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CORRESPONDENCIA

 

Miércoles, 16 de Marzo de 2022



Los estatutos del Opus Dei.- Gervasio

 

Los estatutos del Opus Dei

Gervasio, 16/03/2022

 

Los estatutos del Opus Dei reciben también el nombre de Código de Derecho particular de la Obra de Dios. También son llamados a veces constituciones. En la carta que Mons. Álvaro del Portillo dirige a la Sagrada Congregación para los Obispos en la que le comunica que le ha enviado los estatutos; se refiere a ellos como Praelatura  Sanctae Crucis et Operis Dei. Statuta. Carecen de nombre oficial. Quizá el más exacto sea el de Código de Derecho particular de la Obra de Dios, en latín Codex iuris particularis Operis Dei.

Al margen de la denominación de ese conjunto de normas, está la cuestión de determinar su naturaleza y función. El Motu Proprio “Ecclesiae Sanctae” de 6-VIII-1966 especifica que las prelaturas personales gozan de estatutos propios (n. 4). El canon 294 especifica algo más y muy importante: que esos estatutos han de provenir de la Sede Apostólica: statutis ab Apostolica Sede conditis. Se trata, pues, no solo de unas normas de carácter público, por provenir de la Santa Sede, sino que no pueden provenir de un conditor que no sea la Santa Sede. Ni siquiera pueden tener su origen en un Obispo diocesano, aunque éste pueda fundar y dar estatutos a los entes jerárquicos de carácter diocesano que él haya creado...



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Quisiera saber en qué y cuáles son esos cambios.- Tuces

Septiembre, me alegra que pudiste encontrar el momento para escribir, ya que dices llevas días intentándolo, gracias por compartir tu opinión y, con todo respeto me gustaría comentarte algunos puntos de tu escrito que me llamaron la atención. El titulo dice: España ha cambiado. ¡Quisiera saber en qué y cuáles son esos cambios! No se trata de que un país cambie sino de que la estructura del opus Dei reconozca los abusos para, nunca más repetir la triste historia que vivimos no solo las numerarias auxiliares que tan bien conoces y también las numerarias, en tu caso como administradora, sufrieron entre otras cosas la injusticia de falta de aportes jubilatorios. Vergonzoso que con los años y habiendo trabajado tanto, aun no tengas tu jubilación.

Como verás no fue suficiente "haber hecho las cosas de corazón y para adelante", estoy segura que así ha sido, eso no está en dudas, pero la madre guapa de la obra no pensó en nuestro futuro, es más, nos abandonó a nuestra suerte.

Aunque en años anteriores, y te refieres concretamente a España, en otros continentes pasaba lo mismo. No estaban legislados los derechos de las personas que se dedicaban al servicio doméstico, pero eso no exime al opus Dei de faltas de moral, a lo que tendrá que dar cuenta a Dios y a las personas abusadas porque nos engañaron con la supuesta vocación que las directoras veían. Dios les hacía ver, no sé cómo, que existía una vocación muy concreta en el Opus, las numerarias auxiliares, que tenían que servir de por vida y solo en los centros del opus Dei. Una administradora podía dejar de serlo sin por eso dejar su vocación, no así una nax porque el trabajo doméstico estaba intrínsicamente unido a su vocación divina.

No entendí a qué te referís cuando decís que “las cosas sacadas de contexto son difíciles de explicar". Personalmente trato de no referirme a cómo hacíamos tal o cual limpieza o lo que fuere, con una marcada impronta española al realizarla, por cierto. De hecho, al llegar a Roma la manera de realizar algunos trabajos no solo me llamaron la atención sino que me escandalizaron y me llevaron a la época de los primerísimos tiempos de la obra, imaginándome esa especie de servidumbre en los trabajos de la administración, que luego con sugerencias de muchas nax, fueron cambiando y simplificando algunas cosas. Lo que queremos dejar en claro es el trato recibido mientras realizábamos los distintos trabajos y nuestra permanencia en la obra.

Para terminar, solo decir que parece que últimamente escribimos mucho las numerarias auxiliares, pero objetivamente no lo es, son contados los artículos de las numerarias auxiliares. Por suerte hay escritos de numerarias y numerarios, también de supernumerarias, bien fundamentados sobre nuestra situación allí dentro y lo agradezco sinceramente. Ojalá más numerarias auxiliares ya fuera o estén dentro, nos compartan sus historias.

Saludos Septiembre y a todos.

Tuces.





Yo puedo hablar de lo mío.- TULIPAN

En relación a lo que comenta Septiembre en su última aportación sobre la Seguridad Social y las altas, usted cuenta su experiencia en los años 60 como algo que era normal, lo cual no lo discuto, yo ni había nacido. Pero yo puedo hablar de lo mío.

Fui NAX, (y como muchas sin saber qué significaba aquella carta que escribía con 16 años, ni siquiera sabía que eran las numerarias auxiliares ni a qué se dedicaban). Pero hice el Centro de Estudios, en una ciudad de la zona norte de España, donde trabajaba todos los fines de semana y parte de la jornada laboral durante la semana, que compaginaba con mis estudios, (he de decir que si había trabajo de más, dejaba de ir a clase para quedarme en la administración). Salí del Centro de Estudios y me mandaron a un Colegio Mayor, donde estuve 3 años. Pues bien, solo cotizaron por mí los últimos meses que estuve en ese Colegio Mayor, y estoy hablando de los años entre 1997 y 2002, (ayer). Yo, como era una ilusa pensaba que para qué quería cotizar si la obra lo era todo y yo lo di todo...

Pero claro…, llegó el día que hice las maletas, más pronto que tarde, ¡por suerte! Y me tengo que ir al paro, mientras no encontrara un trabajo, y claro, ¿¿¿Qué paro??? Y lo mismo pasó con la mayoría de mi promoción del Centro de Estudios que de 7 que éramos solo siguió 1 en la obra (y que por desgracia falleció años más tarde). Y os puedo asegurar, que algo de contacto con ellas mantengo, que el cabreo es importante por esos años de trabajo a destajo y sin cotizar y que alguna vez lo hablamos entre nosotras y nos ha perjudicado. Lo de cobrar ya ni lo hablamos…..

Y sobre lo que comentas de la memoria histórica del gobierno que es injusta, eso todo depende, de si uno tiene una familiar tirado en una cuneta o no, o en una fosa común. Entonces igual la cosa cambia.

Un saludo y gracias por vuestro tiempo.
TULIPAN





Leyendo la correspondencia.- perladeladriatico

Dos sistemas sectarios, totalitarios, leyendo las cartas y mensajes desde Moscú y Roma. Es peligroso mandar mensajes a Rusia. Es peligroso mandar mensajes a cualquier religioso o religiosa consagrada del opus. Dos sistemas enfermos, que, mientras entran en decadencia, un buen día, caerán al suelo, inservibles. Pocos años después, los nostálgicos vuelven a los modos del pasado, a las viejas fantasías y caen de nuevo no sin odiar, con rencor, al resto de la Humanidad. Nos lee Putin, nos lee Ocariz. No es Stalin, no es Escriba. Ya no es nada, nadie.

perlaadriatico





Sigo vivo.- Antonio Moya Somolinos

Queridos amigos de OpusLibros: Como quiera que desde hace tiempo no publico en OpusLibros, sirvan estas líneas para saludaros solamente y para deciros que sigo vivo aunque no haya publicado últimamente. La razón es porque en octubre pasado nos mudamos de vivienda y ando muy liado con el bricolaje y las mil y una gestiones anejas y colaterales que han acaecido con ocasión del cambio de domicilio. El problema no es la mudanza, sino el reajuste que viene tras la misma.

No he tenido tiempo de publicar en OpusLibros, pero os leo lunes, miércoles y viernes, a salto de mata, pero os leo.

Quisiera publicar unas cuantas cosas sustanciosas de las que me he enterado, pero voy a esperar un poco a ver si me lo permite la casa. Mientras tanto, y al estar cerca el 19 de marzo, a todos los que todavía pertenecéis al Opus Dei, os remito a la miniguía que publiqué el año pasado para irse del Opus Dei. Todavía estáis a tiempo de ser felices. No tengáis miedo, que diría Juan Pablo II. La vida es más bella fuera del Opus Dei en donde tenéis el corazón con “siete cerrojos”, que diría vuestro fundador, el marqués emérito de Peralta, porque desconfiaba del corazón de quien decía que “hace traición”. Fuera del Opus Dei es más fácil amar, tanto a Dios como al prójimo. Dejad de ir en esa motocicleta destartalada y pasaos al portaviones. Dejad de seguir a esa ave de corral con ínfulas de grande de España y pasaos a seguir a Jesucristo y a su Iglesia.

Cuando me vea un poco liberado de tiempo de mis bricolajes de la casa ampliaré esa miniguía, no solo de cara al 19 de marzo, sino para cualquier momento del año y para cualquier tipo de miembro del Opus Dei.

Aunque no viene mucho a cuento de lo que acabo de exponer ahora, no me resisto a copiaros una entrevista que he leído recientemente al prefecto de la Congregación para los institutos de vida consagrada, que en el fondo va que ni pintado para el Opus. Al tratar el tema de los abandonos, el cardenal Braz contesta lo siguiente al entrevistador:

“El llamado tema de los abandonos lleva tiempo en la mente del Dicasterio: el documento citado es el resultado de una sesión plenaria celebrada en enero de 2017. Desde entonces, hemos analizado el fenómeno en su conjunto y hemos visto que puede haber varias razones para ello: una falta de vocación no reconocida; una falta de formación, sobre todo a nivel afectivo y comunitario; una profunda desconexión entre la formación inicial y la formación permanente; una vida comunitaria que no refuerza la pertenencia sino que la debilita; una verdadera falta de fe y de espiritualidad profunda; un servicio de la autoridad no vivido de forma evangélica; la incapacidad de acompañamiento y la escasa formación de los formadores o la simple improvisación; una cierta secularización que recorre algunos institutos y comunidades. No tenemos recetas para resolver esta situación, pero hemos indicado caminos que remiten a la centralidad del seguimiento y, en consecuencia, a la necesidad de permanecer centrados en Dios. Por otra parte, pensamos que el fenómeno de los abandonos exige una revisión profunda de los itinerarios de formación y un discernimiento vocacional más preciso”.

Bueno, pues nada más. Un abrazo a todos/as

Antonio Moya Somolinos

 




 

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