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CORRESPONDENCIA

 

Lunes, 08 de Mayo de 2023



El abuso de conciencia.- Agustina

El abuso de conciencia

Hacia una definición que permita su tipificación penal canónica

 

Cristián Borgoño Pontificia Universidad Católica de Chile, Chile. Doctor en Bioética por el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum. Profesor y Secretario Académico de la Facultad de Teología de la PUC

Cristián Hodge Universidad San Sebastián, Chile. Doctor en Teología por la Pontificia Universidad Católica de Chile. Académico y Director del Programa de Doctorado en Filosofía de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad San Sebastián (Chile).

 

 

Resumen: Este estudio tiene como objetivo perfilar el concepto de abuso de conciencia en vistas a su tipificación en el derecho canónico. Se comienza describiendo la reflexión postconciliar sobre la manipulación de conciencia desde una perspectiva teológico-moral, que anticipa el concepto actual de abuso de conciencia. El centro del artículo es el esclarecimiento del concepto de abuso de conciencia y de su gravedad. Este abuso se da en el contexto de relaciones de cuidado, donde se traspasan los límites de la mediación eclesial que corresponde a dicha relación: el abuso de conciencia implica apropiarse indebidamente de la autoridad de Dios. El presente estudio continúa la línea de investigaciones precedentes para perfilar con mayor nitidez el abuso de conciencia propiamente tal en el contexto católico. Es un paso indispensable para la necesaria justicia y reparación para las víctimas de este grave delito.

Introducción

Con mucha frecuencia, el abuso de conciencia aparece conformando una tríada con el abuso de poder y el abuso sexual (Francisco, 2018)1. Sin embargo, sólo en el último tiempo el abuso de conciencia está adquiriendo una identidad propia, como un tipo de abuso espiritual. El mismo Papa Francisco reconoce el problema:

En este tiempo tenemos una gran tentación en la Iglesia, que es el «acoso» espiritual: manipular las conciencias; un lavado de cerebro teologal, que al final te lleva a un encuentro con Cristo puramente nominal, no con la Persona de Cristo Vivo. En el encuentro de una persona con Cristo, entran Cristo y la persona. No lo que quiere el ingeniero espiritual que busca manipular. (Francisco, 2013) 2

 

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Salir de la Matrix (II) La píldora azul.- FranzJagerstatter

Anterior: Salir de la Matrix (I) Follow the white rabbit

 

            Tomás inevitablemente acusó recibo del mensaje: “sigue al conejo blanco”, es decir, plantéate el problema de la vocación. Comenzó entonces la crisis vocacional, esa que los agentes de la Matrix decían que “hay que provocar”. La argumentación del Oráculo ―quien además de ser convincente era el cura― convenció a su mentalidad joven e idealista, así que lo empezó a “pensar”, pero mientras más pensaba, más perdía la paz…



(Leer artículo completo...)




Uno de los grandes momentos de mi vida.- Mediterráneo

Me escribe un ex numerario, y esto es lo que quiere que diga aquí:

“Ayer conocí a una ex numeraria auxiliar. Fui a buscarla a su pueblo, una zona rural muy apartada. La recogí y fuimos a comer a otro pueblo. Estuvimos hablando mucho rato, tuve la oportunidad de darle un abrazo, y un beso, y de darle las gracias. Es mucho más de lo que hubiera podido imaginar, ahora me falta hacerlo con otras sesenta. Para mí ha sido uno de esos grandes momentos de mi vida. ¡Imagínate! ¡Dar un abrazo y un beso a una ex nax! Casi me le pongo de rodillas. Qué tía tan increíble. Fue una de esas cosas que, de verdad, te cambian”.

Mediterráneo

“Gracias le doy a la Virgen / gracias le doy al Señor, / porque entre tanto dolor, / y habiendo perdido tanto, / no perdí mi amor al canto / ni mi voz como cantor”– José Hernández, “El gaucho Martín Fierro”. 

 





Tengo una duda muy simple.- Orange

Saludos a todos! Desde que salió el Motu Proprio de Francisco, para defender el carisma, pasando al Opus Dei a depender desde el Dicasterio de los Obispos al del Clero, me asalta una profunda duda, probablemente motivada por mi ignorancia, y finalmente me he decidido a pedir que alguien me la aclare por aquí, nuestro sitio de confianza.

El carisma propio del Opus Dei consiste en predicar que la santidad puede y debe ser promovida específicamente entre los fieles laicos, pues para promover la santidad de los clérigos ya había suficientes instituciones desde hace muchos siglos en la Iglesia.

Pues bien, si el carisma está dirigido esencialmente a los laicos y se quiere colocar al Opus Dei en el lugar más idóneo de la Iglesia, ¿no sería más lógico hacerlo depender del Dicasterio para los laicos que del Dicasterio para el clero?

Pues nada, espero y deseo que alguien con conocimientos suficientes me de una respuesta/ explicación que para mí es importante. Gracias de antemano a quien se anime.

Orange





Un antifariseo en Sant Cugat (Barcelona).- Arnau

Buenos días Agustina,

Me siento ridículo enviando esta nota dado el altísimo nivel del ThinkTank de esta página, pero estoy cabreado y aguantaré las consecuencias.

Vivo en Sant Cugat, un pueblo cerca de Barcelona. Iba a hacer oración y participar en la Eucaristía en la principal parroquia, que es un antiguo monasterio. Una parroquia estándar, en el que el vicario es un prestigiosísimo Jesuita. Me cae lejos de casa y desde hace unas semanas voy a la otra parroquia de San Juan Bautista. Técnicamente está bajo la atención pastoral directa del obispado de Terrasa (al cual pertenece el pueblo), pero realmente está totalmente parasitada por la secta, evidentemente con el conocimiento y aprobación del obispo. Para tomar la comunión dispones sólo de dos reclinatorios individuales con cojines rojos, lujosos y mullidos delante del cura y te tienes que arrodillar y comulgar depositando el cura la Hostia en tu boca. En el monasterio, y en muchísimas iglesias, te dan la Sagrada Forma en la mano y punto.

Yo aquí en esta parroquia tomo el Pan de pie, con la mano, giro 90º grados, doy medio (1/2) paso y me pongo el pan en la boca. Este proceder les pone histéricos, tanto es así que ayer, sábado, en misa de 20 horas, mientras estaba comulgando, el cucaracha (va vestido con una sotana de bragueta, acampanada, modelo Neanderthal, a juego con su cerebro) me recrimina y me dice que tengo que ponerme el pan en la boca delante de él.

Le contesto en voz alta apuntándole con el dedo, y delante de la gente en las filas para comulgar y de sus monaguillos, de 50 años ya talluditos, “que si no está conforme que me denuncie a la Policía”. Responde de forma más o menos amenazadora “De acuerdo, de acuerdo”.

Los de la secta son unos fariseos totales, que cuelan mosquitos y tragan camellos.

Encubren a pederastas, no pagan seguridad social a sus miembros durante décadas, tienen esclavas domésticas también durante más de 50 años, no resarcen ni compensan nunca a nadie, mienten, difaman, calumnian.... es decir unos DELINCUENTES TOTALES en estado puro (amparados por la jerarquía), pero todo esto como les beneficia, pasa a ser SANTA delincuencia.

Ah¡ Pero tomar la Sagrada Forma con la mano girado 90ª esto sí es un terrible pecado, que merece negarle la comunión al feligrés, que probablemente es lo que me va a hacer.

Voy a consultar este proceder con el vicario Jesuita. Según lo que me diga y lo que haga el cucaracha, empezaré a enviar notas al obispado y al cardenal Omella, no contestarán, y entonces a los dicasterios vaticanos y al papa de Roma, cada mes hasta que contesten.

Siento mucho el desfogue emocional, pero ya estáis acostumbrados a ser el paño de lágrimas de muchos de nosotros, solo puedo agradecer vuestra paciencia.

Arnau

 




 

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