo o vayan buscando soluciones y a ver si con un poco de suerte pasan por esta vida sin reclamarles nada pues saben que siempre podrán tener cargo de conciencia si les reclamaban pues podría ser considerado como “ir contra algo que es de Dios”. Juegan con esa ventaja moral. Todos sabemos que la única forma de intentar que reparen esta injusticia es reclamar ante los tribunales. No esperemos que tengan la iniciativa.

Vamos a fantasear un poco e imaginar esta situación.

Un día de enero de 2024 el Prelado D. Fernando Ocáriz al terminar el desayuno convoca a todo su consejo general y les dice: “Buenos días hijos míos hoy he en visto en la oración que la intención mensual de este mes de febrero va a ser que todos nos esforcemos por vivir en particular el séptimo mandamiento. Así que, hijos míos, ahora vamos a leer en voz alta los puntos 2401-2463 del catecismo de la Iglesia Católica relativos al séptimo mandamiento. Además, he escrito esta carta a mis hijos que quiero leeros antes de enviarla. Ahora después también se las leerá a nuestras hermanas de la Asesoría Central.

 “Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos! Con motivo del próximo centenario de nuestra Madre Guapa la Obra quiero pediros que todos nos esforcemos en algo tan básico como es vivir los 10 Mandamientos de nuestra Santa Madre la Iglesia. Os pido a todos que hagamos una inmensa catequesis de los Mandamientos y que empecemos por hacer examen de conciencia de cómo los vivimos nosotros a nivel personal y también a nivel institucional en la Obra. Hoy brevemente no voy a empezar por el primero sino por el séptimo mandamiento que además será la intención mensual para febrero. En concreto quiero recordar aquí por el punto 2411 que dice (…) La justicia conmutativa obliga estrictamente; exige la salvaguardia de los derechos de propiedad, el pago de las deudas y el cumplimiento de obligaciones libremente contraídas. Sin justicia conmutativa no es posible ninguna otra forma de justicia. La justicia conmutativa se distingue de la justicia legal, que se refiere a lo que el ciudadano debe equitativamente a la comunidad, y de la justicia distributiva que regula lo que la comunidad debe a los ciudadanos en proporción a sus contribuciones y a sus necesidades. Y también el 2412 En virtud de la justicia conmutativa, la reparación de la injusticia cometida exige la restitución del bien robado a su propietario…

Así que hijos míos, también me llena de gozo comunicaros que hemos decidido poner en marcha un comité de trabajo que estudie a fondo las posibles injusticias cometidas por la Obra con los exmiembros en materia de séptimo mandamiento, que cuantifique el daño causado y vamos a impulsar un generoso plan de reparación económica de las injusticias cometida como señala el Catecismo de la Iglesia. Vamos a suspender automáticamente todas las inversiones en proyectos de ladrillos hasta que reparemos el último céntimo. Y vamos a tomar la iniciativa en esto sin esperar a que nos demanden en los tribunales: no por estrategia de que sea lo que más nos convenga sino por convencimiento de que es lo que Dios nos pide. Es lo que Cristo predicó pues así sigue el 2412 del Catecismo: Jesús bendijo a Zaqueo por su resolución: “Si en algo defraudé a alguien, le devolveré el cuádruplo” (Lc 19, 8). Los que, de manera directa o indirecta, se han apoderado de un bien ajeno, están obligados a restituirlo o a devolver el equivalente en naturaleza o en especie si la cosa ha desaparecido, así como los frutos y beneficios que su propietario hubiera obtenido legítimamente de ese bien. Están igualmente obligados a restituir, en proporción a su responsabilidad y al beneficio obtenido, todos los que han participado de alguna manera en el robo, o que se han aprovechado de él a sabiendas; por ejemplo, quienes lo hayan ordenado o ayudado o encubierto.

Así que hijos míos, vamos a dar gloria a Dios con este proyecto que me hace mucha ilusión y que además va a ser lo más hermoso que podamos ofrecer a Dios cara al próximo centenario de nuestra Madre Guapa la Obra.

Os bendice, vuestro Padre Fernando.”

 

Nocompensa

 

Postdata: Numerario del Consejo que me lees. Consiliario que me lees. Asesora central que me lees. Delegado del Padre que me lees. Os pido por caridad, justicia y responsabilidad que hagáis lo posible para que el Prelado al menos lea este artículo. Siempre podéis usar la excusa de que de vez en cuando "conviene" que sepa lo que se publica en esta web. Este escrito en concreto, daño no le hará. La verdad nos hace libres. Si lo que aquí se dice no es justo o verdadero que lo ignore, pero si es justo y verdadero pues que lo lleve a la oración en presencia de Dios y actúe en consecuencia si esa fuera la "voluntad de Dios".

 





Reflexiones.- Madurez

Hace tiempo que no envío nada, leer si leo lo que se publica.

Vi la foto de todos esos numerarios que se supone que son los que van a arreglar el hundimiento. Va a ser que no, son ya muy mayores y seguramente apalancados en sus privilegios. La Cosa está tocada y hundida, flota porque aún hay dinero y aún quedan supernumerarios. Más alguna influencia en curias vaticanas o locales, pocas pero algo hacen. La Obra no tiene futuro porque ya no procrea, no se reproduce y eso es morir.

No entiendo ni de Derecho Canónico ni de Teología, fui pésimo alumno de semestres y de clases soporíferas, que cuando eran por escrito copiaba, si no ni recuperaba. Pero veo lo que veo, escucho a los ya mayores de mi edad que aún siguen dentro y es desolador, están acabados. A los escasos que alguna vez veo y con los que hablo. A otros los veo y me cambio de acera.

Estremecedor el testimonio del exnumerario de Santillana, dlmO, claro que había clases, que había numerarios que accedían a coches y a privilegios, de siempre, ya lo he escrito. Por eso esperé a acabar la carrera, coger un par de años de experiencia docente en un colegio de Fomento, preparar una oposición, aprobarla y largarme a un instituto y luego decirles bye bye. Desde que vi cómo y cuándo debía irme, empecé a tirar de dinero no declarado, de mi trabajo o de los negocios de la familia, nunca renuncié a los bienes patrimoniales porque eso era papel mojado sin base jurídica alguna. Cogí experiencia en el colegio y en un centro de mayores pude preparar la oposición con todas las bendiciones. La saqué y hasta nunca.

Un día contaré cómo se la di con queso porque en el fondo son unos panolis y enseñan a mentir y a fingir. Feliz 2024 en el que cerrarán centros. Saludos a Ramón Herrando, adjunto al capitán Smith en el Titanic. O en el bunker de la Cancilleria de Berlín. Herrando lo vio claro el último año de vida de Portiglione, se lo avisó y ni caso, Diossabe más.

Madurez




 

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