Gracias a Dios, ¡nos fuimos!
Opus Dei: ¿un CAMINO a ninguna parte?

Correspondencia
Inicio
Quiénes somos
Correspondencia
Libros silenciados
Documentos internos del Opus Dei
Tus escritos
Recursos para seguir adelante
La trampa de la vocación
Recortes de prensa
Sobre esta web (FAQs)
Contacta con nosotros si...
Homenaje
Links
Si quieres ayudar económicamente...

Google

en opuslibros

Si quieres ayudar económicamente al sostenimiento de Opuslibros puedes hacerlo desde aquí.


CORRESPONDENCIA

 

Lunes, 31 de Octubre de 2022



Duros relatos sobre el Opus Dei en Argentina en CNN.- Agustina

Primera Parte

Segunda Parte

 





La historia de una estudiante ingenua pero testaruda.- Lolita

Para mi todo empezó cuando estaba en la escuela superior. Tendría unos 14 años. Una compañera de clases de padres españoles que vivía en nuestro país me invitó a un centro- una meditación y tiempo de estudios. Por entonces yo tenía una vida muy tranquila y descomplicada. Me apasionaba tocar el piano y había tenido la suerte de haber sido aceptada a tomar clases en el conservatorio de música siendo todavía estudiante de escuela superior.  Tenía buenas amigas, buena familia. A mis padres los invitaron a medios de formación y pasado un tiempo se hicieron del opus...



(Leer artículo completo...)




Sobre los Estatutos del Opus Dei.- Nocompensa

He publicado en esta web dos colaboraciones recientes sobre los Estatutos del Opus Dei que están en fase de reforma. En una de ellas traía a colación el artículo 30.2: § 2. La enfermedad no es causa de dimisión, a no ser que conste con certeza que fue silenciada o disimulada antes de la incorporación temporal”. Como dije en su momento no quiero calificarlo y tampoco lo hago ahora porque habla por sí mismo de la caridad vivida en el Opus Dei. Aunque no nos escuchen a los “ex miembros” en este proceso de nuevos Estatutos, al menos por cosmética deberían eliminar este artículo en la “cocina de los nuevos Estatutos”.

Ahora traigo a consideración algo que está nada más y nada menos que en el artículo 2: que el Opus Dei se va dedicar et in primis quae intellectuales dicuntur (en primer lugar los denominados intelectuales). Si en el espíritu fundacional está dar prioridad al “trato apostólico” con intelectuales, pues ánimo y a por ello. No lo quiten de los Estatutos. Es más, podrían resaltarlo con fuerza, sin complejos. ¿A qué tanto lavado de imagen con el macro evento en Roma sobre las obras sociales y los pobres? Todos sabemos que el Opus Dei nunca nos ha animado a trabajar o promover este tipo de labores. Si alguien lo hacía a título personal, pues bien, pero no era la esencia de nuestra vida en el Opus Dei. En cambio, el tema de los intelectuales y las personas con más prestigio profesional siempre ha estado como algo prioritario en la mente del fundador desde el principio y en bocas de directores y de todos. Además, lo hacen muy bien, en eso hay que felicitarles. Pues adelante, a ir con fuerza a quienes más influyen en la sociedad: escritores, poetas, directores de cine, guionistas, publicistas, directores de revistas, fundaciones, think-tanks, científicos de prestigio, catedráticos de universidad, consultores de comunicación, divulgadores de ciencia y un largo etcétera. Lo de los pobres (como seña de identidad del Opus Dei) no cuela. Como dije en otro artículo, no critico lo que gente del Opus Dei haga por los pobres, cualquier esfuerzo en este sentido por mínimo que sea hay que aplaudirlo, pero de ahí a vendernos que es lo suyo… lo dicho, no cuela.

 

Ánimo y a trabajar con los intelectuales.

Nocompensa

Postdata: oficial/a de apostolado de la opinión pública (aop) que me lees por “obligación”, director/a despistado/a que me lees por “devoción”, miembro/a en medio “mal plan” que me lees con “fruición”, ten por favor la “bondad” de pasar hacia arriba las ideas de este escrito o al menos comentarlas con los directores “mayores” por el “bien” de la Obra, aunque eso “delate” que nos lees.

 





Sombras sobre los estudios universitarios de don Javier Echevarría.- Sinrencor

Llevaba tiempo sin escribir y un poco alejado de la lectura asidua de esta maravillosa página, pero he de reconocer que los últimos acontecimientos (sobre todo el Motu Proprio), han hecho que vuelva a leer vuestras opiniones. Me da que el año 2023 el Opus Dei va a sufrir un importante cambio, que puede que llegue a perder su identidad, pues yo creo que no van a conseguir combinar lo que realmente son, su régimen de vida, con lo que es una Prelatura. Será divertido.

Hoy quiero detenerme con una idea que, desde hace tiempo, me ha llamado mucho la atención: la velocidad con la que don Javier Echevarría sacó sus estudios universitarios. Sus biografías son muy parecidas, pero quizá nunca nos hemos parado a calcular cómo y en cuánto tiempo sacó sus estudios.

Pongo a continuación lo que dice la página oficial de la Prelatura: “Comenzó los estudios de Derecho en la Universidad de Madrid y los continuó en Roma. Se doctoró en Derecho Canónico por la Pontificia Universidad de Santo Tomás (1953), y en Derecho Civil por la Pontificia Universidad Lateranense (1955). Recibió la ordenación sacerdotal el 7 de agosto de 1955. Colaboró estrechamente con san Josemaría Escrivá de Balaguer, de quien fue secretario desde 1953 hasta su muerte, en 1975”

La página de la Universidad de Navarra, que debería destacar sus titulaciones universitarias, yo creo que detecta el problema y pasa los años por alto: “Empezó en Madrid la carrera de Derecho, que terminó en Roma en la Universidad Lateranense. Se incorporó al Colegio Romano de la Santa Cruz en 1950 y colaboró estrechamente con san Josemaría desde que fue nombrado su secretario en 1953. El 7 de agosto de 1955 recibió la ordenación sacerdotal”.

Por último, Wikipedia: “Realizó estudios de Derecho y de Derecho Canónico. Obtuvo el doctorado en Derecho Canónico en 1954 por la Universidad Pontificia de Santo Tomás de Aquino, Angelicum de Roma, y al año siguiente se doctoró en Derecho Civil por la Universidad Lateranense”.

Don Javier nació en 1932, por lo que empezó sus estudios universitarios en 1950, es decir, con 18 años, y se ordena con 23 años, en 1955. Pues bien: en cinco años el “muchacho madrileño” saca la carrera de Derecho (que eran cinco años), los estudios de Derecho Canónico (entre la filosofía, la teología y Canónico son unos seis, pero el Opus Dei lo pueden hacer en algo menos). Además, se saca dos doctorados en dos Universidades diferentes: Santo Tomás -con 21 añitos- y Lateranense -con 23-. Aparte, se ordena sacerdote (que también requiere su tiempo de preparación). Y no contento con ello, desde 1953 colabora estrechamente con San Josemaría.

Por favor, releed lo que he dicho. En cinco años, dos carreras, dos doctorados, siendo la mano derecha del fundador, y se ordena sacerdote. ¿En serio? ¿Really? No me lo creo.

Alguien de la Prelatura, y devoto de don Javier me dirá que es que era tremendamente listo. Pues bien: te propongo un reto. ¿Me puedes decir los títulos de las tesis doctorales? He dedicado tiempo en Internet a buscar, incluso en las universidades. No hay ni rastro de esas tesis. Conocemos (hasta en Wikipedia aparecen) las tesis de Escrivá, del Portillo y Ocariz, pero de Echeverría nada de nada.

Por cierto, por mucho que haya sido muy inteligente (no lo dudo), yo he conocido gente que ha trabajado en Roma, y que han estado varios años sin avanzar en sus estudios, porque sus ocupaciones en la sede central (iba a decir “trabajo”, pero como no cobran ni se les da de alta en la Seguridad Social, no lo llamo así) no se lo permiten. Pues la mano derecha del fundador iba sobrado.

Ahí va mi conclusión: que alguien tenía amigos en esas universidades y le apañaron los estudios. En la época de Internet es imposible de ocultar algo así, pero en la posguerra europea era sencillo.

Y ahora mi pregunta: cuando don Javier hablaba de santificar los estudios, ¿no se le caía la cara de vergüenza? Al hablar de cumplir las normas legales, al hablar de honestidad y sinceridad… ¿olvidó su fraude estudiantil? Hemos tenido un Prelado, de verdad que lo veo así, sin estudios universitarios: ni civiles ni teológicos: se los regalaron.

Esto era todo lo que quería decir: os dejo mi correo, por si me podéis aportar algo o corregir, o lo que sea, que siempre es un gusto. De entrada digo que si alguien me dice los títulos de las tesis de don Javier, escribiré un artículo retractándome.

Mi correo: sinrencordenada@gmail.com




 

Correos Anteriores

Ir a la correspondencia del día

Ir a la nuevaweb

 

Gracias a Dios, ¡nos fuimos!
Opus Dei: ¿un CAMINO a ninguna parte?